Policiales

Otros dos policías del Comando imputados de encubrir un doble crimen

Son uniformados a los que se vincula con la muerte de David Campos y Emanuel Medina, en junio del año pasado.

Miércoles 12 de Septiembre de 2018

Dos policías del Comando Radioeléctrico fueron imputados ayer de encubrimiento doblemente agravado por su condición de funcionarios públicos y por el homicidio de David Campos y Emanuel Medina, ejecutados tras una desmedida persecución de las fuerzas de seguridad en la zona sur de Rosario en junio del año pasado. El juez Hernán Postma aceptó la calificación legal de la Fiscalía y les dictó la prisión preventiva domiciliaria hasta la audiencia preliminar al juicio. De esta manera, la causa ya tiene a 20 uniformados imputados, dos de los cuales están muy comprometidos respecto a la materialidad del hecho.

En la audiencia de ayer se trató la situación de Rosa Elena D. y Pablo César G., ambos del Comando Radioeléctrico. Según la teoría del fiscal de Homicidios Dolosos Adrián Spelta, ambos llegaron a la escena en el móvil 6977 treinta segundos después de que lo hiciera la patrulla en la que iban los policías acusados de disparar contra el Volkswagen Up en el que se trasladaban las víctimas luego de estrellarse contra un árbol en Cazadores y Callao, el 23 de junio de 2017.

La acusación

Al describir la imputación, el fiscal les achacó a los policías la autoría de encubrimiento doblemente agravado por su condición de funcionarios públicos y por la gravedad del delito que encubren. Para que el juez Postma pudiera tener una referencia del rol que les asignó, Spelta citó que luego del homicidio por el cual están acusados como autores materiales los policías Leonel Emiliano M. y Alejandro Rubén B., los dos empleados del Comando "ocultaron, alteraron o hicieron desaparecer rastros o pruebas" del hecho, "no impidieron que otros lo hagan y no lo denunciaron" estando obligados a hacerlo, todo ello con la intención de ayudarlos a eludir la investigación".

El funcionario describió que de la escena del hecho se levantaron "vainas y proyectiles, se adulteraron evidencias balísticas dentro del Volkswagen Up de las víctimas, concretamente la existencia de armas que no fueron percutadas ni utilizadas durante el hecho, todo para hacerlo coincidir con el relato vertido en el acta de procedimiento respecto de los empleados policiales que dispararon, diciendo que lo hicieron en respuesta de una agresión previa desde el interior del vehículo, circunstancia que no sucedió", remarcó Spelta.

Además, el fiscal ubicó a los nuevos acusados en la secuencia de los últimos cuatro disparos que dieron muerte a las víctimas. Recordó además que las evidencias que sustentan esa hipótesis de la atribución, figura en una lista con 153 puntos que fue puesta a disposición de la defensa antes de la audiencia.

A la hora de las defensas, Juan Ubiedo, por Pablo César G.; y María Laura Blacich (del servicio Público de la Defensa Penal), por Rosa Elena D., no objetaron la calificación legal ni el encuadre escogido por la Fiscalía. Ubiedo informó que su cliente iba a declarar pero sin aceptar preguntas, al igual que la coimputada. Ambos indicaron que no tuvieron contacto con la secuencia de la persecución, que llegaron cuando ya había concluido y se limitaron a resguardar la escena del hecho (ver aparte).

En ese marco el juez formalizó la imputación propuesta por el fiscal, quien solicitó la prisión preventiva morigerada en arresto domiciliario de ambos acusados con firmas semanales en la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), prohibición de contacto con los testigos y de salir del país.

Persecución y muerte

El 23 de junio del año pasado Campos, de 28 años, y Medina, de 32, se estrellaron contra un árbol en Callao al 5700 a bordo de un Volkswagen Up luego de que una camioneta policial los embistiera desde atrás como resultado final de una persecución de media hora por distintas calles del sur de la ciudad.

Según la acusación, el vehículo en el que viajaban las víctimas fue rodeado por policías que dispararon a mansalva contra los jóvenes sin que éstos opusieran resistencia. Medina recibió nueve balazos y Campos cinco.

En principio se indicó que las víctimas habían evadiedo un control vehicular y por eso se inició la persecución. Sin embargo vecinos y familiares sostienen que se trató de un flagrante caso de gatillo fácil en el que luego se adulteró la escena, donde incluso apareció un arma dentro del auto que se denunció como plantada por la policía.

En la pesquisa hay 18 policías del Comando Radioeléctrico y la Policía de Acción Táctica (PAT) relacionados con el hecho que fueron detenidos y acusados en primera instancia, aunque con el paso de los meses fueron liberados hasta que sólo dos quedaron presos acusados de doble homicidio agravado.

En su momento la Fiscalía mencionó que a las víctimas les adjudicaron dos armas, una calibre 38 y otra calibre 32. La primera tenía cuatro balas en el tambor y dos de ellas percutadas, pero en los análisis se constató no habían sido disparadas por ese revólver. También, que "se levantaron menos vainas de las que debería haber, se falseó el acta de procedimiento y se encubrió la acción", indicó el fiscal Spelta en la primera audiencia imputativa.

Hace un mes dos policías acusados de encubrimiento quedaron en libertad luego de que la Cámara Penal revocara la prisión domiciliaria que cumplían. Los dos oficiales que siguen presos son los acusados del doble homicidio.

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