Buenos Aires.- Los “killers” del triple crimen de General Rodríguez
asesinaron a las víctimas con balas de punta hueca de alto impacto, generalmente usadas por grupos
tácticos en situación de rehenes o en la caza mayor, informaron hoy fuentes de la
investigación.
Así lo determinaron los expertos que ayer realizaron una pericia balística para comparar los
proyectiles utilizados en la masacre de los dos colombianos asesinados en el Shopping Unicenter y
los empleados para asesinar a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en General
Rodríguez.
Los voceros explicaron que los peritos de la Asesoría Pericial La Plata y de la Policía
Científica de San Isidro determinaron que las balas calibre .40 utilizadas para matar a los tres
empresarios eran de punta hueca.
Este tipo de proyectil tiene la característica de ser de alto impacto y expandirse una vez que
da en el blanco generando un mayor desgarro de los tejidos.
Estas balas son generalmente usadas por los grupos tácticos policiales como el GEOF de la
Policía Federal y el Halcón de la bonaerense en situación de rehenes, ya que tienen la
particularidad de que al ingresar y expandirse en un cuerpo no lo atraviesa y de esa manera se
evita herir a una eventual víctima.
Las fuentes explicaron que estas balas también se utilizan en la caza de animales mayores.
La pericia balística determinó ayer que ambas masacres se cometieron con distintas armas calibre
.40.
Sin embargo, los peritos sí pudieron determinar que en cada uno de los casos se emplearon dos
pistolas .40 distintas de una misma marca, es decir, que en ambos casos hubo involucradas cuatro
pistolas similares.
Los expertos de la Asesoría Pericial y de la Policía Científica de San Isidro llegaron a esta
conclusión al observar que todas las balas calibre .40 secuestradas tenían la misma cantidad de
estrías orientadas hacia la misma dirección.
Se trata de proyectiles que tienen ocho estrías dextrógiro (que giran hacia la derecha), unas
marcas que, de acuerdo a la base de datos de los peritos balísticos, sólo dejan dos marcas
específicas de pistolas .40: la Tanfoglio (de fabricación italiana) y la Springfield
(estadounidense), ambas, armas de competición.
Lo curioso es que en el país hay muy pocas de estas pistolas registradas e incluso, una fuente
de la investigación reveló que el propio Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen,
tenía registrada una de esas a su nombre en el Registro Nacional de Armas (Renar).
La pericia fue realizada con la presencia del fiscal de Martínez Diego Grau, quien investiga la
masacre de Unicenter, y hace tiempo, al enterarse que en General Rodríguez se usaron dos pistolas
calibre .40 como en su caso, le había solicitado a la fiscal porteña que investigó el triple
crimen, Ana María Yacobucci, el cotejo balístico.
El doble crimen de colombianos fue cometido el 24 de julio pasado en el sector G-2 del
estacionamiento del shopping Unicenter, de la localidad bonaerense de Martínez.
Jorge Alexander Quintero Gartner, murió en el estacionamiento y Héctor Edilson Duque Ceballos
fue trasladado al hospital de San Isidro donde murió horas después, mientras que Julián Andrés
Jiménez Jaramillo fue el único que alcanzó a refugiarse en el shopping y resultó ileso.
En tanto, el triple crimen se descubrió el 13 de agosto cuando los cadáveres de Forza, Ferrón y
Bina, quienes se encontraban desaparecidos desde hacía seis días, aparecieron al costado de un
camino de tierra en General Rodríguez.
La causa del triple crimen tiene como principal hipótesis la relación de las víctimas con unos
narcos mexicanos que fabricaban metanfetamina en un laboratorio clandestino desbaratado en julio
pasado en la localidad de Ingeniero Maschwitz. (Télam)