Familiares, amigos y vecinos de Belén Villarruel, quien murió atropellada por una camioneta el pasado febrero cuando circulaba en moto por la ruta 21, cortaron hoy la carretera, a la altura de General Lagos, para pedir justicia.

Familiares, amigos y vecinos de Belén Villarruel, quien murió atropellada por una camioneta el pasado febrero cuando circulaba en moto por la ruta 21, cortaron hoy la carretera, a la altura de General Lagos, para pedir justicia.
"Este asesino tenía dosaje de alcohol en sangre de 2,74, para nosotros este muchacho salió directamente a matar", aseguró la mamá de la joven muerta, que encabezó la manifestación. "Tiene denuncias por violencia de género, tiene problemas de visión, porque tiene una prótesis en el ojo izquierdo", añadió.
La joven de 23 años murió el 9 de febrero pasado cuando la joven regresaba a su casa en moto desde Pueblo Esther y fue embestida por un utilitario Fiat Fiorino, conducido por Baltazar Nucci, de 35 años. La colisión se registró, alrededor de las 22, en la ruta 21 a la altura del Cottolengo Don Orione.
"Belén era un ángel, era nuestra única hija, a quién le pregunten le va a decir quién era mi hija", añadió la mujer. "Para mí esto es impunidad absoluta, por eso pido lo mismo que toda la gente que me acompaña y todo el pueblo, que se haga justicia -explicó-. No estuvo ni detenido, estuvo demorado, este asesino tiene que estar preso".
"Ella venía a su casa como todos los días y el muchacho este se cruzó de carril y la llevó por delante directamente, no le dio tiempo a nada, ni siquiera esquivarlo", se quejó el papá de la muchacha, y enfatizó: "Nunca estuvo preso, sólo una hora demorado en la comisaría, y por eso queremos que la jueza revea la carátula y que lo procesen por homicidio simple".



