Policiales

Vecinos de la villa Flammarión reclamaron seguridad para su barriada con un corte de calle

El disparador fueron cuatro asesinatos en dos meses, los últimos tres en dos semanas. Interrumpieron el tránsito en Oroño y Lamadrid

Viernes 13 de Agosto de 2021

“Basta de muertes. Sabemos que la vida no es sencilla en ningún barrio de la ciudad, pero nosotros queremos vivir en paz. Queremos seguridad. No queremos marchas más por la muerte de un vecino. No podemos vivir más así”. Una mujer radicada en el asentamiento que se erige sobre calle Flammarión, en la zona sur de la ciudad, puso en su voz la síntesis de reclamo de una vecindad que en nueve años soportó 17 asesinatos, cuatro de ellos en los últimos dos meses.

Los vecinos del asentamiento Flammarión y los barrios Las Delicias Tiro Suizo y el complejo Fuerte Apache reclamaron por seguridad cortando la tarde de este viernes ambas manos de avenida Oroño a la altura de Lamadrid. “No queremos tener que marchar nunca más por el asesinato de un vecino en el barrio. En los últimos dos fines de semana tuvimos tres asesinados”, dijo una mujer haciendo referencia a los casos de Eduardo Espíndola y Rodrigo Velázquez (sábado 31 de julio) y Pablo Leonel "Finito" Sosa, el hombre asesinado a balazos el domingo último por la noche en la zona de Flammarión y Lamadrid.

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Los últimos homicidios ocurridos recientemente en la zona profundizaron el malestar de los vecinos. Foto Celina Mutti Lovera.

Los últimos homicidios ocurridos recientemente en la zona profundizaron el malestar de los vecinos.

Foto Celina Mutti Lovera.

"Nosotros no venimos a apuntar a nadie, porque todo el mundo sabe por qué pasan las cosas en estos barrios. No es sólo en Flammarión. Son también los barrios que rodean a nuestras casas. Las balas no conocen de calles. Queremos seguridad, que manden a la Gendarmería, poder caminar por la calle, salir a hacer los mandados, que los nenes puedan jugar en la vereda. Todo eso hoy no se puede hacer. Pasa una moto y da terror”, explicó un residente de la zona. “Queremos que nos manden a la Gendarmería porque cuando mataron a los pibes en la peluquería (Espíndola y Velázquez), que no tenían nada que ver, la policía estaba a la vuelta y no hizo nada”, agregó otro vecino.

Los vecinos de ese rincón de la zona sur están cansados y asustados por la realidad que les toca vivir. Sienten que están postergados en un tema no menor: la seguridad. Por eso se autoconvocaron , sin banderías políticas, para reclamar al estado algo que debería estar naturalizado. El único objetivo de estos vecinos es poder vivir en paz. "Hay días que no sabemos qué hacer. No sabemos si armar para comer en la habitación porque por ahí comes en el comedor y pasan tirando y te matan. Las balaceras no cesan nunca acá. El día que mataron a este pibe de Baigorria (por Finito Sosa) si hubiera habido otros vecinos en el lugar, los hubieran asesinado también. Vivimos con miedo. ¿Y si este fin de semana vuelven a matar?", preguntó otro vecino.

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La policia estuvo presente e intento disuadir a los vecinos para que no corten la circulación de vehículos. Foto Celina Mutti Lovera.

La policia estuvo presente e intento disuadir a los vecinos para que no corten la circulación de vehículos.

Foto Celina Mutti Lovera.

>>Leer más: La zona de Flammarión y Lamadrid fue escenario de al menos 17 homicidios en 9 años

Durante la última década el asentamiento Flammarión, el complejo Fuerte Apache y buen parte de barrios como Tiro Suizo y Las Delicias quedaron en medio de una disputa callejera por el control territorial teniendo como contexto la narcocriminalidad. Una disputa que tuvo como grupo victorioso a "Los Gorditos", la banda liderada por Brandon Bay, uno de los más temidos entre el malandraje rosarino. Desde marzo de 2020, cuando Sergio Zapata, de 43 años, fue asesinado con un balazo en la cabeza en Lamadrid al 1600, se produjeron al menos cinco asesinatos en el asentamiento que se erige paralelo a las viejas vías del ferrocarril Mitre y sus márgenes.

Alrededor de las 23 del lunes 21 de junio pasado Damián Gastón Gómez manejaba un auto por Balcarce y Anchorena cuando fue interceptado a balazos por hombres que pasaron a su lado a bordo de una moto. Fue una ráfaga de disparos implacables que lo hirieron de gravedad: recibió diez impactos de bala. Tenía domicilio en el barrio 17 de Agosto.

Luego fue el turno de Eduardo Espíndola, de 26 años, y Rodrigo Velázquez, de 18, quienes estaba parados el sábado 31 de junio alrededor de las 20 frente a una peluquería sobre Flammarión a la altura de Lamadrid. Fueron atacados desde un auto. Sus vecinos indicaron que las víctimas eran ajenos a todo conflicto. El último asesinato de la saga ocurrió el domingo pasado por la noche cuando Finito Sosa, buscado como el principal sospechoso por el ataque a tiros contra el abogado Ariel González Cevallos, baleado el pasado 13 de marzo en una estación de servicio de la zona norte, fue acribillado en inmediaciones de Flammarión y Lamadrid.

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