Policiales

Seis homicidios salen a la luz en la imputación de un allegado a Alvarado

Mauricio Laferrara será acusado mañana del triple crimen de Baigorria, la muerte de un joven tras ser secuestrado y el de un prestamista, entre otros.

Martes 22 de Octubre de 2019

Durante cuatro meses a Mauricio Laferrara lo buscaron por todo Rosario sin encontrarlo. La décima tentativa tuvo éxito el viernes pasado cuando lo ubicaron en una casa de 9 de Julio al 3300, donde efectivos de la TOE le encontraron una mochila con medio kilo de cocaína pura, 1.400.000 pesos y 6 mil dólares. La imputación que afrontará mañana pone al desnudo una situación poco habitual. Con su detención, para los fiscales que trabajaron en el caso, quedan esclarecidos seis homicidios de mucha resonancia, concretados con ferocidad y que tienen como trasfondo el sanguinario enfrentamiento entre dos organizaciones históricas: la de Los Monos y la de Esteban Alvarado.

Mauricio Laferrara, apodado "Mauri", es un hombre que a los 23 años asoma con peso y manejo propios pero al que señalan como ejecutor de homicidios por encargo de Alvarado. Los casos por los que lo acusarán los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery están hilvanados en una misma secuencia caracterizada por la fiereza de las ejecuciones y su alta exposición pública.

Masacre

El primer incidente que le atribuirán es el triple asesinato en Granadero Baigorria, en abril de 2018, de los hermanos Ezequiel David "Parásito" Fernández, su hermano José Horacio "Grasa" Fernández y Gerardo "Abuelo" Abregú. Todas las víctimas aparecen en el legajo del caso como sicarios de Los Monos. Y Parásito fue uno de los cómplices de un secuestro extorsivo por el cual Ariel Máximo "Guille" Cantero, líder de Los Monos, comenzará a ser juzgado mañana.

Los elementos reunidos en la pesquisa señalan que el triple crimen habría sido ejecutado por mandato de Alvarado en una emboscada en la que intervino directamente Mauri. La hipótesis, obtenida de testigos reservados, es que Alvarado se enteró de que Parásito había recibido el encargo de matarlo y por ello decidió anticiparse. Hay un tercer hermano de los Fernández que fue secuestrado y permanece desaparecido.

Vuelto, balacera y vuelto

Meses después de esa masacre, el 18 de octubre de 2018 una camioneta Toyota Hilux negra fue acribillada en Rouillón y Pellegrini. En el vehículo estaba el padre de Mauri, Jorge Laferrara, un hombre de 55 años condenado en 2004 junto a Ariel "Viejo" Cantero por traslado de 90 kilos de marihuana en Corrientes, en una vieja sociedad que se terminó. Hoy Laferrara aparece conectado con Alvarado y en la vereda de enfrente de Los Monos.

Otro informante aportó que cuando la Hilux fue rociada a disparos Laferrara padre recibió dos balazos. Cuando un año después fue detenido se constató que, efectivamente, había sido herido. El datero agregó que quien había atentado contra la camioneta era Cristian Enrique, un joven de 23 años. Este hecho se tiene como "un vuelto" hacia Laferrara de parte de los Cantero por la matanza de los tres hombres en Baigorria.

La respuesta a la balacera contra Laferrara padre llegó un día más tarde cuando Enrique fue secuestrado en forma brutal a cien metros de su casa en Pérez, a la luz del día y delante de la novia por un grupo de personas entre las cuales una tenía un chaleco policial. Cinco días después alguien llamó a la madre de Enrique y le avisó que lo habían matado. La información de los investigadores es que Mauri se ocupó de la muerte de Enrique en represalia por el ataque a su padre.

Cuando fue baleado, Laferrara abandonó la camioneta. En la guantera del vehículo tiroteado y vacío personal de la comisaría 14ª halló un pistola 9 milímetros. Una pericia determinó que fue el arma empleada en el triple crimen de Baigorria. Como titular registral del vehículo aparece la esposa de Jorge Laferrara.

La Kangoo robada

El siguiente asesinato que le atribuirán a Mauri Laferrara mañana es, como coautor, el del prestamista Lucio Maldonado. Está reconocido como quien baja de una Renault Kangoo y encañona a Maldonado cuando se lo llevan de su casa de barrio Tablada el 11 de noviembre de 2018. Ese utilitario gris fue sustraído a su dueño a mano armada por los ocupantes de un Ford Focus blanco como el usado para secuestrar a Cristian Enrique. De la misma Kangoo robada sustrajeron documentación del dueño. A ese documento los captores de Enrique lo usaron para comprar un celular. Con esta línea le avisaron a la madre de Enrique que el cuerpo de su hijo estaba tirado en la ruta donde fue hallado.

La Kangoo robada es el centro de la constelación donde aparece complicado Mauri Laferrara. Este es visto bajando de la Kangoo en el secuestro de Maldonado. El Focus blanco con que secuestran a Enrique y sustraen la Kangoo es idéntico a uno que posee Laferrara. A Maldonado lo mataron en una casa rural en el paraje Los Muchachos que es propiedad de Esteban Alvarado.

Fuera de serie

Hasta acá son cinco homicidios que le adjudicarán a Mauri Laferrara: los tres de Baigorria, el de Enrique y el de Maldonado. El sexto es un hecho posterior, de este año y desvinculado de la serie previa: un atentado con 20 balazos concretado hace algo más de un mes contra una distribuidora de bebidas en Constitución y Lamadrid. Ese ataque terminó con la muerte de Cristian Béliz, de 25 años, y tres heridos. Fue el 7 de septiembre desde un vehículo en movimiento en el que iban varias personas.

El dueño del comercio atacado es Oscar César "Manco" García, un hombre al que se le atribuyeron delitos violentos en barrio Plata, condenado este año a tres años de prisión por asociación ilícita, estafa, usurpación y lesiones calificadas. Para los investigadores Mauricio Laferrara fue uno de los ejecutores de este atentado mortal.

En la mira

Además de esos seis crímenes hay otros cuatro por los que Laferrara está en la mira de los fiscales como implicado, aunque no será acusado por insuficiencia de pruebas. Se trata de una seguidilla de cuatro muertes en seis días ocurrida hace tres meses.

El primero fue el crimen de Ariel Señuque, el 19 de julio, cuando llegaba al edificio donde vivía su novia en Brown al 2800, y fue acribillado a balazos en un Renault Laguna gris.

El siguiente incidente. ocurrido el 21 de julio, fue la balacera desde un vehículo en Arijón y Balcarce contra personas que salían del bar Pool 8 y que ocasionó la muerte de Gustavo Germán Candia, un hombre próximo a Los Monos de 35 años, y Tiziana Valentina López, de 15 y completamente ajena al hecho.

El crimen siguiente fue tres días después en Ibarlucea cuando irrumpieron en la casa de Ezequiel Ramírez, de 30 años, y lo ejecutaron de entre 10 y 12 balazos. La víctima estaba junto a su esposa y uno de sus hijos, de 9 años, quienes no recibieron un rasguño y quedaron en estado de shock.

Para los investigadores el trasfondo de estas dinámicas de violencia es la disputa de facciones por comercialización de estupefacientes.

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