Dos sobrevivientes que declararon ayer en el juicio oral y público que se
sustancia contra acusados de cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar
brindaron detalles del centro clandestino de detención La Casita, y comprometieron al ex juez
federal de Santa Fe Víctor Brusa.
Testificaron ante el Tribunal Oral Federal de Santa Fe las ex detenidas Anatilde
Bugna y Stella Vallejos, en la prosecución de las audiencias por la denominada causa Brusa, que
además tiene procesados a otros cinco represores.
La Casita estaba en cercanías de la ruta nacional 19, en adyacencias de Santo
Tomé, aunque aún no se ha determinado exactamente el lugar.
De todas maneras, además de las denuncias de víctimas, la existencia de La
Casita fue confirmada semanas atrás por el acusado ex comisario Juan Calixto Perizotti, cuando
reconoció que recibió a diez detenidas que provenían de ese centro clandestino.
El ex policía situó el hecho en una madrugada de marzo de 1977 y entre las
detenidas que recibió de manos del mayor del Ejército Jorge Diab estaba, precisamente, Bugna.
La mujer comprometió con su testimonio a todos los acusados y mencionó también
al fallecido suboficial del Ejército Nicolás Tío Correa, sindicado como organizador de ese temible
centro clandestino.
Bugna, quien al igual que Vallejos fue secuestrada en marzo de 1977, era
militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Tras declarar como testigo, la mujer se
refirió a una frase que adjudicó al ex juez Brusa, quien según su testimonio le dijo: "Agradecé que
la podés contar", cuando Bugna le narró los tormentos a los que había sido sometida.
"En ese momento no me di cuenta lo que me quería decir, me parecía una falta de
respeto que no asumiera lo que pasaba. De todas formas, cada día me acuesto y agradezco que lo
puedo contar, y me pesa que sea yo la que pueda contar y no todos los 30 mil (desaparecidos) que no
están".
En esa época, Brusa era funcionario de la Justicia Federal de Santa Fe y
posteriormente, durante la primera presidencia de Carlos Menem, fue ungido como juez.
Bugna presentó un croquis confeccionado en base a su experiencia en La Casita,
lugar donde fue torturada y atormentada. Una declaración anterior de Bugna reveló el trato que
recibió de Brusa cuando la visitó en un centro clandestino, modus operandi que otros detenidos le
han adjudicado a lo largo del juicio.
"Estuvo todo el tiempo dando vueltas alrededor mío. Se cagaba de risa (sic), por
supuesto, y practicaba golpes de karate. Nos amedrentaba con eso. Me tiraba patadas", señaló la
mujer.
Las audiencias del juicio continuarán hoy con el testimonio de Patricia Traba y
Ana María Cámara. Además, está prevista una inspección a la comisaría Cuarta, ubicada en Tucumán y
Zavalla, que también fue utilizado como centro de detención durante la dictadura.
En la causa Brusa hay seis imputados por crímenes de lesa humanidad, y además de
Brusa y Perizotti son juzgados los ex policías Mario José Facino, Héctor Colombini, María Eva Aebi
y Eduardo Ramos.
Por la identidad
Mañana se realizará una jornada por el Día Nacional
por el Derecho a la Identidad, desde las 16, en el museo de Bellas Artes Rosa Galisteo, de Santa
Fe. Hablarán el ministro de Justicia, Héctor Superti; el titular de Diputados, Eduardo Di Pollina,
y la diputada Alicia Gutiérrez; y se proyectarán los cortos “Cine para ser”, del
programa Cine e Identidad Biológica.