El mar, para los argentinos, muchas veces figura una frontera, un límite lejano, o simplemente un destino para vacacionar. Pero el mar representa mucho más que eso, entre otras cosas, es una vía de comunicación y transporte, una fuente de riqueza parcialmente explotada, es, en definitiva, un factor de poder alcance de la nación que pretenda sacarle provecho. Argentina posee una extensión marina aproximada de 1.000.000 km2 y es el estado que, por sus características geográficas, tiene una amplia capacidad de hegemonizar las vías navegables del hemisferio oceánico.
xq son importantes las malvinas - 1.jpg
Comúnmente se analiza la cuestión Malvinas e Islas del Atlántico Sur y la cuestión de la Antártida de forma aislada aun cuando ambas se encuentran estrechamente vinculadas. Hace 12 años, la ley 26.651 estableció la obligatoriedad de utilizar en todos los niveles y modalidades del sistema educativo y su exhibición pública en todos los organismos nacionales y provinciales el mapa bicontinental de la República Argentina.
El nuevo mapa contribuye al fortalecimiento de la posición argentina frente al conflicto de Atlántico Sur, ya que podemos observar, en primer lugar, que la ocupación británica en las Islas del Atlántico Sur no es una cuestión de “unos archipiélagos australes”, sino una ocupación de una potencia extranjera que afecta al Atlántico Sur y a la Antártida. Segundo, que la Antártida no es una pequeña porción de nuestro país al cual no vale la pena mirar. Este nuevo mapa ayuda a concientizar sobre la relevancia que el continente blanco posee en el sistema global en la actualidad, además de hacer hincapié en la importancia del rol de la presencia Argentina allí, al localizar todas nuestras bases antárticas.
Superficie-de-Argentina-Mapa-politico.jpg
La Nación es bicontinental, en tanto ejerce soberanía sobre sus territorios americanos y antárticos. Esta propiedad ampliada trae, infinitas potencialidades al desarrollo próspero de la nación y a Sudamérica, pero también arrastra algunas amenazas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha informado que la acuicultura constituye el sector alimentario de más rápido crecimiento en el mundo con un incremento de más del 15% anual en los últimos 10 años con Asia (y especialmente China) a la cabeza. Y, dato no menor, que el Atlántico Sur es la gran reserva ictícola del mundo.
La pesca ilegal que lleva a cabo el Reino Unido de Gran Bretaña en Malvinas, otorgando licencias de pesca en abierta violación a leyes nacionales e internacionales y atentando, en consecuencia, contra el ecosistema y el desarrollo argentino no es ninguna noticia. Lamentablemente, esta depredación no se agota en el accionar británico.
El año pasado, durante la temporada de pesca de calamar, en los cuatro primeros meses del año, la pesca ilegal capturó, aproximadamente, 480.000 toneladas de esta especie en el Mar Argentino. Diversos organismos, entre ellos, la Organización para la Protección de los Recursos del Atlántico Sudoccidental (OPRAS) calculan que por campaña la Argentina pierde US$1.000 millones.
Pero el problema de la ocupación ilegal del territorio no se limita a la pesca, el potencial petrolero de esta zona del territorio argentino se estima entre unos 180.000 y 200.000 millones de barriles, es decir, muchísimo más de lo que aún guarda la parte continental de nuestro país.
Malvinas y Antártida ¿el mismo conflicto?
El artículo 4 del Tratado Antártico ha congelado las reclamaciones de soberanía, pero hay que tener en cuenta que este tratado es de duración indefinida y no eterna. Ello implica que cuando las necesidades y los precios de los recursos naturales se eleven lo suficiente, sin ningún lugar a dudas se replanteará la cuestión de la soberanía sobre la Antártida y frente a una escalada de este conflicto, la cuestión Malvinas se tornará fundamental.
La República Argentina reclama derechos soberanos sobre una porción del continente blanco sobre la base de la teoría de los sectores, sobre el principio de contigüidad y el de continuidad. A continuación una breve explicación de estos principios o teorías.
Teoría de los sectores: desarrollada por Canadá con respecto al Ártico y se basa en que cada estado subyacente al Ártico puede fundar sus reclamos de soberanía poniendo límites, a los lados, contando los meridianos que pasan por los dos extremos del litoral de cada Estado. Si traspolamos esto al sur, Argentina puede exhibir puntos extremos Este y Oeste del territorio nacional hasta el Polo Sur, como límites orientales y occidentales del espacio reclamado.
