Frente a una multitud que colmó el Estadio Unico de La Plata, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner habló anoche por el Día de la Militancia Peronista, en conmemoración de los 50 años del regreso del ex presidente Juan Domingo Perón a la Argentina, luego de 18 años de exilio. Sobre el cierre de su discurso, reivindicó el proceso de los gobierno de Néstor Kirchner y de ella (2003-2015) y aseguró: “Podemos volver a hacer esa Argentina”. Y agregó: “La gente tiene que decidir si quiere volver a esa Argentina que ya tuvo”. Asimismo aseguró que “el 1º de septiembre se quebró el acuerdo democrático” con el intento de magnicidio contra su persona.
Cristina afirmó que “el cambio” para la Argentina fue el kirchnerismo, que modificó el país “después de la crisis del 2001”, y volvió a destacar la importancia de “alinear precios, salarios y tarifas”.
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“Dicen que son lo nuevo... Muchachos, acá lo único nuevo que hay somos nosotros. El cambio, los que cambiamos a la Argentina después de la crisis de 2001, fuimos nosotros”, apuntó Cristina en alusión a los dirigentes de Juntos por el Cambio (JxC).
La ex mandataria ironizó: “Dicen que tenemos que volver a la década del 90 desde una fuerza política muy novedosa, no tan novedosa porque dice que el gobierno de los 90 fue el mejor y el ministro de la convertibilidad (Domingo Cavallo) el mejor de la historia... Mirá vos”.
A poco de iniciar sus palabras, la multitud coreó la frase “Cristina presidenta”, en obvia alusión a una candidatura para el año próximo, a lo que la actual vicepresidenta aprovechó para parafrasear a Perón: “Con calma muchachos, como decía el general, todo a su tiempo y armoniosamente”.
De ese modo, cerró la especulación que hicieron varios analistas políticos de medios porteños que aseguraban que iba a anunciar su candidatura acuciada por la presión de las causas judiciales. Quedó claro que la centralidad de Cristina, otra vez los dejó pagando. La última vez que lanzó una candidatura fue en 2019, al anunciar que lo iba a acompañar a Alberto Fernández como vicepresidenta. Y lo hizo por Twitter.
Cristina también señaló: “El 30 de octubre de 1983, con el regreso de la democracia, hubo un acuerdo tácito. Que ningún argentino se ponía en peligro por opinar, por pensar diferente. Podíamos tener todas las diferencias del mundo, pero no se quería matar a nadie. Ni siquiera los que hicieron de la muerte un instrumento político”.
A dos meses y medio del intento de magnicidio, precisó: “El 1º de septiembre se quebró el acuerdo democrático de cuidar la vida, el de respetar la vida. Esto sí es obligación de todas las fuerzas políticas en Argentina, volver a construir ese acuerdo democrático separando a los violentos, al lenguaje del odio, al que quiere que el otro se muera porque piensa diferente. Ningún partido político en la Argentina puede volver a aceptar esto”.
En otro tramo de su mensaje, la ex presidenta llamó a “terminar con debates absurdos” en torno a la seguridad, porque es una “deuda” que “ningún partido político pudo solucionar”.
En esa línea, Cristina llamó a “olvidar a los partidos políticos por una vez en la vida y discutir en serio el tema de la seguridad en nombre de todas las víctimas, sus familiares y deudos. Y señaló: “El orden, para nosotros, es que el padre o la madre salgan a trabajar, los pibes vayan al colegio y todos coman en su casa y no en los merenderos”.
La vicepresidenta afirmó que “donde no hay jueces puestos a dedo, presionables y eternos en sus cargos el sistema funciona”, y señaló que “no es bueno para el pueblo” que sean los magistrados los que “deciden sobre las políticas económicas del país” y agregó: “Esta inflación que tenemos de 6,3 por ciento, en el desagregado se ve que las telecomunicaciones son de 12 puntos, el doble, y es porque hay jueces que dijeron que el decreto que se firmó para que sea servicio publico no se debe aplicar”. La reseña aludió al fallo de la Corte Suprema.
También admitió que “muchas veces se han tenido que tomar decisiones por el condicionamiento brutal con el que se recibió un gobierno después del retorno del FMI a la Argentina”, dijo en referencia a la administración de Mauricio Macri, y llamó a “explicar” porque “la sociedad tiene que saber”.
“Cuando la sociedad sabe, se empodera, y no hay mejor ayuda para un gobierno nacional y popular que la sociedad sepa hacia dónde vamos y por qué hacemos las cosas que hacemos”, indicó.
Por último, aseguró: “Las elecciones se pueden ganar, pero los condicionamientos son tan graves, tan profundos, que nos han dejado, que va a requerir que la mayor parte de los argentinos tiremos todos juntos para el mismo lado. Si no es así, nuestro país será difícil para cualquiera”.