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Fernández busca divisas vía el campo dialoguista

Tras el acuerdo por la deuda, el presidente se reunió con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) para impulsar las exportaciones.

Jueves 06 de Agosto de 2020

En el anochecer de un día agitado, que empezó con el acuerdo con los acreedores extranjeros y siguió con el relanzamiento del Procrear, Alberto Fernández pidió a sus ministros y a representantes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) que pisen el acelerador y redacten una ley marco para el sector, que genere condiciones para estimular las exportaciones y la entrada de divisas.

   Así lo señaló a La Capital José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y coordinador del CAA, quien participó de la reunión realizada el martes a la tarde en Olivos.

   “El presidente nos intimó a que le metamos pata, que lo hagamos de manera urgente porque la oportunidad es hoy”, dijo Martins. Incluso, aseguró el titular de la Bolsa porteña, Fernández instruyó a los ministros presentes a que aporten funcionarios para que del intercambio con los equipos del CAA surja el proyecto de ley.

   Sin embargo, resaltó Martins, el plan tiene luz verde porque se despejó el fantasma de la cesación de pagos. “Si no se hubiese logrado este acuerdo no habría nada que proponer, una Argentina en default no tiene chance, no tendríamos acceso al mercado internacional”, reconoció.

   Lo cierto es que aclarado el horizonte financiero Fernández pidió avanzar con un proyecto ambicioso y plagado de riesgos por la inestabilidad económica crónica que sufre el país, pero que, de concretarse, le permitirían a la Argentina atender varios frentes.

   El documento del CAA “Estrategia de Reactivación Agroindustrial Exportadora Inclusiva, Sustentable y Federal” establece dos metas principales: lograr 100 mil millones de dólares de exportaciones (hoy son 65 mil millones) y generar 700 mil empleos adicionales.

   Para eso, proponen “conformar una Mesa Nacional Exportadora con las áreas del gobierno nacional para cada tema para generar el marco regulatoria a las propuestas; elaborar propuestas sectoriales de crecimiento sustentable de producción y exportación con mayor valor agregado y definir los mercados estratégicos a exportar; elaborar un proyecto de Ley de Desarrollo Agroindustrial Exportador, con inclusión social y federal (estabilidad fiscal y financiera de 10 años)”. Además, subrayan, sin subsidios del Estado.

   No sólo el contenido es ambicioso, también lo son los plazos: la idea es que a mediados de septiembre el proyecto ingrese al Congreso y que pueda tener trámite legislativo en lo que queda del año.

   A menos de un mes de su lanzamiento —el 17 de julio pasado— el Consejo, que nuclea a 45 cámaras y entidades del universo agropecuario —entre ellas, la Bolsa de Comercio de Rosario—, viene haciendo los deberes para que el documento reúna los consensos necesarios y se convierta en ley.

   En este período hilvanó una serie de reuniones con gobernadores —entre ellos, Omar Perotti— organizaciones como la UIA y Came y, dato no menor, los presidentes de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y del Senado, Cristina Fernández de Kirchner. Sobre todo, este último encuentro parece marcar que tanto en el mundo agropecuario como en el kirchnerismo se han colocado varias dosis de pragmatismo, después de años de mantener una relación tumultuosa.

   No obstante, la ronda de reuniones del Consejo Agroindustrial no se limita al oficialismo. Para hoy, tienen previsto reunirse con dirigentes de Juntos por el Cambio y harán lo propio en los próximos días con referentes del espacio de Roberto Lavagna. En este sentido, Martins se desmarcó con elegancia del ala más radicalizada y beligerante del ruralismo.

   “Nos propusimos quejarnos cuando algo no nos gusta pero inmediatamente proponer alternativas —afirmó—. La voluntad del Consejo es no meterse en temas gremiales, cada una de las cámaras sabe cómo tiene que manejar esos temas. Queremos lograr un consenso y romper la antinomia campo-industria y todos los esquemas binarios”.

Equilibrio

La entidad que intenta hacer equilibrio entre las palomas y los halcones del campo es Federación Agraria Argentina (FAA), que participa tanto del Consejo Agroindustrial Argentino como de la Mesa de Enlace.

   El titular de la FAA, Carlos Achetoni, dijo a este diario que observan con atención cualquier proyecto de reactivación productiva pero deslizó que tienen “reparos” acerca de que esa eventual alza de la producción iniciativa “realmente vaya a involucrar al sector primario”.

   Además, reconoció que entre las entidades de la Mesa de Enlance hay desconfianza hacia el gobierno y planteó que todos los protagonistas de la guerra por la resolución 125 en 2008 deberían dar vuelta la página. Pero advirtió: “Si se buscan otros actores o un reemplazo de la Mesa de Enlace se va cicatrizar por afuera pero la herida va a quedar por adentro”.

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