Un jardinero de 29 años fue condenado en un juicio abreviado a 8 años de prisión por el crimen de Diego Alfonso Pérez, un vecino de 28 años al que golpearon en la calle y luego persiguieron hasta una humilde vivienda del extremo noroeste de Rosario donde lo apuñalaron en agosto de 2015. El padre del imputado fue condenado a 8 meses de prisión por el delito de lesiones leves por haber herido a la víctima al inicio del ataque, un hecho que se enmarcó en una vieja rivalidad entre familias de la zona.
El crimen fue el desenlace de un cruce violento ocurrido entre los pasillos humildes de la villa La Bombacha. El capítulo judicial por el caso cerró ahora con las condenas a Juan Miguel Hermosín, de 29 años, y a su padre Juan Ricardo Hermosín, de 46.
De acuerdo con la pesquisa del fiscal Pablo Pinto, todo se desencadenó el 29 de agosto del 2015 a la noche en el cruce de las calles Acevedo y Schweitzer. Los agresores buscaban a la víctima en esa zona desde temprano. Un rato antes del ataque, según expuso Pinto, Hermosín hijo se cruzó con la esposa de la víctima y le preguntó por él. "Avisale a tu marido que lo ando buscando", le advirtió.
A las 20.45 volvió al mismo lugar acompañado por su padre en una moto roja de 110 centímetros cúbicos y se toparon con Pérez en la calle. Por alguna vieja rivalidad que nunca salió a la luz, los tres discutieron. Juan Miguel golpeó a Pérez con un palo por la espalda y luego le ocasionó una herida con un cuchillo, mientras su padre lo golpeaba con un palo en la cabeza.
Pérez logró escapar de ese primer ataque y se refugió herido en la casa de un vecino en Schweitzer al 8500, adonde los agresores fueron a buscarlo. Mientras Pérez se resguardaba en esa casa perseguido por los Hermosín padre e hijo, en el lugar aparecieron otras tres personas que se plegaron al ataque. Eran, según testigos, otros dos hermanos Hermosín y un allegado a esa familia.
Uno de ellos hirió al dueño de casa, Norberto G., en el cuello y la cara. "A tu amigo lo vamos a matar", le avisó. Otro tomó del cuello a la mujer de Pérez y le apuntó a la cabeza con un arma. Los tres se apostaron en la puerta de la casa para controlar que nadie entrara.
La mujer de la víctima declaró que "él no quería pelear" y recordó que meses atrás su esposo había tenido una discusión con otro de los hermanos Hermosín, incidente que habría motivado la venganza.
Sin salida
Adentro, Pérez quedó solo y a merced del ataque perpetrado con un cuchillo Tramontina de cabo plástico y 11 centímetros de hoja que se halló manchado con sangre en el patio. Según se definió en el acuerdo abreviado, Juan Miguel Hermosín le asestó allí dos cuchilladas en el pecho, esta vez letales, y luego se retiró en la moto junto con su padre. Sus tres laderos se retiraron corriendo por un pasaje que conecta las calles Acevedo y García del Cossio.
Pérez quedó tendido en el lugar, agonizante y desangrándose. Fue trasladado en un patrullero porque no llegaba la ambulancia pero murió en el Hospital Eva Perón por hemorragia de tórax, con una herida que le perforó un pulmón y otra que afectó arteria aorta.
Los nombres de los sospechosos circularon desde entonces pero recién en 2016 la policía dio con ellos. El 6 de marzo cayó el primero de cuatro imputados, el ahora condenado Juan Miguel, acusado como coautor de un homicidio simple.
Al ser imputado dos días después, el juez Alejandro Negroni lo dejó en prisión preventiva sin plazo ante el peligro de fuga y el hecho de que registraba una condena previa a 6 años de prisión. Estaba en libertad condicional desde el 20 de mayo de 2015, tres meses antes del hecho.
Dos días más tarde fueron detenidos su padre Juan Ricardo; su hermano Sebastián, de 21 años; y Alexis Damián D., de 19. Los apresaron en una casa de pasaje Nazca al 8600, en la zona noroeste, no muy lejos de donde ocurrió el crimen. Durante la audiencia imputativa dijeron ser inocentes.
Los dos últimos se despegaron del homicidio pero fueron imputados como partícipes secundarios del crimen. Hermosín padre también buscó desligarse. "Estuve trabajando todo el día. Cuando llegué ya había pasado todo", declaró entonces. Un quinto sospechoso, conocido como "Gordo Luis", permanecía prófugo.
El fiscal Pinto avanzó en la búsqueda de pruebas hasta llegar a una audiencia del viernes pasado donde se resolvió la situación de los principales acusados en un juicio abreviado. Pinto describió ante el juez Alejandro Negroni los hechos, la calificación legal, la evidencia y la pena acordada con la defensa. Además solicitó que se declare reincidente a Juan Miguel.
Los acusados, representados por César Baroni, admitieron su culpa y prestaron conformidad al acuerdo, aunque el defensor público se opuso a la declaración de reincidencia.
Finalmente el juez homologó el acuerdo y dictó sentencia. Juan Miguel fue declarado reincidente y condenado a 8 años de prisión efectiva como coautor de homicidio simple. Su padre Juan Ricardo recibió 8 meses de prisión efectiva por el delito de lesiones leves en carácter de autor, monto que se consideró cumplido por el tiempo que pasó en prisión preventiva.