Ahora bien la conexión entre la cuestión Malvinas y Antártida, se da con respecto a los sectores en el hecho que el límite este del sector argentino está dado por el extremo oriental de las Islas Sandwich. Como resultado de ello, de perder Argentina sus derechos sobre estas islas el límite este del sector antártico argentino perdería sustento. Se perdería masa territorial proyectable sobre Antártida, lo cual tendría un efecto desde el punto de vista de la teoría de los sectores.
El principio de contigüidad: establece que los territorios contiguos al territorio de un Estado y que no pertenecen a ningún Estado, deben pertenecer al Estado del territorio más próximo. De esta forma, se sostiene que este principio se basa en ponderaciones de defensa nacional y de carácter económico.
Principio de Continuidad: el principio tiene en cuenta los casos en que el territorio en disputa no es sino la continuidad tectónica del territorio nacional del Estado reclamante,las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur no son más que una continuación de la masa continental argentina y esta se extiende hacia la Antártida.
plataforma conti ARG - 148426_10 - 1006x588 (1) 1920x.jpg
Todos estos principios abarcan tanto al continente blanco como a las Islas Malvinas.
Como sabemos, las islas ilegalmente ocupadas poseen una proyección estratégica sobre la Antártida. Esta proyección es necesaria tenerla en cuenta, ya que nos da una idea del verdadero valor que Malvinas posee para Gran Bretaña en relación con una futura exploración y explotación de los recursos naturales de Antártida.
¿Tenemos nuestra propia Ucrania?
En las últimas tres décadas, el Reino Unido ha ido consolidando su despojo territorial burlándose de resoluciones de la ONU e incluso de acuerdos con nuestro país, desplegando una poderosa base militar en las islas con el apoyo material de la OTAN. Esta proyección de poder militar en toda la región se da en el sistema aeronaval constituido por Monte Agradable (Mount Pleasant) – Puerto Yegua (Mare Harbour). La base aérea de la RAF de Monte Agradable posee dos pistas de aterrizaje, una de 2.590 m. y otra de 1.525 m. capaces de recibir los más grandes aviones de transporte. Alberga aviones Eurofighter Typhoon, entre otras máquinas y posee una dotación permanente de alrededor de los 2.000 infantes de marina. El Puerto Yegua es un puerto de aguas profundas conectado con el complejo de Monte Agradable, que se encuentra a unos 8,5 Km. de distancia, y es utilizado por la Armada Británica (Royal Navy) como punto de apoyo en sus patrullas por el Atlántico Sur.
Si bien la importancia estratégica que llevó a Gran Bretaña a ocupar Malvinas era su ubicación vecina al entonces único paso entre el Atlántico y el Pacífico, en las últimas décadas cobró aún mayor importancia la vecindad que este archipiélago tiene con respecto a la Antártida. Malvinas es la única colonia permanentemente poblada que Gran Bretaña.
tiene en las cercanías de la Antártida. De perder el Reino Unido la ocupación ilegal de Malvinas, perdería la base territorial fundamental de la logística para una futura exploración y explotación de los recursos naturales en la Antártida.
Conclusiones
El nacimiento y desarrollo de la conciencia marítima contribuiría al progreso y bienestar de Argentina pero también de la región. Una Argentina volcada al mar, requerirá de forma necesaria una marina mercante de amplia presencia, con ello se impulsará a las industrias metalmecánica y a la de la construcción trayendo un fuerte beneficio al trabajo argentino, Y no solo eso, también la presencia de más buques argentinos extendería el control sobre nuestro vasto territorio marino alejando a los carroñeros de nuestras riquezas.
Vale destacar que cinco o seis grandes navieras concentran el comercio y las rutas a nivel internacional. Tales empresas fomentan una feroz competencia con la construcción de “mega” buques, a partir de los cuales se busca generar economías de escala, y presionan sobre la automatización de los puertos. La globalización y sus efectos nuevamente aparecen en escena, aunque es cierto que la marina mercante no se agota en el espacio de ultramar ya que también incluye la línea de cabotaje, barcos pesqueros de corto alcance y otras cuestiones que ayudarían al ejercicio de nuestra soberanía y que podrían ser explotada.
Podemos afirmar que, en un mundo donde la energía y los recursos naturales vuelven al centro de la escena, esta situación de tantas décadas se ha transformado en el principal desafío geopolítico que Argentina y América latina enfrentan en su historia, después de la gesta de su independencia. Nuevamente enfrentamos un agudo conflicto territorial con la principal potencia europea, con una extensa zona en disputa de por medio, que posee enormes riquezas hidrocarburíferas, mineras, e ictícolas. Pero es una pelea que no podemos dar solos, es necesaria la participación de los países de la región y sobre todo de la hermana nación chilena.