Policiales

Quince momentos del año que termina para entender la violencia en Rosario

La desarticulación de algunas bandas y su enjuiciamiento, la pelea por los territorios y las balaceras a la Justicia fueron hitos imborrables.

Domingo 30 de Diciembre de 2018

Ojos acostumbrados al crimen mafioso, bandas delictivas desarticuladas y pesos pesados del hampa tras las rejas, viejos delincuentes en la mira, un aumento en la cantidad de homicidios y policías en la mira de la Justicia. Todos son lugares comunes por los que ha transucrrido el año 2018 mientras el gobernador Miguel Lifschitz se empeña en decir que "todos los índices de inseguridad bajaron". Lo cierto es que a 48 horas de finalizar el año, el número de crímenes en la ciudad es superior al de 2017 en un 18,5 por ciento, la primera vez en el lustro en el que ese índice vuelve a estar en aumento: 192 crímenes sobre los 162 del año pasado, pero muy lejos de los 264 de 2013, cuando se registró el récord desde que se llevan estadísticas de muertes violentas en el departamento Rosario.

En ese marco, LaCapital trató de resumir en un conteo de 15 episodios, compilados tan sólo desde el sentido común y al que seguramente se le pueden quitar o agregar episodios, para así brindar herramientas que nos permitan comprender la dinámica de los últimos 365 días en la ciudad al compás de las crónicas policiales.


Funes vs. Caminos.

El año comenzó en sintonía con lo que había sido el final de 2017. Las crónicas policiales se enriquecieron con la saga de ataques a balazos entre la banda de Los Funes y la liderada por Alexis Caminos, por entonces apoyado por Ariel "Tuby" Segovia, dejando varios cadáveres en el camino en una disputa por el territorio de la zona sudeste de la ciudad en busca de un mercado de venta de drogas, usurpaciones de viviendas y cobros de peajes. Así, el año pasado terminó con el ataque a balazos contra Milton R., el hijo de 17 año de Marcela Díaz (hermana de "Tuby" Segovia) y el 2018 arrancó con los tiros contra Jorge Funes, continuó con los asesinatos de sus hijos Ulises (el 7 de enero) y de Jonathan "Bam Bam" Funes (el 5 de febrero). La saga se prolongó con la muerte de Marcela Díaz (hermana de "Tuby", el 14 de enero) y de Jorge Selerpe (tío de Jorgelina, pareja de Alan Funes, el 3 de febrero). Los cabecillas de estas bandas están detenidos o muertos: los hermanos Lautaro y Alan Funes están presos en Piñero imputados por delitos varios; Alexis Caminos está en el penal de Coronda; y también están tras las rejas René "El brujo" Ungaro y Carlos Jesús "Pelo Duro" Fernández. "Tuby" Segovia, en tanto, fue emboscado y asesinado en un pabellón de la cárcel de Coronda el 24 de abril pasado.


Juicios a Los Monos

Este año la banda surgida en el barrio Las Flores afrontó dos juicios que llevaron a sus principales referentes tras las rejas, objetivo primario del gobierno provincial para demostrar su lucha contra el delito organizado en la ciudad. El primero de los procesos fue en el fuero provincial. Los jueces Ismael Manfrín, María Isabel Más Varela y Marisol Usandizaga condenaron en abril a 19 de los 25 imputados de ser parte de una asociación ilícita dedicada a la comisión de varios delitos que incluyeron homicidios. Ramón "Monchi Cantero" Machuca recibió una pena de 36 años y 6 meses de prisión; su hermanastro Ariel Máximo "Guille" Cantero, fue condenado a 22 años de cárcel; Máximo Ariel "El viejo" Cantero, recibió una pena de 6 años de prisión; Jorge "Ema" Chamorro, fue sentenciado a 12 años de prisión y Leandro Vilches a 11 años de cárcel. Las penas fueron confirmadas por la Cámara de Apelaciones. En tanto, hace tres semanas fue el turno del fuero federal que por primera vez juzgó a la banda por delitos vinculados al narcotráfico en la causa conocida como "Los Patrones". Allí, el tribunal integrado por Ricardo Vázquez, Eugenio Martínez y Osvaldo Facciano condenó a 34 personas del total de 39 que se sentaron al banquillo. "Guille" Cantero recibió 15 años; "Ema" Chamorro, 17; Vanesa Barrios y Jésica Lloan, las parejas de ambos, 12 años de cárcel; Patricia Celestina Contreras (madre de "Guille" y de Claudio "Pájaro" Cantero), 10 años de prisión.


