El ex funcionario de General Rodríguez Manuel Poggi insistió hoy en declararse inocente de las
acusaciones en su contra por alquilar un galpón donde se encontraron tambores con efedrina, que
habría sido utilizada por una banda de narcos mexicanos para elaborar metanfetaminas y drogas
sintéticas.
Poggi concluyó hoy su indagatoria iniciada ayer, que lo llevó a declarar durante ocho horas
ante el juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez, quien dispuso que continúe
detenido.
También declaró hoy Luis Tarzia (61), el único argentino detenido junto a nueve mexicanos
durante el allanamiento realizado a mediados de julio pasado, cuando la policía desarticuló un
laboratorio de metanfetaminas y drogas poco conocidas, como el 'cristal meth', instalado en una
casaquinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz.
Tarzia, quien se había negado a declarar en una primera indagatoria, fue citado por el juez
para que explique los motivos por los cuales figuraba en la agenda de su teléfono celular el nombre
“Sebastián F.”, que luego se comprobó que era Sebastián Forza, dueño de una droguería
que apareció ejecutado el 13 de agosto último junto a Damián Ferrón y Sebastián Bina, en un
descampado de General Rodríguez.
En lo que respecta a Poggi, su abogado Ariel Fusco señaló a la prensa que “no tiene
vinculación con ninguna ruta de la efedrina” y sostuvo que “aportó elementos
esclarecedores del rol que se le atribuía por haber alquilado”, por 10.000 pesos mensuales,
el galpón donde se encontraron 14 tambores con esa sustancia utilizada como precursor para fabricar
droga.
“Se estableció que el tanque que podría contener algún resto de efedrina no estaba en
el interior del galpón sino que fue secuestrado en un predio distinto”, dijo el abogado,
quien señaló que los que estaban en el suyo contenían aceite.
Asimismo, dijo que existen “elementos que surgen de la declaración que se van
hilvanando” y “me hacen sostener a mí que es inocente”, aunque se mostró
hermético a la hora de brindar mayores elementos sobre el testimonio al sostener que si lo da a
conocer “podría frustrar medidas” dispuestas por la Justicia.
El abogado insistió en resaltar que en base a las declaraciones de Poggi no hay
“ninguna conexión” entre su defendido y los mexicanos, aunque no dijo nada en cuanto a
las pruebas que obran en el expediente.
De hecho, el juez dispuso que continúe preso y sea trasladado a la Alcaidía de los Tribunales
porteños y llevado luego al penal bonaerense de Marcos Paz.
Poggi se entregó ayer a la Justicia tras estar prófugo desde el jueves anterior, cuando
efectivos de la Dirección de la delegación Zárate-Campana de la Dirección de Investigaciones del
Tráfico de Drogas ilícitas allanaron el predio alquilado por el ex Director de Desarrollo
Industrial de la municipalidad de General Rodríguez.
“Nunca decidió profugarse. Cuando se vio implicado en una investigación tan densa,
interpretó que tenía que resguardar a su familia, su libertad y su seguridad”, dijo Fusco.
En el marco de la causa, mañana ampliará su testimonio Solange Bellone, viuda de Forza, quien
ayer había señalado a un empleado farmacéutico que era investigado por la DEA, el organismo oficial
antidroga de los Estados Unidos, como sospechoso de ser el nexo entre los mexicanos.
El abogado Miguel Angel Pierri, quien representa a la mujer y a las viudas de Ferrón y Bina,
dijo que también declararán otras dos personas “cuya identidad vamos a preservar” para
no entorpecer la investigación.
Esta madrugada, efectivos de la División Drogas Peligrosas de la Policía Bonaerense
realizaron sendas inspecciones en el hotel Sheraton de Pilar y en el hotel Faena Universe de Puerto
Madero, aparentemente en busca de datos sobre supuestos turistas mexicanos que se habrían alojado
allí en los últimos meses.
En el entramado de la compleja causa también aparece involucrado el nombre del ex gerenciador
del PAMI Rubén Romano, ya que, según fuentes del caso, se investiga si estaba a su nombre un
vehículo cuando entraba y salía de la casaquinta donde se descubrió el laboratorio.
Además, en las últimas horas también trascendió una hipótesis que vinculan el caso con el
triple crimen, la cual señalaría a Forza como presunto nexo que conseguía contactos con droguerías
quebradas que tenían autorización para importar efedrina, las que luego eran habilitadas para
operar y destinar el producto a fines ilegales. (DYN)
































