De cara a la militancia fiel, la vicepresidenta Cristina Kirchner evitó las definiciones electorales (sobre terceros, las propias ya fueron debidamente aclaradas), pese a que una fotografía del escenario levantado en la histórica Plaza de Mayo seguirá alimentando las expectativas sobre sus favoritos, a la vez que buscó soldar la identidad del espacio que lidera a esa amplia plataforma llamada justicialismo.
El esperado discurso, que arrancó antes de lo previsto por el pressing meteorológico, no redundó en bendiciones o dedazos de parte de Cristina.
Después de pedir por su postulación como un mantra (“Una más y no jodemos más”) a lo largo de la multitudinaria convocatoria, los asistentes se retiraron con una sola certeza: la resolución del candidato presidencial quedará para más adelante, cuando falta menos de un mes para el cierre de listas (24 de junio).
No hubo definiciones electorales que hagan salir al kirchnerismo de la incertidumbre" No hubo definiciones electorales que hagan salir al kirchnerismo de la incertidumbre"
Las suspicacias tomaron fuerza cada vez que el zoom captó a la vicepresidenta flanqueada, además de su familia, por el ministro de Economía nacional, Sergio Massa, y su par de Interior, Eduardo Wado De Pedro, ambos con pretensiones de erigirse en jefes del Estado.
Se sabe: Massa no quiere las Paso y cree que debe haber un candidato único del Frente de Todos (FdT) en las elecciones del 13 de agosto. Por eso, viene trabajando para ser el hombre de consenso del oficialismo.
De Pedro, en tanto, avanzó casilleros vertiginosamente luego que CFK señalara, días atrás por TV, que es el momento de "los hijos de la generación diezmada”.
La titular del Senado nacional también emitió un gesto de conciliación —aunque sin nombrarlo— con el presidente Alberto Fernández, al comparar su gestión con los resultados que hubiera arrojado un hipotético nuevo gobierno de Mauricio Macri en 2019.
Sin definiciones electorales que hagan salir al kirchnerismo de la incertidumbre, en su discurso la ex mandataria procuró concentrarse más en el pasado, incluidos sus gobiernos.
Una revisión que le permitió sustentar su pedido a la dirigencia y a la militancia de "construir organización" de cara a lo que vendrá, más allá del tenor del próximo veredicto de las urnas.