POLICIALES

Tres años de prisión y una multa de $ 50 millones a ex policía de la banda de Esteban Alvarado

Javier Makhat fue condenado por integrar una asociación ilícita, lavado de activos y enriquecimiento ilegal. Fue liberado por el tiempo cumplido tras las rejas.

Sábado 05 de Junio de 2021

Al comisario que era jefe de Inteligencia de la ex Policía de Investigaciones lo encontraron viviendo en una costosa propiedad de Condominios Del Alto cuyas expensas estaban en una quinta del empresario narco Esteban Alvarado. Ese hallazgo sumó a Javier Makhat a la lista de policías acusados de colaborar con la organización de Alvarado, a la que se le atribuyen actos de violencia entramados con empresas comerciales. Por su pertenencia a la banda, una maniobra de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, el policía de 42 años fue condenado a 3 años de prisión efectiva, inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y el pago de una inédita multa de 50 millones de pesos. La costeará con los dos inmuebles involucrados en los actos delictivos, que irán a remate.

El nombre de Makhat saltó a los diarios en noviembre de 2019 tras el allanamiento a una casa quinta del paraje Los Muchachos, cercano a Piñero. En ese lugar se cometió un año antes el asesinato del prestamista Lucio Maldonado, cuya ejecución se le atribuye al clan de Alvarado. Allí se hallaron recibos e impuestos de 14 propiedades a nombre del jefe del grupo o su entorno. Entre esas boletas había constancias de expensas del departamento donde vivía Makhat frente al shopping Alto Rosario.

La propiedad había sido adquirido por su esposa junto a dos cocheras y una baulera del complejo. Luego de una investigación contable en la que no pudieron justificarse esos inmuebles y una casa en Funes, el policía fue condenado. La pena fue acordada en un procedimiento abreviado entre los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra, de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos, y el abogado particular Germán Mahieu.

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El juez José Luis Suárez le dio curso al convenio. Dictó la pena, impuso la multa y ordenó la libertad anticipada de Makhat, quien deberá presentarse cada quince días a firmar en la Oficina de Gestión Judicial. Como parte del acuerdo, que ante la magnitud de la multa retiró uno de los agravantes de la calificación penal, Makhat admitió los delitos. No se detectaron elementos de sospecha de una conexión respecto de su esposa, quien admitió la entrega de las propiedades para un remate.

El efectivo era jefe del área de Inteligencia de Drogas Peligrosas en la ex Policía de Investigaciones cuando fue detenido como uno de los miembros de la organización en noviembre de 2019. Esteban Lindor Alvarado fue apresado en febrero de ese año en Embalse Río Tercero tras arrojar al río un celular del que se obtuvo valiosa información sobre las actividades de la banda. Alvarado, quien cumplió condena por robo de autos de alta gama en el conurbano bonaerense, está a la espera de un juicio federal como jefe de una banda narco.

Además se lo considera instigador del crimen de Maldonado y de la planificación de balaceras a inmuebles del Poder Judicial especialmente diseñadas para incriminar a la organización rival de Los Monos. Makhat fue condenado por pertenecer a esa asociación ilícita cuyo funcionamiento se comprobó desde el 16 de junio de 2012 hasta el 19 de octubre de 2019. El abogado Claudio Tavella y los policías Pablo Báncora, David Rey, Cristian Di Franco y Luis Quevertoque ya fueron condenados por sus servicios a la banda.

Los fiscales plantearon que la organización estaba repartida en tres niveles. En un primer estamento ubicaron a al menos seis personas _dos ya condenados_ ocupadas de la logística para cometer crímenes y delitos violentos. Los atentados a tiros contra el Centro de Justicia Penal, los Tribunales Provinciales y la casa de una funcionaria del Ministerio Público de la Acusación (MPA) se ubican en este rango. Dentro de este tipo de acciones, Alvarado mandó a detener a personajes incómodos de su propio entorno y fraguó investigaciones con policías afines.

En un segundo escalón con siete implicados funcionaban empresas comerciales que permitían “colocar los bienes obtenidos a partir de hechos ilícitos, disimularlos y ocultarlos tras el amparo que brindan las estructuras societarias”. A través de esta red se dotaba de recursos a la estructura criminal, desde los traslados hasta el pago de servicios. Un tercer nivel lo integran cinco empleados policiales acusados de blindar de impunidad a la organización al aportar información reservada, simular operativos, incorporar datos falsos a las pesquisas o desviarlas.

El accionar de Makhat fue ubicado dentro del segundo rango de acción. Se detectaron unos cincuenta llamados entre él y un arquitecto ligado a Alvarado. Su contribución consistió en haber permitido el uso de su nombre y el de su esposa para la circulación de bienes de la asociación, a fin de ocultar a los verdaderos dueños y permitir el usufructo por parte de su jefe. Concretamente, le asignaron una maniobra de lavado que consistió en la transferencia del dominio, en un plazo menor a dos años, del departamento, las dos cocheras y la baulera del Condominio.

Se trata de un inmueble ubicado en bulevar Argentino 180 y registrado como la unidad 203 del segundo piso, las cocheras 178 y 93 y la baulera 14. El inmueble fue pasando de manos hasta llegar por medio de un boleto de compraventa a la esposa de Makhat. “Esta maniobra fue realizada con el objeto de alejar el bien de los primeros inversores, a sabiendas del origen ilícito de los bienes”, explica el acuerdo.

Es decir que hubo otras dos ventas simuladas antes de que el departamento fuera vendido a la familia Makhat con una “apariencia de licitud, permitiendo el provecho de la actividad criminal y buscando integrarse en el mercado lícito". Una de las compradoras previas, esposa del arquitecto, estaba realizar la compra declarada en quiebra por un juzgado Civil y Comercial.

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Por último Makhat fue acusado de haber incrementado de manera “apreciable” su patrimonio, que creció de manera injustificada en el período comprendido entre febrero de 2010 y diciembre de 2018. El aumento patrimonial no encontró correspondencia con los ingresos del matrimonio en ese período. Una investigación contable determinó que la pareja adquirió y también vendió vehículos, propiedades, un cuatriciclo y un espacio en una guardería naútica.

El análisis año por año de ese movimiento de bienes detectó dos compras no justificadas: el inmueble frente al shopping y una propiedad en Funes que desbalancearon “negativamente” el ingreso familiar. “Si suprimimos la adquisición de esos inmuebles _dice el estudio_ el saldo de los ingresos-gastos sería positivo. De ahí la conclusión de que el enriquecimiento injustificado se comprueba con la tenencia, incluso hasta el día de hoy, de los inmuebles mencionados”.

Los activos que se consideraron adquiridos “sin tener capacidad económica” son una propiedad de Miramar al 6100 de Funes adquirida en 2010 por la esposa de Makhat a un valor de 60 mil pesos, más 62 mil por gastos de construcción y otros 6 mil de escritura. El departamento, las cocheras y la baulera del condominio fueron adquiridos en 800 mil pesos en 2014.

En ese lugar, donde vivía el policía al momento de su detención, antes había habitado la esposa de Alvarado. En la casa quinta de Los Muchachos se encontraron facturas de Litoral Gas, EPE, Cablevisión y expensas del año 2013. La investigación estimó el monto de la operación de lavado en 23 millones de pesos, según la tasación oficial a marzo de 2021.

Estas son las dos viviendas que el comisario entregó como parte de su condena. Así, para cubrir la multa de 50 millones de pesos el propio MPA y la Agencia Provincial de Administración de Bienes Patrimoniales organizarán el remate de esos dos inmuebles ligados a la historia de la banda.

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