Juicio a Los Monos

"Monchi" recordó a Perón en su descargo ante el Tribunal

Machuca pidió a los jueces imparcialidad, contó su lectura de un libro del fundador del Justicialismo y dijo que 41 años de pena es condenarlo a muerte.

Miércoles 28 de Marzo de 2018

Ramón Ezequiel Machuca tiene 34 años y está acusado como jefe de la asociación ilícita y autor intelectual de cuatro homicidios: el de la adolescente Lourdes Cantero (el 15 de mayo de 2013 en el barrio De la Carne) y el triple crimen de Marcelo Alomar, Nahuel César y Norma César (el 28 de mayo de 2013 en Francia y Acevedo), por lo que la Fiscalía pidió 41 años de prisión. De alto protagonismo y numerosas intervenciones en el juicio, ayer habló ante los jueces y remarcó una anécdota referida a la lectura de un lilbro sobre el general Perón:

"Quiero pedirle al Tribunal que valore la prueba de este juicio oral con la imparcialidad, justicia y coherencia que no tuvo el juez (de Instrucción, Juan Carlos) Vienna al someterme a mí y a toda mi familia, usándonos como elemento de campañas políticas de esa época, armando una megacausa, mintiéndole a la sociedad y tapando su oscuro negocio y amistad con el señor Luis Paz, que se ha podido demostrar claramente a lo largo de todo este juicio.

"No soy jefe de ninguna banda. El fiscal no pudo probar eso. Si hubiese sido jefe de una banda me hubiesen agarrado con armas, plata o drogas. Quinientos mil allanamientos me hicieron en mi casa, nunca me encontraron nada. Y jamás hubo un solo testigo que me haya apuntado.

"El fiscal dice que yo ordenaba matar gente. En todas las escuchas no hubo una sola en la que yo diga «andá a matar a fulano». Me piden 41 años como si fueran días. Es una pena de muerte encubierta, como ya lo dijo mi abogado. Si no me muero antes (de salir) seré un anciano. Seré un muerto en vida. ¿Saben porqué me piden 41 años? Porque no le hice el caldo gordo ni a los fiscales, ni al socialismo, ni al juez Vienna. Porque cuando firmaron los abreviados, que yo siempre dije que eran una trampa judicial, ellos lo vendían como un logro. Después hubo una orden política y los hicieron caer. Se lo dije a los abogados antes de que lo firmaran. Y es por eso que les pido que valoren correctamente la prueba del juicio. No las pruebas que quisieron inventar.

"Les voy a contar una anécdota que me pasó cuando estaba prófugo. Fui a tomar un café a un bar donde venden libros. Me compré un libro, «Evita de los pobres». Contaba la historia de Perón y de Evita. Yo saqué una frase de ahí que decía Perón: «El agua que está contaminada no sirve ni para beber ni para regar». Y eso pasa con la sociedad. Si uno no se ensucia las manos socialmente, no sirve para nada. Y yo le demostré a la sociedad que me ensucié las manos porque yo traje todas las pruebas que se valoraron acá contra el juez Vienna. Nada más quería decir".

Otros descargos

Lorena Verdún fue la pareja del asesinado Claudio "Pájaro" Cantero y está acusada como testaferro de la banda. Ayer, al hablar ante los jueces, dijo que está sentada allí "por tener tres hijos Cantero, y si es por eso estoy dispuesta a que me condenen. Porque no voy a renegar de mis hijos, que toda la vida van a ser Cantero".

A su turno, el ex sargento de Drogas Peligrosas de la policía santafesina Juan Angel Delmastro, acusado de integrar la asociación ilícita y pasar información a la banda, y que cumple condena como partícipe del crimen de Lourdes Canteros por habilitar un tiroteo a su casa, dijo no saber "de dónde sacaron el apodo que me quieren poner ("Tiburón"). De chico mi apodo es «Pajarito». Dicen que en una escucha dije que mi jefe Floiger iba a hacer un allanamiento. Ese no era mi jefe. Mi jefe era Ríos, el corrupto Ríos que vendió la causa de Luis Medina (una investigación por narcotráfico contra el empresario luego asesinado que no avanzó). A mí nunca me allanaron. Soy policía, no soy delincuente. Los de Judiciales sí son delincuentes, no yo que tengo medallas por secuestro de drogas. Yo trabajaba en el parque automotor (de Drogas), no tenía información".

Tono político

A su vez, el ex comisario Gustavo "Gula" Pereyra, quien trabajaba en la Secretaría de Delitos Complejos y está acudo de pasar información secreta a "Monchi" en base a escuchas entre éste y el policía Juan "Chavo" Maciel, ayer se dirigió enérgicamente a los fiscales: "No soy traidor. No traicioné a la sociedad y mucho menos al uniforme. No fui educado para eso. A lo largo de mi carrera nunca actué a la sombra de nadie. No tengo sanciones administrativas ni judiciales. Se me acusó por haber llevado al sargento Maciel a Delitos Complejos. Le quiero recordar al fiscal que hay un jefe de policía, el comisario (Hugo) Tognoli, detenido con una causa en la Justicia federal. Y el comisario Rafael Grau acusado por defraudación en la Justicia provincial. Y en ninguna de las dos oportunidades se acusó a los gobernadores o integrantes del gabinete ministerial por haberlos designado como jefes de policía de provincia. En cambio usted me imputa a mí por haber designado a Maciel. A lo largo del debate no hubo un solo testigo que declarara en contra mío. Usted me imputó por estar nombrado, nada más. Es una acusación de una orfandad terrible y creo que no actuó con independencia ni con valentía".

Por último, Waldemar Raúl Gómez, ex agente en Rosario de la Policía Federal e imputado por pasar información a "Monchi" dijo: "Nunca actué en contra de la institución, ni de las leyes ni de la moralidad. Me quedan dos cosas. La primera es que duermo en paz. La segunda es que hubo dos personas en el mundo que fueron justas y honestas que fueron juzgadas por la justicia. Y fueron Jesucristo y Sócrates. No quiero decir que me parezco a ellos pero espero que esta vez no se equivoque la Justicia".

El ex comisario Gustavo Gula Pereyra hizo un descargo de fuerte tono político al dirigirse al Tribunal y los fiscales

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