¿Por qué motivo el comisario Álvaro Rosales, ahora en prisión preventiva por 90 días por abuso sexual contra una cadete de la escuela de policía, tenía en su poder un Mercedes Benz secuestrado en una causa judicial? La asignación del vehículo es lo que llama la atención. El oficial ahora detenido lo recibió desde Rosario cuando su destino es Villa Constitución. Se lo concedió un fiscal que según las constancias hasta el presente no trabajaba con este policía, ni con registro de los motivos para tal delegación y por fuera de la tramitación regular que requiere darle un destino a un vehículo incautado.
En el momento en que se destinó el vehículo a Rosales pesaba sobre el comisario no el delito sexual que le imputaron este sábado, pero sí otro, por abuso de autoridad. Pero a los investigadores del MPA les llamó la atención, en los momentos en que se hacía inminente su detención, que se moviera en un Mercedes Benz 250 modelo 2013 para su uso particular. De hecho el vehículo había sido consignado para labores de la fuerza y no para uso privado. El día que se decidió detener a Rosales el auto estaba en su vivienda.
La novedad hizo que se examinara el trámite de asignación. Lo primero que se supo es que el vehículo pertenece a Sebastián Grimaldi, corredor de granos, imputado en dos hechos por defraudaciones millonarias con su firma SG SA, el 1º de junio pasado por el fiscal Mariano Ríos. El Mercedes Benz de Grimaldi fue delegado el 1º de diciembre último al comisario Rosales algo que puede definirse a seis meses de la medida de incautación del bien. El oficio con el que se lo adjudicaron al comisario presenta como irregularidad administrativa no haber pasado por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), órgano estatal que se encarga de evaluar las necesidades de instituciones para destinar vehículos secuestrados en medidas judiciales.
No obstante hay elementos que matizan este aspecto del trámite. En un primer momento el fiscal Ríos procuró asignar el automóvil Mercedes Benz a la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) para que el vehículo sujeto a decomiso tuviera utilidad. Desde el cuartel de esa fuerza especial sostuvieron no tener necesidad de vehículos ni espacio disponible para su cautela.
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En el momento en que detuvieron a Rosales se constató que el Mercedes Benz no se utilizaba para tareas de la fuerza sino que era de su uso personal. El policía se negó a hacer entrega de la clave de desbloqueo de su teléfono celular secuestrado al momento de quedar bajo arresto. "Manden el aparato a Estados Unidos", dijo el comisario, a sabiendas de que allí se hacen las maniobras para habilitar el acceso a los contenidos del teléfono cuando no se dispone de la clave. ¿Por qué le entregaron un auto a Rosales cuando no había una causa común que vinculara al fiscal que lo asignó, Mariano Ríos, con el comisario destinatario del mismo? En el MPA saben que hay una relación de asumida amistad entre ambos, que lleva diez años. No hay sin embargo constancia específica de que esto por sí mismo suponga algo anómalo o contrario a la ley.
La ausencia de una tramitación regular implicó el inicio de actuaciones a fin de que la auditora general de gestión, María Cecilia Vranicich, dictamine si hay mérito para iniciar una investigación sumarial contra el fiscal.
Otra cosa que trascendió es que el fiscal, al tomar estado público la causa de Rosales, ofició a la Tropa de Operaciones Especiales para recuperar el auto. Pero la TOE dio cuenta de lo ocurrido y no procedió a lo indicado. Pero esto también debe ser matizado. El fiscal Ríos había puesto en conocimiento de la Aprad del estado en que se encontraba el vehículo y a quien se había destinado inicialmente con la idea de que el organismo tomara control del auto. Y esto ocurrió con anterioridad a que el comisario Rosales, quien lo detentaba, fuera detenido.
El director de la Aprad, Juan Facundo Besson, fue consultado al respecto por el fiscal Ríos. Para entonces mediante un oficio se había ordenado que el vehículo se remitiera a la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de modo que después la Aprad le diera un nuevo destino, que incluso, podría haber sido el mismo que tenía según lo que dispusiera la evaluación. Para el momento de la comunicación, como se indicó, se desconocía que el comisario que detentaba el Mercedes Benz iba a ser apresado y acusado de un delito en audiencia imputativa.