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Liberan a un hombre detenido con tres armas de guerra ilegales

Lo ubicaron en su casa el viernes en un operativo antidrogas. No había estupefacientes, pero sí las armas poderosas, con 147 municiones. Pese a que tuvo una condena por el mismo delito, el juez lo excarceló.

Lunes 11 de Mayo de 2020

Un hombre detenido el viernes por tener en forma ilegítima en su casa tres armas de guerra con 147 municiones, que tenía una condena cumplida a tres años y ocho meses de prisión por igual delito, fue liberado ayer por decisión del juez que intervino en el caso. La determinación fue basada en que la evidencia ya había sido asegurada con el secuestro de las armas en la vivienda del imputado y no habría entorpecimiento probatorio. Pero en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) quedó muy firme la idea de que hubiera correspondido la prisión preventiva para un hombre que tiene antecedentes por este mismo delito, al que se le vuelven a encontrar armas en cantidad y en un contexto urbano en el que proliferan los ilícitos graves con armas.

El caso llegó ayer al Centro de Justicia Penal tras la detención el viernes de Eduardo R. durante un allanamiento a su casa de barrio Saladillo ordenado por la Justicia Federal, en una pesquisa por comercio de drogas. Al señalado no se le encontraron estupefacientes. Pero en un mueble para TV tenía un revólver Smith and Wesson calibre 45, con su tambor cargado en su totalidad sin numeración visible. También había un revólver Best American Cartidges ARF calibre 38 especial cargado en su totalidad, con numeración en el cañón, y una pistola Bersa Thunder 40 PRO calibre 44, con once municiones dentro del cargador y una en su recámara, cuya numeración está limada. En total en la casa había 147 municiones.

Romero, de 41 años, había tenido una condena en 2014 por haber portado un arma de fuego de guerra a tres años y ocho meses de prisión que hasta 2016 cumplió en la cárcel. Hace cuatro días en su casa de la calle Centenario le encontraron tres armas que no pudo justificar en el marco de una investigación por drogas. En el caso de que por la tenencia de las armas sea sentenciado, lo que es muy probable, no le corresponderá una pena de prisión en suspenso, porque para volver a obtener una pena condicional deben transcurrir 10 años sin que cometa nuevo delito. Por ese motivo el fiscal Gastón Avila al imputar este nuevo ilícito pidió la prisión preventiva.

El juez Nicolás Vico Gimena resolvió rechazar el planteo de prisión preventiva. Dispuso su libertad bajo el pago de una fianza de 50 mil pesos y el cumplimiento de condiciones como fijación de domicilio. Encontró que había evidencia que lo comprometía por probable autoría y no cuestionó la posibilidad del cumplimiento efectivo de una posible pena por este delito. Pero no valoró que existieran elementos que hicieran prever peligro de fuga dado que el acusado tiene domicilio o de entorpecimiento probatorio de su parte.

Este tipo de decisión es fuertemente cuestionada desde la Fiscalía General del MPA. Consideran que es muy disvalioso el mensaje social que tiene que dejen en libertad a una persona que guarda en su casa tres armas de guerra en forma ilegal. Se trataba del caso de una persona que en 2016 salió de la cárcel por portar un arma de guerra, a quien cuatro años después le encuentran tres armas de la que no es portador legítimo, en una pesquisa por drogas.

Las recomendaciones del MPA proponen firmeza en la persecución de los delitos de tenencia ilegal de armas, en base a cuestiones históricas y de contexto. Rosario es una ciudad donde el 80 por ciento de los homicidios se cometen con armas de fuego, en la que es rutinario que en los turnos de flagrancia los fiscales reciban notificaciones de balaceras contra domicilios y común que las bandas que se disputan territorio para la venta de drogas diriman a balazos sus pujas. En un ámbito territorial donde la circulación de armas ilegales es muy alta y explica las altas tasas de violencia, el mensaje público buscado por la política de persecución es que tener un arma en forma ilícita es un problema serio para quien sea encontrado con ella. En este caso hay, por añadidura, una persona reincidente en este delito por tener condena previa.

A Eduardo R. el fiscal le atribuyó también haber violado el 24 de marzo las medidas adoptadas por la autoridad competente para impedir la propagación de una epidemia como lo es el Covid-19. Ese día se lo encontró en la ruta 18 a la altura de Alvarez sin que pudiera justificar su presencia allí en ninguna excepción.

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