La discusión por el creciente endeudamiento de las familias abrió una nueva pulseada entre el gobierno y la oposición en la Cámara de Diputados. La Libertad Avanza presentó este miércoles un cronograma para dictaminar a fin de mes, pero los bloques críticos lo consideraron una maniobra dilatoria y ratificaron la sesión especial convocada para el miércoles 9 de septiembre.
El cruce se produjo durante una reunión de la comisión de Finanzas, encabezada por el libertario Santiago Pauli. El legislador oficialista propuso realizar dos nuevos encuentros informativos, el 8 y el 16 de septiembre; una reunión de trabajo entre diputados el 23; y firmar dictámenes, como máximo, el miércoles 30.
La estrategia del gobierno en Diputados
En la Cámara baja se acumulan cerca de 50 iniciativas. Entre otras medidas, proponen planes de refinanciación, quitas de intereses, límites a las tasas, suspensión de embargos y mayores controles sobre bancos y fintech. Parte de los expedientes fueron girados a otras comisiones, como Defensa del Consumidor, cuyos despachos también son necesarios para llegar al recinto.
La oposición rechazó el calendario. El objetivo de la sesión no será aprobar todavía una ley, sino emplazar a las comisiones para que aceleren el debate y emitan dictamen a mediados de septiembre.
Cecilia Moreau, de Unión por la Patria, sostuvo que el plan oficialista busca “ganar tiempo” y advirtió que Finanzas por sí sola no puede resolver el trámite debido a los múltiples giros. Pablo Juliano, de Provincias Unidas, afirmó que la urgencia atraviesa todas las propuestas y cuestionó que la reunión se convierta en “una dilación”.
Santiago Pauli (izq.), diputado nacional de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego y presidente de la comisión de Finanzas.
Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, calificó el cronograma como “una tomada de pelo” y reclamó declarar la emergencia para frenar la usura. Los bloques opositores pretenden alcanzar un dictamen sobre un texto unificado el 23 de septiembre, una semana antes de la fecha anunciada por Pauli.
Los libertarios defendieron la necesidad de escuchar a especialistas y construir una iniciativa coherente. Silvana Giudici advirtió que una respuesta apresurada podría afectar el acceso al crédito, mientras Laura Rodríguez Machado pidió sumar a sindicatos y entidades financieras a las próximas reuniones.
La pulseada entre el oficialismo y la oposición
Detrás de la controversia aparece la disputa por el control de la agenda parlamentaria. El oficialismo reactivó Finanzas después de que 49 diputados pidieran la sesión especial. Con el debate ya abierto, buscará persuadir a sus aliados de que no existe una demora que justifique el emplazamiento. El peronismo y otros espacios opositores confían en reunir el quórum con legisladores provinciales que suelen acompañar al gobierno.
Además de conseguir los votos, el arco de bloques críticos deberán al gobierno condensar decenas de iniciativas en una propuesta común que ofrezca alivio a los deudores sin sumar costo fiscal. Esa negociación comenzará hoy y definirá si la mayoría circunstancial construida para reclamar el debate puede transformarse después en una mayoría capaz de aprobar una ley.