Elecciones 2019

Perotti, el "gringo piamontés" que busca poner al PJ otra vez en el poder

Nacido en Bella Italia, de familia de tamberos, creció y se educó en la ciudad de Rafaela, de la que fue intendente en tres oportunidades.

Domingo 16 de Junio de 2019

El senador nacional Omar Perotti va hoy por una hazaña que ponga su nombre en la historia política santafesina en letras de molde de tamaño notorio. Y, más: que lo convierta en una suerte miembro de liga mayor por derecho propio en el Olimpo del peronismo vernáculo.

Para ello deberá triunfar hoy. Nadie puede exhibir mejor credencial en el PJ que ganar una elección. Pero si con ello rescata a los suyos de más de una década en el desierto devolviéndolos al poder, entonces su heroicidad será indiscutida. Perotti aspira a ser el gobernador peronista que recupere la Casa Gris.

El "Gringo" o el "Piamontés", entre los apodos que arrastra desde la década del 80 en que siendo un veinteañero de tímida presencia (solo en apariencia) se encaramó en la presidencia del Centro de Estudiantes de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral.

De la casa de estudios salió con el título de contador público nacional que había venido a buscar desde su Rafaela natal y también recibido de dirigente político. Y no sólo de dirigente estudiantil que se hacía notar en la asambleas universitarias —con una habilidad de operador que se volvería proverbial, de acuerdo a los testigos que lo veían actuar entre bambalinas— sino un líder juvenil peronista cuyo nombre comenzaba a ser conocido en las sedes partidarias y las reuniones de capos del Movimiento.

En el tambo

En realidad, el "Gringo" nació en Bella Italia (una localidad lindante casi a cabecera del departamento Castellanos) un 16 de septiembre de hace 60 años y creció ayudando en el tambo de sus padres hasta que la edad escolar lo hizo recalar en Rafaela para cursar primaria y secundaria.

Cuenta la leyenda que con lluvia o viento, sus padres lo alcanzaban en sulky a la ruta para que se tomara el colectivo que lo llevaba a Rafaela para cursar sus estudios primarios en la Escuela Juan Bautista Alberdi, en donde la "maestra Ester" marcaría para siempre sus recuerdos de esa etapa.

No lo aclara pero los suyos aseguran que de ella memorizó una frase que usa en sus discursos desde siempre: "Todos los chicos tienen que tener la posibilidad de aprender algo nuevo cada día, y todos los chicos tienen que tener, todos los días, un plato de comida, un beso y un abrazo".

Después hizo la escuela secundaria en la Escuela de Comercio. Ya convertido en perito mercantil emigraría a Santa Fe, a la Universidad, pero sería el servicio militar una parada indeseada. Y el riesgo de una guerra, un giro imprevisto: con 18 años el conscripto Perotti fue enviado al sur ante el inminente conflicto con chile por el Canal del Beagle.

De su etapa de universitario que pudo terminar porque en la UNL le permitieron rendir libre algunas materias, regresaría a la Perla del Oeste convertido en el tiempista que desquicia a unos, resulta tibio a otros, pero no dejaría indiferentes a ninguno. Habilidades que le permitieron abrirse camino en el siempre árido terreno de conseguir la adhesión popular para ascender a la intendencia rafaelina. En tres oportunidades, nada menos (1991, 2003 y 2007).

Madrugador

A los 31 años fue elegido intendente de Rafaela. Esa gestión mereció en 1995 el "Premio Nacional a la Calidad Total", otorgado por la Presidencia de la Nación. Cuentan que las 4 de la mañana era el horario en el que los funcionarios eran citados a las habituales reuniones de gabinete, para que cuando se abrieran las puertas de la municipalidad todos ya estuviesen en sus puestos de trabajo. Una broma común en aquella época aseguraba que manejaba la municipalidad con los horarios de un tambo.

Consultor

Perotti fue también Ministro de Agricultura, Ganadería, Comercio y Servicios de la provincia y residió luego en la ciudad de Washington DC, trabajando como consultor internacional en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En el año 1999, fue elegido senador provincial por el departamento Castellanos. En el año 2003 fue electo por segundo período como intendente de la Municipalidad de Rafaela y entonces su gestión fue reconocida como la de mayor inversión en obra pública en toda la historia del municipio, le gusta ufanarse.

Haya o no sido tan así, los rafaelinos lo volverían a preferir como su intendente en el año 2007. Y al menos lo fue para la Fundación Konex que lo galardonó con el Diploma al Mérito como uno de los cinco mejores administradores públicos de la década.

En 2011, fue diputado nacional por FpV y en el 2015 realizó su primer intento de recuperar la Gobernación para su partido. Quedó tercero.

Hoy vive en Rafaela con su esposa de siempre y sus tres hijos hinchando por Racing cada vez que la Academia sale a la cancha. Actualmente es senador nacional, vicepresidente de ese cuerpo y su mandato vence en el 2021. Eso si hoy no es electo gobernador de Santa Fe.

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