Se le creía enfermo, pero David Bowie abandonó un retiro de diez años con la publicación de un nuevo álbum lleno de vida, "The Next Day", que hoy llega al mercado discográfico argentino arropado por un plan de marketing estudiado al milímetro y alabado por la crítica.
Bowie sorprendió al mundo entero cuando el pasado 8 de enero, día de su 66 cumpleaños, publicó el título "Where Are We Now?". En la era de internet y de las redes sociales, no se había filtrado ninguna información sobre la vuelta de David Bowie a un estudio de grabación.
Desde su trabajo "Reality" en 2003, el genial músico no había vuelto a publicar nada. Parecía que Bowie había optado por retirarse junto a su mujer y su hija en Nueva York y eran habituales en los medios de comunicación y en el mundo artístico los rumores alarmantes sobre su estado de salud.
Pero, en realidad, el británico volvió a la senda de los estudios hace dos años, con el productor Tony Visconti, con el que ya colaboró en doce de sus 24 álbumes, para grabar en el mayor de los secretos, "The Next Day" ("El día siguiente").
Como Bowie no deseaba conceder entrevistas, Visconti actuó como su portavoz ante los medios de comunicación. Se organizaron escuchas en todo el mundo con embargo de publicación para garantizar un impacto máximo en los medios.
Además de trabajar con Visconti, Bowie llamó al guitarrista irlándes Gerry Leonard -con quien compuso una canción y tocó las guitarras en todo el disco-, al bajista Tony Levin y a Gail Ann Dorsey, la encargada del bajo en sus últimas giras.
También tocaron los bateristas Sterling Campbell y Zachary Alford, y los guitarristas Earl Slick, y el veterano David Torn, habitual colaborador de Laurie Anderson y compositor de bandas de sonido de filmes como "Velvet Goldmine", "Kalifornia" y "Traffic", entre otras.
Las primeras informaciones sobre el álbum, que muestran a un Bowie dispuesto a jugar con su propio mito, despertaron la curiosidad de los seguidores.
Misteriosa tapa. La carátula de "The Next Day" no es otra que la de su obra maestra "Heroes", pero con el título borrado y con el rostro del cantante oculto por un recuadro blanco.
Los videoclips de los dos singles "Where Are We Now?" y "The Stars (Are Out Tonight)" juegan con los espejos, donde Bowie, quien asume elegantemente sus 66 años, se enfrenta a los fantasmas de su juventud.
En este trabajo, el músico se atreve con todos los estilos: jazz, blues, glam, psicodelia, rock e, incluso, hard-rock.
Donde otros veteranos del rock, como los Rolling Stones, apuestan por fórmulas de éxito demostradas, Bowie prefiere la experimentación en los arreglos y con su voz, a menudo manipulada con el ordenador.
Las letras también son feroces. Apasionado de la historia y la literatura, Bowie hace referencia a la vacuidad del mundillo artístico, al horror de la guerra, a las multitudes que derrocan a los tiranos.
Por su mordacidad, "The Next Day" parece pensado para el escenario, incluso si Bowie se inclina, por el momento, por rechazar la hipótesis.
Además, desde que anunciara su vuelta, Bowie ha querido dejar numerosas pistas de que "The Next Day" iba a ser un disco muy auto-referencial. El propio video del primer adelanto, "Where Are We Now?", ya caminaba por ese territorio en el que el Duque Blanco se cita a sí mismo e invita a personajes e imágenes de su pasado.
Historia de un disco. El mundo de la música se sorprendió en enero con su primera nueva canción en una década y los críticos comenzaron a buscar superlativos para describir su nuevo disco.
La siguiente gran pregunta sobre David Bowie y su destacable regreso es si el factor sorpresa y las aclamaciones se convertirán en récords de ventas.
"The Next Day" salió a la venta ayer en Gran Bretaña, donde la gente de la industria confía que subirá a lo más alto de las listas de ventas, y hoy lo hará en el resto del mundo. Además, ya está disponible en otros mercados clave y todo indica que el maestro de la reinvención tiene un éxito en sus manos a los 66 años.
Según su página web oficial, la versión delux de la grabación se convirtió en número 1 en las listas de álbumes digitales de iTunes en 11 de los 12 países en los que se lanzó el viernes, incluyendo Australia, Alemania y Suecia.
En Argentina, Sony Music decidió editar la versión deluxe que incluye tres bonus track, además de un arte de tapa especial.
"Ha habido mucho interés tanto en las redes sociales como en los medios tradicionales, lo que conectará no sólo con la base de fans tradicional, sino también con los fans más jóvenes", dijo Gennaro Castaldo, director de prensa de la disquería británica HMV.
"Como campaña, no puedo imaginarme como se podría haber orquestado de forma más brillante", añadió. Irónicamente, parte de esa "campaña" ha hecho que Bowie permanezca invisible, permitiendo a colaboradores como el productor Tony Visconti hablar a los medios.
Simon Goddard, autor del nuevo libro sobre Bowie "Ziggyology", dijo que su mística era parte del interés y justificó la emoción que ha acompañado su regreso.
"El interés por Bowie es tal porque su influencia es fundamental para todo lo que conocemos en el siglo XXI como música pop", añadió el escritor. "Quita a Bowie y todo el castillo de naipes del pop construido en los últimos 40 años se vendrá abajo".
El impacto de Bowie en la música moderna es comparable al de los Beatles, y la única estrella contemporánea que combina música y arte de una forma tan extendida como él lo hizo en los 70 es Lady Gaga, según Goddard. "La histeria está justificada", añadió.