Policiales

Imputado por tentativa de homicidio contra un vecino que le había robado

Un hombre de 59 años, herrero de profesión y considerado "buen vecino", quedó ayer imputado de la tentativa de homicidio de un joven:

Jueves 14 de Junio de 2018

Un hombre de 59 años, herrero de profesión y considerado "buen vecino", quedó ayer imputado de la tentativa de homicidio de un joven al que le disparó con un arma de fuego luego de mantener un áspero cruce, motivado en viejos rencores y la reiteración de delitos que habría sufrido en su casa de la zona ribereña de Villa Gobernador Gálvez, por los cuales acusó a la víctima.

La barriada de Alem y La Ribera, en la franja costera de la vecina ciudad, se vio sacudida el martes a la mañana por una situación violenta que se dividió en dos capítulos.

Según reconstruyó ayer en una audiencia la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro, el incidente se desató a las 7.15 cuando Miguel Angel G. se dirigió furioso hasta la precaria casilla donde vive Nicolás Alberto M., de 24 años.

Desde la puerta de la casa el hombre comenzó a vociferar: "Te voy a matar, sos una rata, que te pensás. Más vale que no te vea porque te voy a cagar a tiros". Como el blanco de las amenazas ni se asomó, Miguel Angel tomó un encendedor, prendió fuego la cortina de plástico de ingreso a la vivienda y se retiró.

"Yo no fui"

Pero la réplica no se hizo esperar. A los minutos Nicolás caminó hasta la casa de G. Lo llamó pero no lo encontró. Entonces ingresó y le prendió fuego a la vivienda y a uno moto mientras vociferaba: "Yo no fui, si me vas a matar vení y matame ahora".

El imputado lo observó desde unos 30 metros y el violento episodio escaló más de la cuenta. El dueño de casa sacó un arma y le disparó al joven (según testigos se escucharon cuatro detonaciones) que resultó gravemente herido en el abdomen. Como pudo, Nicolás llegó a su casa y se desvaneció en el patio.

Un vecino que lo vio llegar fue el encargado de darle la primer ayuda. Primero llamó al 911 y luego al 107 para solicitar una ambulancia. La víctima fue trasladada al Hospital Provincial donde se encuentra internado en grave estado y con asistencia mecánica respiratoria.

La fiscal calificó la conducta del acusado como tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con la portación ilegítima del arma de uso civil. Y repasó las evidencias basadas principalmente dos testimonios claves.

Uno es el de una hermana de la víctima, quien alcanzó a escucharlo decir que había discutido con el vecino que le disparó y señaló la vivienda del agresor. Con ese dato la policía llegó hasta la casa y lo detuvo. Pero la hermana de Nicolás luego amplió su declaración y aportó lo que habría sido el origen del conflicto.

Recordó que dos meses antes su hermano robó algunos objetos de la vivienda Miguel Angel, entre ellos dos armas de fuego. Por eso escuchó al hombre que se acercó a buscar a Nicolás gritar: "Otra vez este hijo de puta me robó, otra vez me hizo lo mismo. Lo voy a matar".

Otro vecino sostuvo que escuchó los cuatro disparos, que socorrió a la víctima y se acercó a la casa del herrero, al que observó con las manos renegridas y una campera quemada mientras trataba de apagar el incendio.

Sin embargo la fiscal aclaró que no se logró establecer con precisión la mecánica del ataque. Tampoco descartó que con el devenir de la pesquisa no emerja como posibilidad un exceso en legítima defensa.

Además, los testigos indicaron que el acusado es "un hombre de trabajo, un buen vecino al que nunca se le conocieron problemas". Por eso solicitó que la prisión preventiva sea morigerada bajo la modalidad domiciliaria con tobillera electrónica.

La defensora oficial Andrea Siragusa no se opuso al encuadre legal, pero solicitó que el juez resuelva en ese momento la medida cautelar en virtud de las demoras (al menos 30 días) que lleva implementar el sistema electrónico de monitoreo.

Como la fiscal había propuesto como alternativa que mientras tanto los controles con visitas semanales al domicilio asignado lo podría realizar la Policía de Investigaciones (PDI), el juez Juan Andrés Donnola aceptó la calificación del hecho y dictó la prisión preventiva del imputado bajo la modalidad domiciliaria por 30 días con los controles policiales rutinarios, hasta que se implemente la tobillera electrónica.

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