Balaceras

Tras conocerse el fallo que condenó a Los Monos en la Justicia provincial con altas penas se desató en la ciudad una lluvia de balaceras contra viviendas donde residieron funcionarios juicidiales y policiales vinculados a la investigación y el juzgamiento de la banda, y también contra edificios del Poder Judicial. Así, el 29 de mayo comenzó a escribirse el capítulo de la intimidación pública por esas sentencias. En total fueron una veintena de ataques en dos sagas bien delimitadas. Una primera etapa, de 15 hechos, donde en el tramo final apareció el cartel reivindicatorio que afirma "Con la mafia no se jode". En el marco de esa seguidilla, los fiscales de la Unidad de Gravedad Institucional imputaron a Ariel Máximo "Guille" Cantero como autor intelectual desde prisión de al menos siete hechos. La segunda saga de ataques se abrió la madrugada del 10 de diciembre con balas perforando las paredes de los Tribunales provinciales, el Centro de Justicia Penal, un edificio de España y Montevideo donde tiene su estudio Marcelo Piercechi, abogado defensor de Mariano "Gordo" Salomón (miembro de Los Monos), el Concejo Municipal y la Fiscalía Regional.


Al costado del camino

Durante 2018 los cuerpos de al menos seis víctimas de homicidio fueron arrojadas al costado de caminos rurales o en el río Paraná en escenas de las que se suelen denominar como "crímenes mafiosos con mensajes". Alan "Garrafa" Pedraza apareció el 13 de abril en un camino rural de Ibarlucea; Diego Damián Spina, el 30 de abril en un camino que delimita las localidades de Arroyo Seco y Fighiera; José Norberto Urquiza apareció el 31 de mayo en un camino rural paralelo a las vías entre Pueblo Esther y General Lagos; Juan Manuel Arias fue hallado sin vida el 31 de julio en un descampado del barrio Tío Rolo tras estar desaparecido 14 días; Cristian Enrique apareció muerto el 10 de noviembre a la vera de la ruta 14, en inmediaciones de Soldini, tras estar dos semanas desaparecido; el cadáver de Lucio Maldonado apareció en la colectora de Circunvalación, a 200 metros del Casino con tres disparos y un cartel que decía: "Con la mafia no se jode".


Las bandas

Al menos una decena de bandas fueron desarticuladas total o parcialmente a lo largo del año. La semana que termina, 23 personas fueron detenidas e imputadas como integrantes de la familia Caminos, la rama dominada por Alexis (uno de los hijos del asesinado ex jefe de la barra brava de Newell's, Roberto "Pimpi" Caminos). Los fiscales Viviana O'Connell y José Luis Caterina los acusaron de constituir una asociación ilícita dedicada a la usurpación de viviendas, extorsiones, amenazas calificadas y coactivas, robos calificados por el uso de armas de fuego y por haber sido cometidos en poblado y en banda. En abril pasado corrió igual suerte la banda de Los Funes/Ungaro, bajo investigación federal, y algo similar ocurrió en octubre con el clan de "El Dulce" Abregú, capo del Fonavi del Parque Oeste. También cayeron las llamadas "Banda del mercado", que operaba en la zona de Fisherton (28 de junio); el clan Burgos (que operaba en Rosario, Funes, Roldan, Soldini y Granadero Baigorria y fue atrapado en agosto); y tres bandas distintas ligadas al narco conocido como "Junior" que cometían delivery de drogas y otros delitos en domicilios de Rosario, Chabás, Villa Mugueta, Villa Gobernador Gálvez y Alvear (en el mes de noviembre). También deben mencionarse la banda de "Lichi" Romero, con área de influencia en la zona noroeste de la ciudad, y la del "Chino Luis", de la zona sur y conectada con hampones cordobeses.


Fusilados

El 23 de junio, David Campos y Emanuel Medina se estrellaron contra un árbol en Callao al 5700 a bordo de un Volkswagen Up luego de que una camioneta policial los embistiera desde atrás como resultado de una persecución de media hora por distintas calles del sur de la ciudad. En principio se indicó que las víctimas habían evadido un control vehicular y por eso se inició la carrera policial. Sin embargo, vecinos y familiares sostienen que se trató de un flagrante caso de gatillo fácil en el que luego se adulteró la escena, donde incluso apareció un arma dentro del auto que se denunció como plantada por la policía. Ambos jóvenes fueron ejecutados en el interior del auto: Medina recibió nueve balazos y Campos cinco. Veinte uniformados fueron imputados, dos de los cuales están muy comprometidos respecto a la materialidad del hecho y llegaran en prisión preventiva a la audiencia preliminar, paso previo al juicio. El caso Campos/Medina expuso una vez la militancia que deben tener los familiares de las víctimas, marchando en las calles, para exigir Justicia.


