Policiales

Van a juicio cuatro hombres por un secuestro extorsivo en Rosario

Están acusados de retener a un joven de 20 años y liberarlo tras cobrar un rescate. Una investigación veloz los identificó a dos días de cometer el delito

Lunes 26 de Marzo de 2018

Cuatro personas acusadas del secuestro extorsivo de un joven de 20 años en Rosario ocurrido hace un año se sentarán en el banquillo de los acusados en los Tribunales Federales de Oroño al 900 al haber sido elevada a juicio oral la causa que los mantiene detenidos. Los implicados están comprometidos en la privación del libertad durante cinco horas de un joven al que retuvieron tras arrancarlo de su auto la noche del 1º de abril del año pasado y liberaron tras el pago de un importante rescate.

Los responsables de esta investigación, que condujo el ex fiscal federal Mario Gambacorta, destacaron la celeridad del operativo que permitió rápidamente identificar a los autores presuntos del delito, detenerlos y ahora llevarlos a juicio con una perspectiva de duras condenas. Remarcaron que este tipo de ilícitos graves es muy infrecuente en la provincia de Santa Fe y que en ese sentido es auspicioso como principio preventivo que los acusados de este secuestro hayan sido cercados y ahora enjuiciados a menos de un año de ocurrido el hecho.

La captura

Eran las 23.40 del 31 de marzo pasado cuando el joven apuntado, que había salido de su casa para comprar helados, fue interceptado por dos hombres que se bajaron de un Chevrolet Aveo en Zuviría y Solís, en barrio Belgrano. Los dos sujetos, según la víctima, tenían chalecos policiales y usaban armas. Estos lo hicieron bajar y reingresar a su Ford Fiesta al cual luego dejaron abandonado en Saavedra entre Rodríguez y Callao.

"Yo me di cuenta de que me seguía un auto porque se me pegaba mucho atrás y pensé que era un Vectra", dijo la víctima. "Se bajaron dos tipos, se identificaron con placas y dicen ser policías. Me muestran las armas, una pistola cada uno. Me abren la puerta, me obligan a bajar, todo gritando. Me metieron en el asiento de atrás pero como yo forcejeaba vino el grandote y me empezó a pegar. El viejo canoso se sentó conmigo. Manejó el grandote que iba a mil, me hizo mierda el auto porque agarraba los lomos de burro y el cordón. Yo estaba todo el tiempo en el auto semiencapuchado", contó en su declaración ante la Justicia.

La madre del muchacho recibió el primer llamado extorsivo a la 0.24 del 1º de abril, a 45 minutos de la captura. Le dejaron claro que tenían a su hijo, que comenzarían por cortarle un dedo y que terminarían por darle muerte si no les pagaban 100 mil pesos para liberarlo. "Mami, quédate tranquila, me secuestraron, prepara toda la plata porque si no me van a matar", escuchó la mujer la primera vez. Un minuto después el celular volvió a sonar. "Señora, ya entendió, su hijo está secuestrado. Le digo dos cosas: no llame a la policía y espere mis indicaciones. Si no hace caso se lo mato". La mujer quedó congelada al oír pero al recobrarse llamó al 911 con el celular de otro hijo.

La negociación

Arrancó entonces una negociación con llamadas que se cortaban. A las 3.25 la mujer, desde la comisaría 14ª, escuchó de nuevo que debía pagar 100 mil pesos. Reuniendo dinero a las apuradas entre distintas personas lograron juntar 85 mil pesos y algunas alhajas. Colocaron todo en una bolsa y aguardaron directivas.

En el contacto posterior los secuestradores le dijeron que debía dirigirse en auto a una ermita dedicada al Gauchito Gil en Acevedo entre Omar Carrasco y Ovidio Lagos (en el ingreso a barrio Acíndar) y, sin detenerse, arrojar por la ventanilla la bolsa con el dinero. Cuando los delincuentes constataron que eso había ocurrido lo sacaron al joven de su lugar de cautiverio y lo trasladaron hasta Sastre y Garay. El muchacho caminó hasta Ovidio Lagos al 3200 donde tomó un taxi.

Apresados

Los principales acusados por el secuestro hombres que señaló el joven cautivo habían sido apresados dos días después del hecho por un trabajo conjunto de la Policía de Investigaciones de Rosario (PDI) y una brigada de la División Antisecuestros de la Policía Federal. Son Miguel Angel Capobianchi, de 56 años, y Diego Sebastián Gamboa, de 39, ambos con antecedentes por robo de autos y salideras.

A los dos el juez federal Marcelo Bailaque los procesó al mes del hecho como coautores de secuestro extorsivo, agravado por haberse cobrado el rescate, por la utilización de armas de fuego y la participación de tres o más intervinientes, lo que supone penas posibles de hasta 25 años de cárcel. También les atribuyó el robo del auto de la víctima. Ahora la Cámara Federal, con los votos de Fernando Barbará y Jorge Gallino, confirmó esas figuras contra ellos.

Capobianchi tiene una condena a nueve años de prisión por tres hechos de robo calificado. Gamboa una a cuatro años por robo agravado

Como integrantes del grupo de apoyo a los captores irán a juicio además a Dionisio Gutiérrez, de 63 años, y Jonatan Andrés Sosa, de 27. Gutiérrez quedó ligado a los señalados autores materiales del secuestro por escuchas telefónicas que lo vuelven sospechoso de ser parte del grupo. Sobre Sosa hay un testimonio incriminatorio. Todos admiten conocerse. Los camaristas Gallino y Barbará les mantienen las imputaciones por el secuestro pero los desvinculan del robo.

A las tres personas acusadas de haber facilitado la casa donde el muchacho estuvo retenido el juez les dictó la falta de mérito y la Cámara Federal ratificó ahora esa decisión de Bailaque. La joven víctima derribó la base de la imputación contra los tres cuando en una visita al lugar descartó que lo hubieran tenido allí.

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