La diputada nacional por la Coalición Cívica Elisa Carrió repudió los escraches sufridos por funcionarios del gobierno esta semana, aunque acusó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de ser la "principal portavoz de esa práctica a través del Twitter".
A cinco días del escrache que sufrió el viceministro de Economía, Axel Kicillof, cuando regresaba de Colonia, Uruguay, en un Buquebús con su familia, y el abucheo al vicepresidente Amado Boudou durante un acto oficial en San Lorenzo, Carrió arremetió contra el kirchnerismo.
"El oficialismo hace escraches y el portavoz oficial de esa política es el Twitter de Cristina. El poder de un presidente no es el mismo que el de una persona diciéndole hipócrita a un viceministro", aseguró la diputada nacional, que consideró que "los escraches son una práctica fascista y repudiable, como cualquier hecho de violencia".
Según relató Carrió, ella misma sufrió "escraches" y "casi nadie se solidarizó" con ella, por lo que consideró que el problema es que el gobierno impulsa esas prácticas.
"No espere el poder que si roba, la gente no robe; no espere el poder que si escracha, la gente no escrache, porque es como un maestro", señaló la legisladora.
Maestra. La diputada, que buscará su reelección en la Cámara baja en las próximas elecciones legislativas, apuntó directamente contra la titular de Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini.
"Es la gran maestra de la escuela de escrache. Amenazó con escrachar a todos los jueces, el oficialismo no hizo nada y fue avalado por la presidenta", explicó.
Carrió también indicó que el inicio de los escraches fueron propiciados por el ex presidente Néstor Kirchner cuando era gobernador de Santa Cruz, que luego replicó durante su gestión en la Casa Rosada con el dirigente piquetero Luis D'Elía como "vocero e instrumentador de esa política".
En ese sentido, también apuntó contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a quien lo acusó de ser el "funcionario público que más escracha", y remarcó que "hasta amenazas con armas ha hecho".
Por último, señaló que la organización ultrakirchnerista La Cámpora "hace escraches en el Congreso" nacional, y dijo que quienes silbaron a Kicillof son trabajadores de clase media y no los más adinerados que vacacionan en Uruguay.
"En el Buquebús de Colonia a Buenos Aires viajan muchos trabajadores y viaja gente clase media. Los oligarcas, no se preocupen, no viajan en Buquebús, sino que viajan en aviones privados que después se lo prestan (al ministro de Planificación, Julio) De Vido y a (el ex secretario de Transporte, Ricardo) Jaime", ironizó la diputada.
Moyano culpa a la Casa Rosada
El titular de la CGT Azopardo Hugo Moyano responsabilizó ayer al gobierno nacional por los distintos escraches que él y su familia sufrieron desde que decidió quitarle su apoyo a la Casa Rosada, al tiempo que se manifestó en desacuerdo con este tipo de metodología. "Coincidimos todos en que no estamos de acuerdo en ese tipo de metodología, ni para unos ni para otro", explicó Moyano, quien recordó diversas situaciones de las que tanto él como sus hijos Pablo (del gremio de Camioneros) y Facundo (diputado nacional y titular del gremio de Peajes) fueron víctimas de escraches.