Se suele escuchar que el Mundial recién empieza en los octavos de final. Un frase facilista y muy lejana a la realidad. Usada muchas veces para simplificar el análisis y ubicar a las selecciones favoritas en un pedestal ficticio antes de que empiece a rodar la pelota. La Copa del Mundo arranca en el primer minuto del primer partido. Está claro. Y Argentina lo entendió por la fuerza, ya que si se creía que iba a desfilar por la fase de grupos rumbo a la segunda ronda, le erró el vizcachazo. Se dio un porrazo con la realidad con la dura derrota 2 a 1 ante Arabia Saudita del estreno. Jugó mal y perdió bien. No hubo excusas, el equipo lució atado, diezmado en lo físico y por ello ahora el DT Lionel Scaloni moverá varias piezas. Con México esta tarde no hay margen de error. Una derrota dejaría fuera de carrera a la Scaloneta en el segundo partido del grupo, en lo que sería una eliminación histórica. Por ello, Argentina necesita recuperar la memoria futbolística y volver a ser el equipo dinámico que vencía por demolición a sus rivales en la previa mundialista. Puede hacerlo, deberá demostrarlo en 90 minutos que se presumen de máxima tensión.
Por supuesto que Lionel Messi tendrá que dejar atrás las dolencias físicas y frotar la lámpara para iluminar al resto. Argentina necesita al diez más que nunca en esta parada bravísima ante los mexicanos, donde la albiceleste tiene mayor potencial que el rival, pero deberá demostrarlo en la cancha. Enfrente estará el Tata Martino, con toda su sabiduría para hacer un planteo inteligente. Será una finalísima ya en la segunda fecha del Mundial. Para Argentina los duelos a cara o cruz se adelantaron en el fixture y hoy afronta el primero de ellos. A todo o nada. Un triunfo servirá para soñar, un empate estirará el suspenso y una caída no tendrá remedio.
Sin dudas, equipo por equipo y jugador por jugador, Argentina tiene mayor potencial que México. Pero los de Scaloni lucieron muy contenidos y sin reacción en el estreno y eso deberá mutar absolutamente. Si engrana Messi con Angel Di María el fútbol florecerá y Argentina impondrá condiciones. Pero el Tata mandará a sus muchachos a presionar alto, a morder los talones albicelestes en toda la cancha y a la vez, como es fiel al su estilo, a intentar manejar la pelota para generar ataques anchos.
Habrá que ver si se impone la técnica de los jugadores albicelestes o la dinámica y enjundia de los aztecas. En esta batalla de potencialidades puede resolverse el cotejo, a jugarse en el Estadio Lusail, el más grande de la Copa del Mundo, con capacidad para 88.966 espectadores.
La dulce racha de la Scaloneta se quedó sin nafta en el momento menos oportuno y ante el rival más inesperado: Arabia Saudita. Ahora México se presenta como el rival para encarrilar el rumbo, para estabilizar la turbulencia y para ratificar que el mote de equipo confiable que traía Argentina no es un espejismo.
Desde la estadística será el cuarto enfrentamiento mundialista ante México y hay un pleno dominio argentino con victorias en las ediciones de Uruguay 1930 (6-3), Alemania 2006 (2-1) y Sudáfrica 2010 (3-1).
El país estará pendiente de la selección con la gran ilusión de ver la reacción de la Scaloneta y a un Messi pleno y sonriente, disfrutando del juego y gravitando. Serán 90 minutos que pueden no tener revancha y por ello Argentina se jugará la ropa.
Será un partido enorme desde la intensidad, la entrega, la emoción y también, para bien o para mal, desde las consecuencias.
Las chances para clasificar
Está clarísimo que para aspirar a pasar de fase sin tener que usar la calculadora, Argentina (0 punto)deberá ganar hoy ante México (1 punto), cuando se enfrenten desde las 16, por la segunda fecha del grupo C. Porque la derrota en el estreno ante Arabia Saudita (3 puntos) complicó mucho el panorama. A tal punto que si hoy pierde con los aztecas el Mundial, increíblemente, habrá terminado para la albiceleste.
Y hay que aclarar que una igualdad extenderá el suspenso hasta la última fecha, que será el miércoles, a las 16, frente a Polonia (1 punto).
Hoy, en la antesala de Argentina-México, también chocarán, a las 10, Polonia y Arabia Saudita.
En este escenario hay que decir que si Argentina gana los dos partidos que le restan no depende de nadie para clasificar a octavos de final. Y si empata llega vivo a la última jornada, pero con la calculadora en la mano.
Scaloni metería 5 cambios
Scaloni perfila cinco cambios para enfrentar a México. Los que saldrían respecto al debut ante Arabia Saudita serían Nahuel Molina, Cuti Romero, Nicolás Tagliafico, Leandro Paredes y Papu Gómez. Entrarían los defensores Gonzalo Montiel, Lisandro Martínez y Marcos Acuña y los volantes Guido Rodríguez y Enzo Fernández.
Todo indica que el DT de Pujato patearía el tablero para reinventar al equipo tras el estreno fallido. La formación sería con Emiliano Martínez; Montiel, Otamendi, Lisandro Martínez y Acuña; De Paul, Rodríguez y Fernández; Di María, Messi y Lautaro Martínez.