Fuengirola es especialmente famosa entre los turistas debido a la gran cantidad de restaurantes y sitios de entretenimiento entre los que puede elegir. Desde el tradicional bar de tapas andaluz hasta los restaurantes de “pescaíto”, pasando por los sitios de fritura británicos, hacen de esta ciudad un lugar muy popular para salir a comer.
Lo que más llama la atención de esta ciudad es la movida nocturna, además de sus playas tranquilas y la alegría del andaluz. Es la mejor zona para veranear de España. De hecho, hay alemanes, holandeses e ingleses durante todo el año. Incluso en invierno se los ve por la playa ya que en sus países de origen los inviernos son más crudos que en la Costa del Sol.
Los orígenes de la ciudad datan desde que los fenicios colonizaron la zona sur de España. Los romanos llamaron a la ciudad “Suel” después de haber visto claramente una estrella
desde su castillo. En el año 53 d.C. la ciudad fue galardonada con el título de “municipio” en la región romana “Bética”, que más tarde llegaría a ser Andalucía. Las termas romanas cerca de Torreblanca y las ruinas de una antigua carretera romana dan una idea de la importancia que tuvo en esa época. De hecho el mármol usado en el monumento de la “Plaza de Castilla” en los Boliches proviene de las ruinas de la carretera romana.
Durante el siglo XVII la zona fue conquistada por los moros que le cambiaron el nombre a la ciudad por “Sojayl” (origen del nombre del castillo Sohail). La ciudad fue finalmente reconquistada por los Católicos. El Castillo Sohail ha llegado a ser el símbolo de Fuengirola, situado en las afueras de la ciudad en una colina, tiene unas impresionantes vistas sobre Fuengirola y el mar. La construcción seguramente sea de origen romano, aunque fue restaurado en el siglo X por Abderraajman III bajo el reinado moro.
En las inmediaciones del Castillo hay una gran playa con canoas adaptadas para hacer asados a las brasas, y todos los fines de semana compiten los locales con sus sardinas asadas y los argentinos y uruguayos con sus costillares.
Cada martes tiene lugar “El Baratillo”, que abre desde la mañana y es uno de los mercados al aire libre más grandes de Málaga y la Costa del Sol, que atrae tanto a visitantes como a los habitantes de la localidad. Vale la pena visitarlo para ojear la amplia variedad de mercancías que ponen a la venta, desde prendas y relojes hasta productos de producción andaluza. También se hace un mercado de segunda mano los sábados con los típicos artículos en venta.
Las playas
Las playas de Fuengirola son siete: Carvajal, Torreblanca, Las Gaviotas, Los Boliches, San Francisco, Santa Amalia y El Egido. Pero, sin duda las más importante son Santa Amalia y Los Boliches. La primera tiene 1.400 metros de longitud y 20 de ancho. Se encuentra en una zona urbanizada, y tiene un grado de ocupación alto y paseo marítimo. Tiene un oleaje tranquilo, y posee equipo de vigilancia, señalización de peligro, puesto de la Cruz Roja, equipo de salvamento y puesto de policía. Fácil acceso a pie y en coche, cuenta con estacionamiento y facilidades para discapacitados.
Los Boliches, con sus 1.000 metros de longitud y 40 de ancho. Es la más popular y está situada en zona urbana. Cuenta con paseo marítimo, oleaje tranquilo y zona de fondeo para embarcaciones. De hecho, durante los meses de verano la vida nocturna se vuelve muy movida. La mayoría de la acción se encuentra en el puerto deportivo de Fuengirola y en el Paseo Marítimo.
Zoo de Fuengirola
El zoológico es famoso por tener un ambiente natural para los animales. Allí se puede encontrar una selva tropical simulada, con exuberante vegetación, ríos y cascadas. También se pueden ver cocodrilos por las orillas del río Nilo, tigres de Sumatra bañándose junto al Angkor Wat, lemures jugando alrededor de un antiguo árbol y murciélagos aleteando en minas abandonadas. Hay un claro de selva, donde se pueden ver pájaros y mamíferos viviendo en su hábitat natural.
