Policiales

La venta de droga como trasfondo de un crimen en Villa Manuelita

Dos versiones circularon en torno al crimen de Milton Sández, un joven de 23 años asesinado el domingo a la tarde de siete balazos.

Martes 28 de Julio de 2020

Milton Sández tenía 23 años y se crió en Villa Manuelita. El domingo a la tarde fue asesinado de siete tiros a menos de 100 metros de su casa de Cepeda al 4000. La primera versión policial indicó que un auto había pasado por Río Atuel al 3900, donde balearon el frente de una casa, y luego atravesó un descampado donde volvieron a disparar a un grupo en el que Sández jugaba al fútbol con amigos. Ese grupo habría corrido y el vecino al que le balearon la casa, apodado "Papu", habría pensado que Sández fue parte de los que balearon su casa y sin más le disparó. Pero ayer en el barrio se contaba una versión sustancialmente distinta.

Para distintos vecinos tanto "Papu" A. como Sández, a quien apodaban "Apu", se conocían por que ambos venderían drogas en el barrio, el corazón de Villa Manuelita y a pocas cuadras del tanque de Grandoli. "Sández estaba con su novia en la moto y cuando lo vio a Papu le dijo a ella que se bajara, que «le iban a disparar». La piba se bajó y dos personas se le acercaron a Sández, lo intentaron agarrar y cuando corrió le tiraron", contó un antiguo vecino.

Dos armas

En lo que coinciden ambas versiones es en que tras ser baleado Sández fue trasladado por su pareja a la guardia del Hospital Roque Sáenz Peña, donde llegó alrededor de las 18.30. Allí le diagnosticaron múltiples disparos en tórax, hombro, glúteo y la zona dorsal. Un rato después murió. En la escena del crimen se secuestraron dos vainas servidas calibre 380, cuatro calibre 9 milímetros, una bala y dos trozos de plomo. Así, se presume que en el ataque se usaron al menos un revólver y una pistola, pero no se determinó si hubo más de un tirador.

La primera versión recabada por la policía situaba en la escena un auto negro con al menos dos ocupantes que dispararon contra la vivienda de Papu, en Río Atuel al 3900. Un minuto después, según esta versión, el dueño de casa salió a buscar a los agresores y encontró a Sández circulando por esa cuadra. Entonces lo acusó de haber disparado contrae su casa , sacó una pistola y le disparó. Para el final de esa historia Papu volvió a su casa junto a su familia y se retiró a pie, cerrando antes su casa con un candado cruzado con una cadena en la puerta.

Cuando vecinos del barrio contaron esta historia mostraron la casa baleada al fiscal Adrián Spelta, éste ordenó un allanamiento en la vivienda donde encontraron el auto Citroen C 3 blanco de Papu, y nada más.

La historia de Papu es parte del ADN de Villa Manuelita. "Acá nos conocemos todos y estos tipos son lo que pudren el barrio. Tanto él como su entorno venden falopa y había pica con este pibe porque él también vendía. Algunos dicen que ya no vendía más, pero se ve que la bronca había quedado", contó un vecino que hace muchos años camina esas cuadras.

Para Apu Sández los tiros y los ataques no eran terreno desconocido. Hace unos cinco años las balas en el frente de la casa en que vivía, en Cepeda al 4100, eran a diario. "El salía con la hija de la Cordobesa, una mujer que abrió un búnker en Cepeda y Centeno. A esta mujer le balearon un hijo, que murió un tiempo después, y se fue al sur. Entonces Apu se enganchó con otra piba, pero al final lo mataron", contó otro vecino.

A Sández lo mataron a pocas cuadras del Tanque, un lugar emblemático de zona sur. Esa geografía aun recuerda las peleas a tiros del Negro Selerpe contra Campito Giglione, o las de Mingo Selerpe versus Torombolo, o las de la banda del Tanque ante la banda del Puente. Ese sector de Tablada pone sus propias víctimas y victimarios: los de Centeno de un lado, los de Ameghino del otro, con la calle Garibaldi como frontera de ambos territorios: divide las jurisdicciones de la seccional 16ª (al norte) y 11ª (al sur). Ese viejo mapa del delito se repite aún en Tablada y Villa Manuelita.

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