Policiales

Quedaron presos sólo dos de la banda de "Los tucumanos"

El gobernador Lifschitz, el ministro de Seguridad Pullaro y el director de la PDI Corbellini brindaron datos sobre la desarticulación de la banda

Sábado 23 de Diciembre de 2017

El gobernador Miguel Lifschitz, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, y el director de la Policía de Investigaciones (PDI), Daniel Corbellini, realizaron ayer una conferencia de prensa para brindar datos sobre la desarticulación de una banda integrada por al menos siete tucumanos (dos mujeres y cinco hombres) que se manejaban con una pata local "que realizaba la inteligencia previa" para la comisión de entraderas, salideras y escruches. Paralelamente, ayer se realizó la audiencia imputativa tras la cual sólo dos de los siete apresados quedaron en prisión por 60 días.

    Los operativos para dar con la banda se realizaron en un hotel de Maipú al 1200 donde se alojaban "Los tucumanos" y en una casa de Ayacucho al 4000 donde estaría afincada la pata local. Mientras Marcelo Claudio S. y Daniel F. quedaron presos, sus cinco cómplices obtuvieron la libertad ya que "no se pudo comprobar su participación en los distintos hechos cometidos por la banda", según dijeron fuentes oficiales.

   En los procedimientos, la PDI incautó dos autos, dos motos, dinero en efectivo, celulares, equipos de comunicación, notebooks y Ipads además de celulares, chips de teléfono y tarjetas de memoria.

Perseguidos

Agentes de la PDI que vigilaban el hotel de calle Maipú siguieron el miércoles a dos mujeres que subieron a un Renault Sandero negro manejado por un cómplice. En Mendoza y Laprida los interceptaron y se los identificó como Juan L., de 38 años; María O., de 22 años; y Micaela Gisela N., de 19 años.

   En tanto advirtieron que un hombre al mando de un Chevrolet Astra gris estacionó frente al hotel y tres de sus cómplices subieron con varios bolsos. A ese vehículo lo interceptaron en San Juan al 1600 y sus ocupantes identificados como José F., de 49 años; Exequiel M., de 23; Claudio S., de 28; y Raúl F., de 31 años.

El último golpe

La captura de la banda se aceleró cuando el viernes 15 dos hombres le robaron un bolso con unos 8 mil pesos a Antonio Druetta, de 69 años, ex policía y padre de un jefe de la PDI en un garaje de San Juan al 2400. El hombre defendió sus pertenencias y les disparó a los hampones por la espalda provocando la muerte de Alejandro Javier Salguero Alvarado, que cayó desangrado en Mendoza y Oroño; e hirió a Rafael G.

   El muerto fue reconocido por su hija, Micaela, quien contó que ella, su padre y unos cuatro amigos más eran de Tucumán y paraban en una casa de Ayacucho al 4000, en Tablada. La muerte de Salguero Alvarado posibilitó a la policía acceder a su celular y así dieron con toda la banda cuando se aprestaban a abandonar Rosario.

   Ayer el gobernador Lifschitz contó que "esta banda operaba desde hace un tiempo en Rosario y su desbaratamiento se logró por medio de tareas de investigación e inteligencia".

   En lo que hace a los índices de homicidios en Santa Fe, el mandatario remarcó que "el trabajo conjunto con el Ministerio Público de la Acusación y otros organismos nacionales han permitido reducir la violencia y los delitos en la provincia. Este año vamos a estar en índices de homicidios de entre 7,5 y 8 cada 100 mil habitantes cuando llegamos a duplicar esa cifra en años recientes".

   En tanto, Pullaro sostuvo que "esta banda cometió una salidera hace una semana (de la cual fue víctima Druetta). En ese momento y al ser detenidos los integrantes se secuestró un teléfono y así se adelantó la investigación. Se allanó un domicilio en calle Ayacucho y se vigiló un hotel del centro para definir el movimiento de la banda. Al ser capturados se secuestraron dos autos y una moto con los que habrían cometido los delitos con una inteligencia previa que les permitía escoger muy bien a sus víctimas".

   El ministro aseguró que no es la primera vez que hay bandas que operan en Rosario y son de otras provincias. "Detectamos este año bandas que venían de Mar del Plata, de Morón, dos que tenían su base en Córdoba y dos de Tucumán. Todas operan con un patrón similar: se instalan diez o quince días con el apoyo de gente local, manejan datos de movimientos de bancos y logran cometer los delitos".


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