Torremolinos
La localidad de Torremolinos está ubicada a 15 kilómetros de Fuengirola y a 12 de Málaga capital, y forma parte de su bahía con un litoral de casi siete kilómetros, en pleno corazón de la Costa del Sol. Debido a su situación entre la bahía de Málaga y las estribaciones de la Sierra de Mijas, que lo protege de los vientos del norte, Torremolinos goza de una situación privilegiada a la que debe la bondad de su clima, típicamente mediterráneo, que a lo largo de todo el año ofrece unas temperaturas suaves, siendo de 19º la media diurna en los meses invernales.
Tiene una superficie de 20 kilómetros y algo más de 53 mil habitantes. Tiene como visitas destacadas la calle San Miguel, Torre de Pimentel, Casa de los Navajas, Molino de Inca, complejo deportivo Ciudad de Torremolinos, La Carihuela, Palacio de Congresos y el auditórium Príncipe de Asturias, entre otros.
Marbella
Con una superficie de 114 kilómetros cuadrados y al menos 117 mil habitantes, Marbella se encuentra en el centro de la Costa del Sol occidental, entre las faldas de Sierra Blanca y la línea litoral. El casco urbano se encuentra a 29 kilómetros de Fuengirola y a 56 de Málaga. La inconfundible silueta de Sierra Blanca es el accidente geográfico que mejor define este territorio, especialmente montañoso en su zona norte y quebrado por innumerables vaguadas.
La segunda ciudad de la provincia de Málaga albergó a sus primeros y escasos pobladores en el Paleolítico, tal como lo demuestran las armas y herramientas halladas en el lugar conocido como Coto Correa, en la zona de Las Chapas, y en la cueva de Pecho Redondo (Neolítico), en las estribaciones meridionales de Sierra Blanca.
No hay más vestigios de otras civilizaciones hasta el final de la dominación cartaginesa, de la que existen restos de lo que pudo ser una factoría en Río Verde, a unos cinco kilómetros de Marbella. Una de las playas más populares de Marbella es la del Puerto Deportivo José Banús, tiene una longitud de 1.000 metros y un ancho medio de 50 metros. Está compuesta por arena fina rubia típica de la zona mediterránea y por su uso se puede calificar como una playa turística con un grado de ocupación alto, en ella se practican actividades náutico deportivas como windsurf, motos acuáticas, hidropedales, entre otras.
Los lugares más recomendados para visitar son la villa romana de Río Verde, la basílica paleocristiana de Vega del Mar, las termas o baños romanos de Guadalmina, la iglesia de la Encarnación, la fortaleza árabe, hospital de San Juan de Dios, hospital Bazán, Casa del Corregidor, ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz, iglesia del Santo Cristo, Museo Cortijo Miraflores, Museo de Arte Mecánico, Museo del Bonsái, y el Museo del Grabado Español Contemporáneo. En esta última ciudad se puede combinar un día de playa, con compras en los shoppings y visitas al puerto, donde todas las tardecitas se pueden observar millonarios yates y lujosos automóviles.
Mijas Pueblo
A pocos kilómetros al norte de Fuengirola, como quien dice tierra adentro, se encuentra Mijas Pueblo, localidad situada a los pies de la sierra homónima, que exhibe un caserío típicamente andaluz, casi igual al que inmortalizó Joan manuel Serrat en su canción “Pueblo Blanco”.
El casco histórico de Mijas alberga en sus calles serpenteantes algunos edificios de interés, entre ellos algunas iglesias y ermitas. En sus alrededores se conservan algunos yacimientos arqueológicos, testigos del rico pasado prehistórico de la villa. No hay que olvidar otros atractivos que ofrece Mijas, como son su gastronomía, heredera de la rica tradición culinaria andaluza y sus arraigadas ferias y fiestas.
El casco histórico queda enclavado sobre una ladera de la sierra del mismo nombre. En este lugar se alza, como un gran balcón con vistas al Mediterráneo, un trazado urbano que recuerda su pasado árabe. También merecerá la pena acercarse al Auditorio y pasear plácidamente por La Muralla, jardines y balcones que permiten contemplar privilegiadas vistas de la Costa del Sol. Y, de vez en cuando, sorprenderá ver los simpáticos burro-taxis, que invitan a recorrer el centro y los alrededores del pueblo.
Los amantes del senderismo podrán disfrutar de los numerosos senderos rurales que discurren por el interior, entre pinares y cumbres. Las sendas que conducen a la ermita del Calvario (siglo XIX) o a la antigua cantera de mármol son algunas de las sugerentes opciones que esperan al visitante.