Política

La Relación histórica de la industria y el Estado

Domingo 02 de Septiembre de 2018

Si analizamos el desarrollo de la industria santafesina, asociada a la inversión pública en infraestructura económica y social, observamos, de forma contundente, la relación de interdependencia.

En el año 1878 Nicolás Schneider fabrica el primer arado nacional para dar respuesta a las demandas de los primeros inmigrantes europeos radicados en Esperanza.

En esa misma época, en Colonia Gessler, Bartolomé Long fabrica la primera cosechadora argentina.

En 1921 Juan y Emilio Senor producen, en San Vicente, la primera cosechadora de arrastre de Sudamérica.

En Sunchales, en el año 1929, Alfredo Rotania pone en marcha la primera cosechadora automotriz del mundo, y en 1941 Santiago Pussi da origen a la primera cosechadora con orugas para el arroz. En 1950 don Roque Vassalli, en su planta de Firmat, fabrica el primer cabezal maicero para trilla directa del mundo.

La interdependencia es efectiva. Este proceso de desarrollo industrial ocurrió en un contexto de crecimiento de la población, por la llegada de inmigrantes, y un plan de educación pública que sentó las bases de la mano de obra necesaria. El ferrocarril entre 1870 y 1914 acortó las distancias, disminuyó los costos logísticos, promovió la producción a escala y la expansión del mercado.

Desde 1960 se agregaron más proyectos del Estado para apoyar esta interdependencia: la autopista Rosario-Santa Fe, el túnel subfluvial Santa Fe-Paraná del gobierno de Sylvestre Begnis, el impulso a la energía (Usinas), los caminos, la educación, la salud. La sinergia Santa Fe-Entre Ríos es notoria. Un federalismo en el que dos Estados subnacionales invertían en obras públicas de gran escala con recursos propios.

El auge y el dinamismo de la industria en el área del Gran Rosario, donde se configuró el cordón industrial más importante del interior del país, se apalancó en los recursos hídricos, la infraestructura portuaria y administrativa, la ampliación de la red energética y las obras de drenaje, canalización y pavimentación de más rutas.

Esta breve reseña santafesina nos interpela para analizar el presente y definir nuestro futuro.

La disrupción científico tecnológica pone a la industria en el desafío de la adaptación y aumenta la necesidad de la articulación público-privada.

La globalización exige productividad para integrar las cadenas de valor. Requiere no sólo innovación tecnológica en las industrias, sino también eficiencia sistémica en la infraestructura y en la logística; un Estado presente, no corrupto, y con planificación estratégica. Nuevamente la interdependencia sostiene el presente y asegura el futuro.

El Día de la Industria nos encuentra en un contexto macroeconómico que no favorece a ningún sector productivo. Es duro, pero es real. Y es necesario indicarlo.

El Estado debe dar reglas de juego y marco institucional. Certidumbre. Es imposible producir sin una estructura de precios de referencia estable y sin un sistema financiero que apalanque a los productores y a los empresarios.

Como es también imposible concebir un país inclusivo y con trabajo decente sin industria nacional.

El gobernador Miguel Lifschitz, en el marco del Consejo Económico y Social, trabaja un acuerdo con sectores de la producción, del trabajo y las academias con compromisos multisectoriales para enfrentar el contexto nacional regresivo.

La industria santafesina tiene un aliado estratégico en el Estado provincial, que invierte en salud y educación de calidad, promueve energías renovables, invierte en parques y áreas industriales, subsidia con tasas de interés, renueva caminos y rutas, capacita operarios, promueve investigación científica, financia servicios tecnológicos sectoriales, apoya a la DAT, promueve las exportaciones.

Seguimos creyendo en la interdependencia, en la relación productiva de Estado y privados. Un Estado presente y un sector industrial con planes reales no pueden fracasar. Ha sido la verdadera receta del crecimiento regional.

No es un día, es una historia de encuentros. Eso proponemos, eso queremos. En eso estamos.

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