Admitiendo haber pasado por ásperas discusiones entre peronistas y radicales, lo que justificó la tardanza con la que comenzaron a sesionar este jueves, los senadores finalmente acordaron por consenso unánime y otorgaron media sanción a la ley tributaria para 2022 que prevé un aumento del impuesto inmobiliario de alrededor del 20% y de patentes del 30 por ciento; en tanto también aprobó un presupuesto para el año que tiene un ínfimo superávit: 572.570.000.000 si se cumplieran tal cual as previsiones del proyecto que aprobó el Senado y que ahora pasa a Diputados para su análisis en ese cuerpo donde, si es convertido en ley, será el tercer presupuesto de la gestión Perotti.






























