Policiales

Imputaron a un jefe policial por matar a un joven en Capitán Bermúdez

El subdirector Sergio Di Franco deberá pasar 60 días preso por el crimen de Juan Cruz Vitali, ocurrido la madrugada del domingo pasado.

Miércoles 15 de Mayo de 2019

El subdirector de policía Sergio Di Franco, jefe de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional XVII (departamento San Lorenzo), fue imputado ayer por el crimen de Juan Cruz Vitali, asesinado de un balazo en la nuca la madrugada del domingo luego de una persecución en Capitán Bermúdez. La fiscal Melisa Serena le atribuyó el delito de "homicidio calificado por el uso de arma de fuego y agravado por ser miembro de la fuerza de seguridad" en una audiencia realizada en los Tribunales de San Lorenzo en la que el acusado declaró y sostuvo que se trató de un hecho accidental.

El juez de primera instancia Juan Carlos Tutau admitió la calificación propuesta por la Fiscalía y dictó la prisión preventiva efectiva por el lapso de 60 días para el funcionario policial. Respecto de la medida cautelar, Serena sostuvo que la defensa solicitó prisión domiciliaria pero "fue rechazada por el juez porque no es aplicable a esta situación". Al respecto, señaló que el oficial será alojado donde lo disponga el Servicio Penitenciario sanatfesino.

En ese contexto unas 150 personas allegadas al joven de 23 años se manifestaron en reclamo de justicia frente a los tribunales sanlorencinos (ver foto y recuadro). Respaldaron la idea presentada por la fiscal, que descartó que se haya tratado de un hecho accidental o negligente, contaron que "Juani" no tenía antecedentes y trabajaba desde los 18 años.

Persecución y tiros

Juan Cruz fue asesinado alrededor de las 6 de la mañana del domingo cuando intentaba ingresar a la casa de una tía en Montevideo al 400 de Capitán Bermúdez. Minutos antes el joven de 23 años había salido del boliche Fulana, de esa ciudad del Cordón Industrial, adonde había ido con su novia Florencia, de 21 años.

A bordo de un Volkswagen Fox negro propiedad de su familia, al llegar al cruce de Chacabuco y la avenida San Lorenzo (como se denomina allí la ruta 11) Vitali se topó con un control de alcoholemia montado por personal municipal y policial. Entonces, ante el temor de que le incautaran el auto decidió esquivar el retén.

Según contó su novia, el joven chocó un cono del control y luego, tal vez asustado, aceleró y dobló por otra calle. Momentos después una camioneta policial le salió al cruce y lo embistió. La joven contó que entonces bajaron policías y les dispararon, lo cual los asustó aún más. Al parecer, Vitali chocó otro vehículo y comenzó un escape que se extendió unas veinte cuadras.

La versión policial indica que Vitali "atropella el control y colisiona otro vehículo que se encontraba estacionado poniendo en riesgo de vida por tal maniobra al personal policial y de Tránsito". Por ello, el jefe de la Agrupación Orden Público, Germán Vega, y su par de la Agrupación Cuerpos, Di Franco, comenzaron la persecución.

Según ese primer parte, la carrera "se desarrolla por varios lugares de la ciudad no acatando el conductor la voz de alto hasta que choca el móvil policial y continúa su huida hasta un domicilio de Montevideo al 400", donde "desciende del mismo e ingresa a la casa. Es ahí que se produce un forcejeo entre el personal policial y el masculino y en forma accidental se dispara el arma reglamentaria del subdirector Di Franco, impactando el disparo en la cabeza de esta persona que resulta herida siendo trasladada al hospital de Baigorria falleciendo luego".

Entre los puntos que resultaron llamativos, nada dice ese parte sobre los cuatro balazos que presentaba el vehículo de Vitali, que fueron disparados durante la persecución. Tampoco alude a otro disparo que apareció adentro de la casa de la tía de Juan. No menor es que los familiares que estaban allí y la novia señalaron que el joven murió en el lugar y que los policías se lo llevaron ya sin vida hasta el hospital.

Injustificado

Lo cierto es que en la audiencia imputativa de ayer la fiscal Serena atribuyó otra conducta a Di Franco. En función de las primeras pericias y testimonios, sostuvo que el oficial bajó de la camioneta e ingresó a la casa corriendo detrás de Juan y "sin dar la voz de alto le efectuó dos disparos", uno de los cuales le impactó en la nuca y le provocó la muerte.

La fiscal desplegó su teoría para justificar una imputación por homicidio agravado por la función policial y desestimó la versión del acusado que "alegó una situación de resistencia y que se trató de un accidente". "El accionar del imputado está injustificado por todos lados", dijo a la prensa el fiscal rosarino Miguel Moreno, quien estuvo en la audiencia para colaborar con Serena.

"A juicio de la Fiscalía —agregó— no estaba en peligro la vida de ninguna persona para que fuera abordado físicamente por un policía que portaba un arma montada, tal como manifestó Di Franco, más allá de la hipótesis que él pretende instalar. Por eso pedimos una imputación de homicidio calificado por abuso de la función policial en vez de la pretendida negligencia o imprudencia que postula la defensa".

Moreno sostuvo que "hubo disparos en la persecución, antes del desenlace, al menos tres o cuatro. Y en la culminacion del hecho hubo también al menos otro tiro además del mortal", dijo en alusión a la bala que dio en una heladera de la casa de la tía de Vitali. En esa línea, también rebatió otro argumento policial. "El acta de procedimiento dice que se intentó detener la marcha del vehículo disparando a los neumáticos, pero ninguno de los balazos que presenta el auto impactó siquiera cerca de las ruedas".

Entre las pericias ya realizadas, Serena indicó que se realizaron dermotest a los policías como a la víctima, cuya autopsia se realizará bajo el protocolo de Minnesota por estar involucradas fuerzas de seguridad. Además se realizaron extracciones de sangre y orina a los policías.

Versión de la defensa

Al término de la audiencia imputativa también hizo declaraciones el abogado Di Franco, Paul Krupnik. Sostuvo que el policía declaró y "se ofreció a responder preguntas".

Al reseñar la versión que aportó Di Franco, el defensor sostuvo que "este joven (Vitali) a alta velocidad impactó a un Renault Sandero y lesionó al conductor. Treinta empleados municipales declararon que se tuvieron que tirar a la banquina para salvar su vida. El móvil salió a perseguirlo, hubo un choque y cuando llega a la vivienda, dice Di Franco que hubo un forcejeo para retenerlo, que él tenía la pistola en la mano y se efectúa un disparo que mata al joven".

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