Tras el golpe a una empresa, el olvido fatal de un ladrón permitió su captura
El robo —medido por la rapidez de los ladrones, la mínima violencia ejercida y sus
resultados— había sido perfecto. Dos maleantes en una moto pistera llegaron hasta una oficina
de una empresa maderera ubicada sobre la A-012, a metros del peaje sur de San Lorenzo.
Permanecieron el tiempo necesario, neutralizaron a cinco personas y se llevaron 30 mil pesos...
19 de enero 2009 · 01:00hs
El robo —medido por la rapidez de los ladrones, la mínima violencia
ejercida y sus resultados— había sido perfecto. Dos maleantes en una moto pistera llegaron
hasta una oficina de una empresa maderera ubicada sobre la A-012, a metros del peaje sur de San
Lorenzo. Permanecieron el tiempo necesario, neutralizaron a cinco personas y se llevaron 30 mil
pesos, celulares y hasta un reloj Tag Heuer fórmula 1 de una de las víctimas. Pero algo falló.
En la huida uno, de los ladrones se dejó olvidado su Nextel
sobre una mesa. Esa desprolija retirada le acarrearía un gran disgusto. Siguiendo la pista del
abonado los policías de San Lorenzo lo detuvieron dos horas después del robo en barrio Alvear.
Tiene 27 años, un sólo antecedente y la policía informó que llevaba la mitad del botín. También el
reloj Tag Heuer.
Productos Forestales es una empresa que se dedica a la
venta de materiales para la construcción de viviendas en madera, entre otras cosas. Está ubicada en
el kilómetro 63 de la ruta circunvalar A-012, a metros del peaje sur de ingreso a la ciudad de San
Lorenzo. Hasta ese lugar el viernes pasadas las 13, llegaron dos hombres en una moto pistera y se
dirigieron directamente hacia la oficina comercial de la firma, que está bien en el interior del
predio. Se bajaron, abrieron la puerta y a cara descubierta y armados con pistolas los maleantes se
toparon con cinco personas en el lugar. Uno de ellos era Alberto Antonio N., de 61 años, dueño de
la empresa. Además estaba su hijo, de 36, empleados y clientes. Así comenzó el robo.
El gran descuido. "Todos al piso. Esto es un robo. ¿Dónde está la guita?" Esas
fueron las tres frases que acompañaron la irrupción, matizadas con algún que otro: "No me mirés".
Los delincuentes se centraron sobre la humanidad de don Alberto y lo presionaron para que les
abriera la caja fuerte. En pocos minutos se hicieron con unos 35 mil pesos, entre efectivo y
dólares, cuatro celulares, tarjetas de crédito y dos relojes: uno de ellos un Tag Heuer fórmula 1,
propiedad del dueño de la empresa. Antes de emprender la fuga, a dos de las víctimas las encerraron
en un baño y al resto los dejaron tendidos boca abajo sobre el piso. Se subieron a la moto y se
fueron transitando por las calles de San Lorenzo. Una de las víctimas intentó seguirlos, pero fue
inútil.
Cuando todavía las víctimas no habían logrado dominar su
angustia, uno de ellos se percató que sobre una mesa había quedado olvidado el Nextel de uno de los
ladrones. De no creer. Cuando los pesquisas de Agrupaciones Especiales de la Regional San Lorenzo
llegaron al lugar tomaron el aparato, anotaron en un papel su número y comenzaron un rastreo que
dos horas más tarde los condujo hasta los confines de barrio Alvear, en Rosario. Ahí, en una
vivienda de Rodríguez al 5100, estaba el titular de la flota a la que pertenecía el Nextel
olvidado.
"Se entrevistó a un hombre de 21 años, titular de la flota,
que dijo que el número de Nextel pertenecía a un amigo de su cuñado", relató una fuente consultada.
Ese hombre se llama José Luis M., de 27 años. "También indicó que un rato antes José lo había
llamado muy preocupado para que diera de baja el aparato", recalcó el vocero. "Al rato el muchacho
llegó a esta casa y fue detenido en plena calle. Cuando se lo registró se le encontraron 12 mil
pesos, mil dólares, celulares y un reloj Tag Heuer", precisó.
Sobre José Luis pudo saberse que es empleado en una
distribuidora de gaseosas de zona sur, que tiene un sólo antecedente policial y que en marzo se iba
a casar con su novia, que espera un hijo.
El detenido quedó alojado en la Unidad Regional XVII, con asiento den San
Lorenzo, a disposición de la jueza de Instrucción Alejandra Silvana Rodenas, quien investiga el
caso que fue denunciado en la comisaría 1ª de San Lorenzo.