El represor Antonio Domingo Bussi, ex militar y ex gobernador de Tucumán condenado por crímenes de lesa humanidad, se encuentra internado en una clínica de la capital tucumana en estado “irreversible”.

El represor Antonio Domingo Bussi, ex militar y ex gobernador de Tucumán condenado por crímenes de lesa humanidad, se encuentra internado en una clínica de la capital tucumana en estado “irreversible”.
Ricardo Bussi, hijo del ex funcionario de 85 años, aseguró que su estado “es irreversible y que está en manos de Dios”, porque sufre una falla multiorgánica.
“No vamos a hacerle tratamientos invasivos, dializarlo ni ponerle respirador artificial porque no tiene sentido extender la agonía. Ya no hay nada que se pueda hacer. Lo dejaremos ir en paz”, añadió.
Además, precisó que “el corazón le siguió fallando, le fallaron los riñones, con lo cual los diuréticos dejaron de hacer efecto, y eso comprometió el hígado”.
Luis José Bussi, también primogénito del ex gobernador de facto, dijo que su padre “está agonizando”.
Por su parte, el médico forense Raúl Asial estableció que "su cuadro clínico es muy grave y con deterioro creciente y progresivo de sus funciones vitales", según el informe oficial que le envió al Tribubnal Oral Federal de Tucumán.
De acuerdo a la revisión que realizó el médico y al análisis de radiografías y estudios bioquímicos, Asial aseguró que Bussi presenta "insuficiencia cardíaca descompensada, cardiopatía dilatada de baja fracción de eyección de origen valvular, estenosis aórtica severa, fibrilación auricular permanente".
El represor había sido internado en el Instituto Cardiológico de la capital tucumana el pasado lunes, por sus falencias cardíacas, agravadas por problemas renales y pulmonares.
El ex gobernador de Tucumán, de 85 años, había sido condenado en 2008 a cadena perpetua por la desaparición y posterior asesinato del senador peronista Guillermo Vargas Aignasse.


