El gerente del Banco Municipal, Eduardo Ripari, aseguró que su participación en la investigación del juez Civil y Comercial Nº 13, Alejandro Martín, y su secretario, Ricardo Lacava, se reduce a haber puesto en conocimiento de la Corte Suprema de Justicia de los movimientos que "no parecían habituales" en cuentas judiciales.
"A partir de distintos controles que tienen hoy los bancos observamos algunos movimientos en cuentas judiciales que no nos parecían habituales, normales, y por eso tomamos la decisión de informara la Corte Suprema, que tiene la responsabilidad de los distintos juzgados", señaló Ripari al programa "El informador" de La Ocho.
El funcionario aclaró que se informó de los movimientos sospechosos sin que la entidad crediticia se sintiera perjudicada "ni hacer ningún tipo de aseveración" y aclaró: "Eran movimientos hechos de forma técnicamente correcta, a los que no había nada que objetar, simplemente era una observación subjetiva".
"Había algunos indicios de que había algo que no era habitual, por lo tanto se hizo una presentación informativa, después la Corte actuó según las formas judiciales", insistió Ripari y abundó: "A partir de ahí no tenemos información porque es algo que se maneja dentro del ámbito judicial".
"La cuenta judicial es igual a cualquier cuenta común, cuenta corriente o caja de ahorro, eso lo decide el titular, en este caso, la cuenta judicial, la maneja el juez que corresponde, o sea, acepta los depósitos o da órdenes de pago, pero no a través de un cheque sino de un oficio", explicó el funcionario bancario.
En ese sentido, indicó que "todas las causas tienen una cuenta judicial y el único que tiene atribuciones para usarlas el el juez".
Consultado si se habían detectado que se habían utilizado fondos de cuentas judiciales para operaciones bancarias, afirmó: "Si vos te llevás el dinero y después lo devolvés a poner nosotros no sabemos qué hiciste con el dinero". Y enfatizó: "Cualquier cuestión de esta es posible, es otro grado de análisis, lo debe estar haciendo la fiscalía, yo no tengo información sobre esto".
"El banco no sufrió ningún perjuicio, no es querellante", aclaró Ripari, y añadió que solamente hizo lo que tenía que hacer. "El banco dio la información por una obligación, porque es el responsable de la administración de los depósitos judiciales", siguió.
"La información que ha dado surge de operaciones que hace siempre el banco, por ejemplo, cuando uno hace una compra importante con una tarjeta lo más probable es que la tarjeta llame al titular para asegurarse de que la haya hecho, es un control y por qué lo llama, porque vio un movimiento que no es usual"