Policiales

Lo condenaron a 15 años de cárcel por el asesinato de un joven

Adrián Giglione fue hallado culpable del crimen de Lucas Saucedo, quien murió en diciembre de 2015 luego de agonizar baleado durante cien días.

Viernes 21 de Septiembre de 2018

Adrián Jerónimo Giglione fue condenado a 15 años de prisión por el homicidio de Lucas Sebastián Saucedo, de 28 años, quien murió en diciembre de 2015 tras agonizar más de cien días en un hospital por las múltiples lesiones que le ocasionaron tres plomos que le quedaron alojados en el abdomen. La prueba fundamental en la causa fue el testimonio que un hermano de la víctima, de 11 años y único testigo presencial del hecho, brindó en Cámara Gesell.

A lo largo de las audiencias del juicio que se sucedieron desde el pasado 12 de septiembre, la Fiscalía, representada por Marisol Fabbro, y la defensa, a cargo de Marcelo Piercecchi, no pusieron en debate la causa de la muerte de Saucedo, que fueron las diversas complicaciones por infecciones que le generaron las heridas toracoabdominales que le produjeron los proyectiles calibre 9 milímetros.

La cuestión

Lo que si fue foco del debate es si Giglione había sido quien gatilló esas balas. Para los jueces Román Lanzón, Facundo Becerra y Gustavo Pérez de Urrechu, las pruebas presentadas a lo largo del debate fueron suficientes para acreditar que sí lo había hecho, y por eso le impusieron una condena a 15 años de prisión por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso ideal con portación ilegítima de arma de guerra.

La Fiscalía había solicitado que fuera condenado a 17 años, mientras que la defensa pidió que fuera sobreseído.

De acuerdo con la investigación, Saucedo fue baleado la noche del viernes 26 de agosto de 2015 en Ayolas al 200 bis. Recibió tres impactos de bala en el tórax y en el abdomen. Había salido a hacer unas compras con su hermanito de 11 años cuando fue atacado por un joven apodado "Pañal". El dato del alias lo aportó el nene, que se convirtió en el único testigo presencial del hecho.

Testigo concluyente

Su testimonio fue reproducido en la sala de audiencias a través de un video, puesto que el nene declaró después del crimen bajo la modalidad de Cámara Gesell. Se trata de una entrevista que el nene tuvo con profesionales en la que contó lo que ya le había dicho a su mamá el día del hecho: que el que había gatillado había sido "Pañal". La profesional que luego redactó el informe sostuvo en el juicio que el testimonio del nene era concluyente para la identificación del homicida.

Para la Fiscalía, el apodo de "Pañal" es al que responde Adrián Giglione, de 21 años, quien después del crimen se mantuvo prófugo hasta abril de 2016 cuando efectivos de Comando Radioeléctrico lo apresaran en Cepeda y bulevar Seguí, después de que una vecina Berutti y Deán Funes llamara a la policía para alertar que un grupo de jóvenes estaban robando en la zona. De esa manera lo apresaron y en la comisaría 16ª lo identificaron y saltó el pedido de captura en su contra, por lo que quedó detenido y fue imputado por el crimen.

La defensa intentó echar por tierra el relato que el hermanito de la víctima había realizado, al entender que se había tratado de un testimonio inducido por los familiares de la víctima para inculpar a Giglione por un crimen que no había cometido.

De acuerdo con la teoría del caso que planteó Piercecchi, el acusado había estado en la zona donde ocurrió el crimen, pero se había retirado de la zona antes de que Saucedo fuera atacado a balazos. Algunos parientes declararon como testigos y dieron cuenta de eso. Sin embargo, esos relatos no fueron suficientes para el Tribunal, que avaló la versión fiscal de los hechos.

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