PDI en la mira

La Policía de Investigaciones (PDI) fue creada en febrero de 2014 a la luz del nuevo sistema penal de Santa Fe para respaldar las investigaciones del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Este año algunos de sus integrantes fueron puestos bajo la lupa de la Justicia y otros corridos de sus puestos. En julio pasado cuatro efectivos fueron acusados de robar un arma incautada en un procedimiento en "Pimpilandia", el barrio donde vivió y mandó "Pimpi" Caminos; en agosto el ex jefe de Contrainteligencia de la PDI, Alejandro Druetta, fue procesado por el juez Federal Marcelo Bailaque acusado de haber confabulado junto al narco Ignacio "Ojito" Actis Caporale; Mariano Leiva, chofer del área Científica, fue procesado este mes por mismo magistrado como integrante de la banda de "Dulce" Abregú, quien está prófugo; el subcomisario Juan Makhat, quien era jefe de Inteligencia Zona Sur de la Dirección de Control de Adicciones que funciona en La Paz al 400, fue separado de sus funciones al conocerse que vivía en un departamento que había pertenecido al prófugo más buscado de Rosario a la fecha, Esteban Lindor Alvarado.


El Delfin

El 4 de julio David Delfín Zacarías hizo opción a su derecho de hablar antes de conocer su condena por tráfico de estupefacientes. Miró al tribunal y le dijo que era víctima de una "cama" de policías federales a los que había denunciado. Acto seguido el Tribunal Oral Federal 1 lo condenó a 16 años como organizador de una red dedicada al tráfico de cocaína que él mismo fabricaba. Los miembros más estrechos de su familia sintieron también la severidad de las sanciones. A su pareja, Sandra Marín, le impusieron 14 años de prisión; a sus hijos Flavia y Joel les dieron respectivamente 8 y 7 años como partícipes necesarios. Los policías acusados de dar cobertura al grupo recibieron sentencias de 6 años. Zacarías fue detenido in fraganti el 5 de septiembre de 2013 en una casa de Funes donde se cocinaba droga. Le incautaron 300 kilos de cocaína y 2 mil litros de precursores químicos. Las escuchas telefónicas fueron determinantes en la condena.


Más homicidios

Tras registrar la menor cantidad de homicidios en el último lustro en 2017, el número de crímenes en el departamento Rosario volvió a dispararse. A 48 horas del cierre del año las estadísticas treparon a 192 casos en relación a los 162 del año anterior (un 18,5 % más). Vale recordar que el pico en el quinquenio se dio en 2013 con 264 homicidios (estadística elaborada por este medio a partir de información suministrada por MPA, Ministerio de Seguridad y la cobertura de los hechos). Este año se caracterizó por los ataques despiadados en los que hubo dos o más víctimas y en muchos casos con un mensaje claro. Un botón de muestra fue la ejecución la tarde del 16 de abril de Ezequiel "Parásito" Fernández, su hermano José "Grasita" Fernández y Gerardo "Abuelo" Abregú, acribillados con una treintena de balazos antes de que se bajaran de un auto en Granadero Baigorria. Además, la ciudad tuvo un hecho particular con jornadas donde se produjeron varios asesinatos simultáneos: tres muertos (11 veces), cuatro (en 2 oportunidades) y cinco muertes (un solo día).


Barrios bajo fuego

Villa Banana, Tío Rolo, Ludueña, Empalme, Nuevo Alberdi, La Cerámica, El Churrasco, Parque Casas. Barrios de Rosario donde este año la violencia se manifestó en asesinatos y heridos a la vista de la opinión pública. En esa sintonía el que más expuesto quedó fue el que alimentan las huestes de "Ema Pimpi" y la "Tata Medina" por el control de las calles y la venta de drogas, y que tiene como escenografía un radio de 10 cuadras por 10 en los barrios El Churrasco, La Cerámica y Parque Casas jurisdicción de las seccionales 10ª y 30ª. En ese radio este año se produjeron 11 asesinatos entre los que resaltaron el de Maite Ponce, de 5 años en el mes de julio en Avalos al 1800; el de los primos Nicolás Cóceres y Mauro Nicolás Barrionuevo, en el mes de septiembre y noviembre respectivamente en Pizurno y Superí; el de Nair Riquelme, el 1º de diciembre en Washington y Cavia; y el último hasta el momento, el de Diego Alejandro Pérez, perpetrado el 18 de diciembre en Calvo al 1300, entre Gallardo y Cabassa.


Villa Gobernador Gálvez

Otro sector del departamento Rosario que padeció el reverdecer de la violencia fue Villa Gobernador Gálvez. Con el asesinato de Enrique Alberto "Chicho" Candia, el sábado 22 de diciembre a 50 metros del Fonavi Guereño de Mármol y Vuelta de Obligado, Villa Gobernador Gálvez llegó a los 23 homicidios este año. La misma cifra con la que terminó 2014, cuando el departamento aún padecía el pico histórico de homicidios. Rosario tuvo el pico de homicidios entre 2013 (264 crímenes) y 2014 (250). El récord para la vecina localidad, a la que hay que pensarla en sintonía con las barriadas de la zona sur rosarina (barrios Las Flores, 17 Agosto, Tablada, La Bajada, Saladillo y los Fonavis sobre Grandoli), fue de 30 homicidios en 2013.


