El ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, se pronunció en contra de la pena de muerte
y denunció que hay gente que "busca pararse políticamente sobre las tragedias y los cadáveres" y
que piden "escuadrones de la muerte" para combatir la delincuencia, por lo cual los definió como
"carroñeros".
"Yo no voy a ser el ministro del exterminio", enfatizó Stornelli, quien sostuvo: "Existe la
ley y la vamos a cumplir".
Asimismo, se pronunció en contra de la pena de muerte, y en alusión a pedidos en este sentido
efectuados por Susana Giménez y otras celebridades, aseveró: "Los formadores de opinión deben saber
que esto no se resuelve matando".
En declaraciones al matutino Ambito Financiero, Stornelli aseguró que durante su gestión se
llevó a cabo "un gran cambio en la organización de la policía" y que se recuperó "la actitud" de
esa fuerza.
El ministro remarcó que el año pasado "la operatividad aumentó el 30 por ciento, hubo 35 mil
detenidos más y cien mil procedimientos más", y que "se triplicaron o cuadriplicaron los operativos
antidroga".
Stornelli no evitó críticas a las gestiones del ex gobernador Felipe Solá y de su ministro de
Seguridad, León Arslanián. En ese momento, consideró, "se llegó a tal nivel de desmotivación que el
policía no sabía si intervenir o eludir el enfrentamiento".
Además, negó que con la reconstrucción de la cadena de mandos se hubieran restablecido
circuitos de recaudación ilegal. Al respecto, indicó que Asuntos Internos "aumentó un 230 por
ciento sus actuaciones", si bien aclaró que "la depuración de una institución que tuvo altísimos
grados de corrupción es paulatina".
Stornelli reconoció, no obstante, que "nada alcanza para que la gente se sienta mejor y más
segura".
El ministro le pidió a la Justicia "analizar con mayor detenimiento el concepto de
peligrosidad de un individuo", ya que "se ha perdido ese análisis como factor para determinar
libertades precipitadas".
Stornelli afirmó luego que como ministro de Seguridad tiene mayor responsabilidad en un año
electoral, ya que "hay gente que con mucha irresponsabilidad busca pararse políticamente sobre las
tragedias y los cadáveres", y los definió como "carroñeros".
El ministro ratificó luego que está -en sintonía con el gobernador Daniel Scioli- en contra
de la despenalización de la tenencia de droga para consumo personal. De todos modos, aclaró que "el
consumo casi no se persigue".
También dijo que "con el pasado de esta policía no es desacertado pensar en bandas delictivas
con uniforme o sin él que estén operativas, o mano de obra desocupada".




























