Dicen los vecinos del ahora reconvertido barrio Refinería, a pocas cuadras de la avenida Cándido Carballo en la costa central de Rosario, que la zona no está exenta de robos y entraderas a cualquier hora. El martes a la mañana dos tempraneros ladrones en moto sorprendieron con armas blanca a un vecino en la vereda y le robaron la camioneta que recién sacaba de una cochera de Arenales al 200.
Cuatro horas después, y luego de una persecución policial que terminó Felipe More y Ocampo, se detuvo a dos hombres y se recuperó el vehículo.
Eduardo Rubinich, jubilado de 72 años, salió el martes a las 8.30 de su casa en Arenales 267 con la idea de hacer unos trámites personales en su vehículo. Para ello caminó unos diez pasos hasta la cochera lindera donde guarda su utilitario Peugeot Partner. El hombre puso en marcha el vehículo, lo sacó a la calle y cuando se disponía a cerrar el portón sintió en la nuca el frío de una punta de metal.
"Creí que era un broma, porque me tomó de sorpresa y de atrás. Me apoyó el cuchillo y me lo apretó tanto que me lastimó", comentó Eduardo a este diario al recordar el momento.
Se trataba de dos hombres que se movilizaban en una moto y que la víctima no pudo describir. Según relató Eduardo, uno se bajó y lo achicó mientras el otro se subía al Partner. Así huyeron en ambos vehículos.
"Apenas se fueron empecé a llamar al 911. Vinieron bastante rápido dos patrullas del Comando Radioeléctrico", calculó el hombre asaltado.
Sin embargo, según consideró su mujer la policía no fue tan expeditiva. "Tardaron como 20 minutos", acotó Meli, que dijo estar acostumbrada a ver arrebatos a señoras solas en la esquina de Arenales y Thedy.
Alerta
Lo cierto es que la policía irradió las características del vehículo robado y comenzó un rastrillaje para localizarlo. A las pocas horas los procedimientos tuvieron resultados positivos, ya que desde un móvil policial se avistó al Peugeot Partner gris cuando circulaba por el cruce de Lima y Pasco.
Advertidos del movimiento policial, los ladrones imprimieron velocidad al vehículo y se dieron a la fuga. Pero no fueron demasiado lejos. Casi cercados, detuvieron la marcha en inmediaciones de Felipe Moré y Ocampo, donde abandonaron el rodado y escaparon
corriendo.
Atrapados
Los sospechosos fueron atrapados en una casa de pasillo donde se habían escondido. Fuentes policiales los identificaron como Gabriel R., de 18 años, y Mario L., de 19. Por razones de jurisdicción del hecho fueron trasladados a la comisaría 8ª.
En su poder se les secuestró un arma blanca y una réplica de arma de fuego. En tanto, peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) constataron que el utilitario tenía al menos cuatro impactos de bala sobre la luneta trasera, el parante derecho y portón trasero.
Sin embargo, la requisa parece no haber sido tan exhaustiva, ya que el DNI de uno de los maleantes fue hallado por la víctima tirado en el piso su auto, que lógicamente lo revisó de punta a punta cuando se lo reintegraron.