La jueza que procesó al líder de la denominada Banda de Los Monos por el
atentado criminal a un micro de hinchas de Newell’s remitió a los Tribunales Federales de
Rosario un listado donde constan los vehículos secuestrados a su grupo familiar a fin de que, si lo
consideran en esa jurisdicción judicial, se impulse una investigación destinada a definir si la
compra de esos vehículos se hizo con fondos de origen lícito.
El envío a la Justicia federal refiere a los autos decomisados al entorno de
Ariel Máximo Cantero, alias Mono, de 46 años, procesado por instigar el ataque con el resultado del
homicidio de Walter Cáceres, un chico de 14 años.
El planteo tiene significación pública por dos motivos. A Cantero, que tienen
una condena previa por narcotráfico, se atribuye el control de la comercialización de drogas en la
zona sudeste de Rosario, lo que es asunto de competencia de los tribunales de Oroño en 900. También
lo es definir que las compras de bienes muebles o inmuebles se realicen con dinero lícito.
La sospecha en los tribunales provinciales es que los vehículos secuestrados no
fueron adquiridos con recursos que puedan justificarse en una actividad legal.
La flota. Los vehículos fueron secuestrados el 30 de marzo cuando seis personas
fueron detenidas en barrio Las Flores. Los dos más costosos son un Mini Cooper Aston Martin negro,
patente HHE-293, modelo 2008, valuado en 30 mil dólares. Otro es un Peugeot 206 verde, patente
HHV-715, modelo 2008, de un valor no menor a 50 mil pesos. Los autos restantes son un Renault Clio
y un Fiat Palio.
Estos vehículos constan en el acta de secuestro contenida en el expediente
remitido por Cosgaya al fiscal federal Nº 3 de los Tribunales Federales. Más adelante, en el
séptimo cuerpo del expediente, figuran otros dos autos que la División Judiciales, a cargo de la
investigación policial del hecho, atribuye a miembros de Los Monos.
En estos autos fue visto durante actividad de inteligencia de la policía Ariel
Máximo Cantero, alias Guille, prófugo en la causa del atentado a los ómnibus de Newell’s, e
hijo del Mono Cantero. Se trata de un Peugeot 307 negro, chapa GKU 916, estacionado en Melián al
6300, y un VW Bora Negro, patente IDE-418, registrado en la misma dirección. El acta que describe
esto es la foja 1300 del sumario 21/10 confeccionado en el juzgado de Instrucción Nº 6 a cargo de
Raquel Cosgaya.
Capital originario. La principal suspicacia se basa en que los Cantero mantenían
esa flota de autos de importante valor —más de 200 mil pesos—sin tener declarados
ingresos de una actividad lícita
Los expedientes fueron remitidos al fiscal federal Nº 3 Mario Gambacorta.
Las acciones que eventualmente interesarían a la Justicia Federal procedentes de
este sumario son las que darían cuenta de ilícitos vinculados al encubrimiento y lavado de activos
de origen delictivo, que están considerados en el capítulo 13 del Código Penal.
Los artículos 277 y 278 definen penas de prisión de dos a diez años a los que
administren o negocien dinero procedente de un delito. También al que reciba dinero de procedentcia
delicitiva a fin de aplicarlos en una operación que le de apariencia de origen legal, es decir,
actividades de blanqueo de dinero sucio. Esto quiere decir que en delitos de este tipo no sólo el
que compra está implicado sino también quien vende.