Intervención en Fonavis

A partir de junio y de la mano de una ola de violencia que parecía imposible de ser corregida, el Estado provincial tomó la decisión de "pacificar" una extensa área de la zona sur que comenzó en el Fonavi de Grandoli y Gutiérrez y se fue expendiendo por el del Parque del Mercado y el Municipal. Zonas que hasta ese momento estaban privatizadas por las bandas de Alexis Caminos, el fallecido "Tuby" Segovia, René Ungaro y los Funes. Trabajando con distintos fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) el Estado volvió a tener presencia recuperando departamentos usurpados a sangre y fuego y espacios públicos; secuestrando armas y deteniendo personas con pedido de captura además de llevarle al vecino urbanidad. En la zona se habilitaron oficinas de Secretaría de Hábitat, de Desarrollo Social y también de la Ansés (nacional). "Venimos a establecer una presencia municipal, una presencia provincial y del MPA. Vamos a seguir interviniendo y recuperando el barrio. Los vecinos nos decían que hace 30 años atrás estaban contentos de vivir acá. Vamos a hacer que vuelva a ser así. Esto se sostendrá en el tiempo y seguirá en otros barrios", prometió el Ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro.


Luis Paz

Hasta el 10 de diciembre pasado Luis Paz era un mánager de box, padre de una víctima de un homicidio mafioso (el de Martín "El Fantasma", asesinado en septiembre de 2012) y uno de los testigos estrellas en el juicio contra la banda de Los Monos. Pero la mañana de ese día Paz, sobre quien pesaban serias denuncias de vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero, fue detenido por orden del juez Federal santafesino Francisco Miño y el fiscal federal Walter Rodríguez en un departamento de San Martín al 500, en pleno centro rosarino. El jueves último el juez Miño lo procesó como responsable de conformar una asociación ilícita dedicada a la venta de drogas agravada por la participación de más de tres personas. Paz es considerado el jefe de la organización. Su nombre ya había sido observado en el marco de la pesquisa federal en la que se probó el rol de narcopolicía que tenía Edgardo Baigoría, un oscuro agente santafesino que dirigía un negocio de venta de drogas en la región con la ayuda de dos gendarmes ya procesados y de personas allegadas a Paz, como es el caso de Emanuel González, socio en una de las empresas atribuidas al rosarino que fue mánager de boxeo.


"El Esteban"

Lucio Raúl Maldonado tenía 37 años. El martes 13 de noviembre su cuerpo maniatado y ejecutado apareció tirado al costado del camino en la colectora sur de Circunvalación, a metros de bulevar Oroño. Quién lo mató dejó entre sus ropas un cartel con una frase ya vista en las crónicas policiales: "Con la mafia no se jode". La investigación del crimen mafioso de este prestamista y cobrador de incobrables colocó en la palestra el nombre de un peso pesado como es Esteban Lindor Alvarado, un hombre que cumple en forma condicional una condena que le fue impuesta en Buenos Aires como jefe de una banda de ladrones de vehículos que eran traídos a Rosario para su desguace. Alvarado fue socio del asesinado Luis Medina, un hecho del que ayer se cumplieron cinco años, y que tiene a familiares directos implicados en causas por narcotráfico. Hasta el asesinato del "Gordo" Maldonado, sobre Alvarado mucho se decía en voz baja y era muy poco lo que se podía acreditar. En la pesquisa fueron allanadas varias de sus propiedades y las de sus allegados. Tiene pedido de captura como sospechoso de haber instigado el crimen de Maldonado.


Poli ladrones

Tres semanas atrás un tribunal de primera instancia condenó a tres policías y tres civiles como integrantes de una banda mixta dedica a realizar robos de bancos y entraderas. Maximiliano Maldonado, quien era jefe de la subcomisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez fue condenado a la pena de 21 años de prisión efectiva e inhabilitación especial de manera perpetua para ejercer cargos públicos; Carlos Morgan, secretario de Maldonado en la sub 26ª, fue penado a 20 años de prisión efectiva e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos, Fernando Acosta recibió una sentencia de 6 años. Esta pandilla, el 13 de mayo de 2015, copó la subcomisaría 13ª de General Lagos y robó la sucursal del banco Credicoop. También les imputaron haber asaltado el 5 de agosto de 2015 a la mañana otra sucursal del Credicoop ubicada en Arijón al 400 de Rosario y cometer dos entraderas en junio y octubre de 2015 en Villa Gobernador Gálvez.

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