Policiales

Presentación en el Senado: los vínculos entre Traferri y Peiti según los fiscales

Edery y Schiappa Pietra detallaron que hubo reuniones entre el senador y el empresario del juego desde 2017. Precisaron lugares y circunstancias

Jueves 17 de Diciembre de 2020

El 8 de septiembre de 2017 el empresario de juego clandestino Leonardo Peiti llamó a un amigo. Le dijo que iría a comprar dólares en una financiera del centro de Rosario y que de allí se iría a un café de Córdoba y Dorrego a encontrarse con el senador Armando Traferri a las 3 de la tarde. Las pericias muestran una coincidencia en la localización de las líneas de Traferri y de Peiti ese mismo día. A las 15 horas ambas se encontraban detectadas por la antena impactando en la celda de la zona de Córdoba y Dorrego.

Los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra les dijeron al mediodía a los miembros de dos comisiones del Senado que esa evidencia no solamente muestra la confluencia entre el legislador y el capitalista de juego sino también que se conocían desde hace al menos tres años. En su descargo escrito de la semana pasada, el legislador, explicaron los fiscales, había dicho que solo se había contactado recientemente con Peiti por un proyecto de ley de juego con que el empresario deseaba interesar al senador por San Lorenzo.

Ambos acusadores señalaron que la evidencia proviene de mucho antes de que hace dos semanas el ex fiscal Gustavo Ponce Asahad dijera en audiencia imputativa: “A esta investigación le falta una pata que es la política, el negocio del juego clandestino lo armó el senador Traferri, senador departamental por San Lorenzo”. En realidad muchas de las constancias que según ellos prueban la relación entre Peiti, el fiscal regional destituido Patricio Serjal y Traferri están asentadas en un legajo que tiene tres años en una pesquisa donde el fiscal de Melincué Matías Merlo investigaba a Peiti por juego clandestino por dos garitos de juego en la localidad de Hughes.

Allí aparece por ejemplo la constancia del encuentro entre Traferri y Peiti en Dorrego y Córdoba en septiembre de 2017. Tres años antes de que Ponce Asahad mencionara algo sobre el vínculo. También está acreditado un encuentro entre el senador y el empresario en jurisdicción de Ricardone, donde Traferri tiene una casa, el 29 de abril de 2017 a las 7 de la tarde. Cinco días antes Traferri se había encontrado con Serjal en la sede del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Rosario, en Montevideo 1962, fecha en la que según los fiscales se inició la actividad ilícita.

Otro diálogo que los fiscales consideran de alto valor en relación a lo que pretenden probar fue uno mantenido en septiembre de 2017 entre Peiti y su esposa Florencia. En esa charla, divulgada ante los senadores, Florencia le pregunta si no tenía que ir a San Lorenzo, a lo que el empresario repone: “Sí, estuve con el Pipi, le di lo que tenía que dar, estuvimos un rato y me volví”.

Que la política aparece conectada con opacidad en esta trama está en lo que dijeron los fiscales al salir a las 13.30 de la Legislatura. Entre los indicios colectados hay una conversación que Peiti mantuvo con el ex secretario Legislativo del Senado Ricardo Paulichenco captada en un audio que fue difundido en la reunión. Allí Paulichenco, que falleció el año pasado y fue apoderado del PJ, dijo que Traferri se juntaba a hablar al día siguiente con el ministro de Justicia y el fiscal general “por el tema que me pasaste del 301”, en referencia al artículo del Código Penal que penaliza las variantes de juego ilegal.

Según Schiappa Pietra, eso lo que indica es que Traferri se dedicaba a vender influencias en favor de la actividad ilícita de Peiti. En esa misma conversación Paulichenco, según los fiscales, le dice a Peiti: “Che, para el viernes traeme plata”. La conversación fue captada para la causa penal de Merlo contra Peiti el 23 de agosto de 2017 a las 6.32 de la tarde.

El lunes a las 15.30 el ex fiscal regional de Rosario Patricio Serjal será reimputado como organizador de una asociación ilícita. En esa audiencia podrá escucharse el despliegue de toda la prueba que los fiscales dicen tener contra el senador. Para ellos el plan del grupo fue usar el dinero de la recaudación proveniente del juego ilegal para lo que los miembros de la red tuvieron distintos roles: organizar el negocio del juego de azar, ofrecer y aceptar coimas a funcionarios públicos para que éstos hicieran la vista gorda a los delitos y brindar información para hacer fracasar las investigaciones en curso como, por ejemplo, la que tenía Merlo en Melincué contra Peiti.

En los roles de organizadores, Peiti está situado en el papel de montar el negocio del juego clandestino con casinos electrónicos. El rol de Traferri, según los fiscales, fue hacer uso de la influencia que tiene como senador de Santa Fe para vincular a Peiti con Serjal y lograr la tolerancia al juego ilegal de parte de funcionarios judiciales. Los acusadores sostienen que ese era el objetivo de las reuniones que mantenían.

Los fiscales también ubicaron ante los senadores como evidencia acerca del vínculo de Peiti con Traferri un intercambio de mensajes entre Peiti y su secretaria Brenda Lomello. Allí la mujer le dice que tiene que ir a San Lorenzo, si necesita que “le lleve algo a Pipi”. En la citación testimonial de los fiscales, donde declaró bajo juramento, la secretaria comentó que Peiti se reunía con Traferri en bares de Rosario, entre los que mencionó El Cairo, y que “lo hacía para que le hagan legal el juego”.

Para los fiscales la duración de la asociación ilícita fue al menos entre el 24 de abril de 2017, tras una reunión entre Traferri y Serjal en la sede del MPA de Rosario de Montevideo 1962, y el 24 de julio de este año, cuando se reunieron en una cochera en Jujuy al 2300 el abogado de Peiti, Luis Rossini, con el ex fiscal Gustavo Ponce Asahad.

Luego de esa reunión en el garage Traferri, dicen los fiscales, se reunió con Ponce Asahad para informarle que iban a incriminar a Patricio Serjal. Los fiscales dicen que Peiti se había reunido un mes antes con el senador para indicarle que Serjal le había reclamado 100 mil dólares para frenar una investigación en su contra. Creen los fiscales que eso indujo a Traferri a despegarse del ex fiscal regional. El 27 de julio Rossini, que es abogado de Peiti, se presentó en el MPA y dijo que tenía elementos para conectar a Serjal con delitos ligados a su cliente. Luego Peiti confesó como imputado arrepentido que pagaba coimas al regional para que no persiguieran penalmente sus negocios de juego ilícito.

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