El hecho más conocido de Manuel Belgrano es que creó e izó por primera la bandera argentina de la nación cuando ni siquiera la independencia estaba clara. También es por todos sabido que ese acto revolucionario se produjo un 27 de febrero de 1812 en Rosario, a orillas del Río Paraná, en una zona muy cercana a donde hoy se emplaza el Monumento Nacional a la Bandera.
El izamiento no fue bien visto por el Primer Triunvirato quien, luego de ordenarle que guardara la insignia celeste y blanca, lo designó en un nuevo cargo: jefe del ejército del Norte.
Quizás sea menos conocida la faceta de Belgrano a la hora de pensar la mejor forma de gobierno para la nación que estaba en ciernes. Si el proceso revolucionario convirtió al hombre formado en derecho en un novel militar, el contexto político internacional incentivó al creador de la bandera a defender y proponer una forma de gobierno basada en la monarquía.
manuel belgrano - cuadro expo castagnino - foto archivo lc silvina salinas - 1263158.jpg
Cuadro de Manuel Belgrano del Museo Damasco Arce (BsAs) pintado en Londres en 1815 por el francés Francoise Carbonnier.
Foto: Silvina Salinas / Archivo La Capital
“El abogado devenido en militar”
Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nació en el seno de una familia de importantes comerciantes. Luego de estudiar en el Real Colegio San Carlos de Buenos Aires, se formó como abogado en las universidades de Salamanca y Valladolid. En 1793 fue nombrado secretario perpetuo del Consulado de Comercio en la capital del Virreinato del Río de la Plata.
Sorprendido por las invasiones inglesas, Belgrano participó de la defensa de la ciudad de Buenos Aires, aunque tuvo una intervención efímera.
A partir de 1810 comenzó a tener mayor presencia política y militar. Fue vocal de la Junta Provisional de Gobierno reunida el 25 de mayo y luego, poco a poco, la carrera militar comenzó a desplazar a la de abogado. No dudó en aceptar el mando de la expedición al Paraguay y la defensa de las costas del Río Paraná, función que le encomendó la Junta. Tampoco vaciló en hacerse cargo del ejército del Norte.
>>> Leer más: Rosario conmemorará el Día de la Bandera con una gran fiesta popular
Sin preparación profesional, Belgrano logró sostener la frontera salteña luchando frente a ejércitos mejor preparados y dirigidos. Sin embargo, no pudo extender su halo victorioso por mucho tiempo. Derrotado en las batallas de Vilcapugio y Ayohúma, en 1813, fue relevado de su cargo por alguien que sí se había formado para la guerra: José de San Martín. La figura del Belgrano militar nos advierte sobre lo que vivieron muchos de los hombres de aquella época: la reconversión de sus vidas y funciones al calor de la revolución.
Lo inédito del proceso iniciado con la crisis de la Monarquía Hispánica en 1808 y la revolución de 1810 obligó a muchos protagonistas de aquellos sucesos a ocupar lugares para los que no se habían preparado. Belgrano se puso al frente del ejército con la convicción de que los realistas debían ser derrotados y que la revolución sería un paso hacia adelante en la historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Ayudó a sostener la frontera septentrional del territorio y no dudó en ceder su lugar a hombres más preparados para dicha función. Tampoco le dio la espalda a la nueva nación cuando, luego de sancionada la independencia, fue llamado nuevamente para hacerse cargo del ejército del Norte. Su alejamiento del frente de batalla lo provocó su frágil estado de salud. En 1819 regresó a Buenos Aires, ciudad en la que murió un año después casi en soledad.
23 DE FEBRERO DE 2012 - ESCENIFICACION MUERTE GENERAL MANUEL BELGRANO EN EL CONCEJO MUNIC FOTO ARCHIVO LC ENRIQUE RODRíGUEZ MORENO - 8419838.jpg
Escenificación de la muerte de Manuel Belgrano en el Concejo de Rosario. Actores: Gustavo Guirado y Vilma Echeverría. Febrero 2012.
Foto: Enrique Rodríguez Moreno / Archivo La Capital
“El defensor de la monarquía incaica”
Su labor militar no empañó las virtudes del político y diplomático. Entre su primer y segunda estadía en el norte, Belgrano fue enviado a Europa para conseguir apoyos hacia la inminente independencia de las Provincias Unidas. Su formación académica, su labor al frente del Consulado de Comercio y su periplo europeo lo llevaron a la conclusión de que, la emancipación de España, debía estar acompañada por la instauración de una monarquía como forma de gobierno.
La propuesta desechaba las monarquías absolutas de antaño y, en cambio, proyectaba la idea de una monarquía constitucional que limitara el poder del rey. En el contexto del viaje y en su retorno al Río de la Plata, Belgrano maduró la idea invitar algún príncipe europeo que quisiera formar linaje en tierras americanas.
Luego de declarada la independencia, presentó otros argumentos que abrían más el juego. Propuso que el infante extranjero dispuesto a venir a Sudamérica podría asociarse a algún heredero de los incas para, de esta forma, darle una connotación local a la nueva dinastía. Sería función del Congreso, posteriormente, sancionar la Constitución que estableciera esta forma de monarquía “temperada”.
En el horizonte, el modelo inglés estaba presente: un sistema monárquico limitado por el parlamento que se alejaba del absolutismo real y, al mismo tiempo, contenía los peligros del republicanismo. No se logró convencer a ninguna casa real para concretar el proyecto. Tampoco la monarquía fue la forma de gobierno que se adoptó en el nuevo Estado.
Las independencias en América vinieron de la mano del sistema republicano, hecho casi inédito en el concierto internacional. ¿Fue una locura esta propuesta de Belgrano? ¿Proponer una monarquía lo hace menos revolucionario? La idea se ajustaba al contexto de la época y era, además, la forma de gobierno más conocida. Las principales potencias eran monarquías y lograr su apoyo era fundamental para que la independencia no corriera peligro.
La labor revolucionaria de Belgrano no debería medirse en base a estas ideas. Mejor sería enfocarse en el accionar y el recorrido del creador de la bandera. En las convicciones del hombre que puso por delante el proyecto colectivo por sobre los anhelos personales. En el abogado que no dudó en hacerse militar cuando la causa de la revolución lo ameritó.
(*) Julián Feroni es doctor en Historia de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, docente universitario y secundario, investigador, …
Belgrano. Hijo de la patria - Canal Encuentro