Policiales

"He tenido una condena social que se llevó puesto mi matrimonio y mi carrera policial"

Cristian Floiger tiene 43 años, a los 18 entró a la policía y en 2013, siendo jefe de Inteligencia de Drogas Peligrosas, lo apresaron por supuestos vínculos con Los Monos. Ahora la Fiscalía retiró los cargos contra él.

Miércoles 21 de Marzo de 2018

"Esto era algo que con mi abogado estábamos esperando desde hace ya varios años, nunca tuvo sustento la acusación". El policía Cristian Floiger sigue asistiendo a su lugar en el banquillo del juicio a Los Monos, aunque sabe que ya tiene un pie afuera: sorpresivamente, los fiscales del caso decidieron retirar los cargos en su contra al presentar sus alegatos de cierre el lunes. Sólo falta que los jueces lo formalicen en un fallo para considerarse absuelto. Era el jefe de Inteligencia de la ex Drogas Peligrosas zona sur cuando lo apresaron en 2013 y desde entonces asegura que fue víctima de un complot de sus colegas de la División Judiciales para correrlo del cargo. Está en disponibilidad desde entonces y aún no sabe si volverá a ejercer en la fuerza a la que entró con 18 años.

Floiger, de 43 años, es uno de los 13 policías que llegaron el año pasado a juicio oral y público acusados de integrar la organización narcocriminal de Los Monos junto a otros 12 civiles. El primer día de audiencias el fiscal Gonzalo Fernández Bussy había pedido para él una condena a 6 años de prisión, pero al momento de los alegatos de cierre retiró los cargos en su contra argumentando falta de evidencias. Es el único de los 25 imputados para quien no pidió una condena. Sin acusación fiscal, el policía se encamina a la absolución una vez que el caso sea resuelto por el tribunal.

A Floiger lo habían detenido en julio de 2013 cuando llevaba apenas cuatro meses como jefe de Inteligencia de la ex Drogas Peligrosas Zona Sur. El procesamiento dictado en febrero de 2014 por el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna a la mayoría de los acusados le imputó haber "pasado información policial secreta al clan Cantero" de zona sur y por lo tanto "ser miembro de una asociación ilícita". "No conozco a esas personas", se defendió al declarar entonces. "No hay duda de que mi nombre fue utilizado por otras personas para obtener un beneficio", agregó asistido por el mismo abogado que lo acompañó hasta el juicio, Rodrigo Mazzuchini.

Lo incriminaron en base a escuchas de conversaciones entre Ramón "Monchi" Machuca, acusado como uno de los líderes de Los Monos, con el policía Juan Angel "Tiburón" Delmastro y con el condenado como agente financiero de la organización, Mariano Ruiz. En algunos de esos diálogos mencionan a "un tal Floiger". "Te está limpiando pero por otro lado te está ensuciando" le advierte Delmastro a "Monchi" en una de esas charlas. En otra, "Tiburón" le avisa que Floiger habría ordenado allanamientos en su contra. "No pasa nada, no creo que vengan a hinchar, si me dijo que me quede tranquilo", contesta "Monchi". Lo cierto es que a Floiger, fuera de esas menciones, no lo comprometen escuchas propias.

El 28 de diciembre pasado Floiger dio un paso al frente y declaró ante los jueces Ismael Manfrín, Marisol Usandizaga y María Isabel Más Varela. Dijo que lo vincularon a la causa al quedar en medio de una interna para que ocupara su cargo el entonces jefe de Judiciales, Cristian Romero, área que encabezó la pesquisa contra Los Monos y que fue muy cuestionada por las defensas en el debate. "No se tomaron el trabajo de allanar mi domicilio, secuestrar mi celular, revisar mi vehículo", advirtió.

—¿Cómo tomó la decisión del fiscal de retirar los cargos en su contra?

—Con mucha alegría, era algo que con mi abogado estábamos esperando desde hace bastante. Nunca tuvo sustento la acusación. Tampoco había ninguna prueba en mi contra. Sólo unas escuchas entre terceros —ninguna propia— que mencionaban mi apellido. Obviamente no tengo nada que ver con esta gente. No veía otro desenlace. Siempre esperé la absolución.

—¿Que ese resultado llegara de la mano de la fiscalía lo sorprendió?

—Esperaba que la fiscalía se mantuviese en su postura como se mantuvo tantos años, pero no el desestimiento de la acusación. Esperaba que los jueces me absolvieran en primera o segunda instancia. Igualmente tengo que esperar el fallo. Después del transcurso de todas las audiencias hubo situaciones que se fueron clarificando. Como escuchas que les hicieron en otra causa al ex jefe de la División Judiciales Cristian Romero y a (Ariel) Lotito en la cual charlaban entre ellos y se vanagloriaban de que Romero iba a ir al lugar del cual me habían desplazado. Ahí quedaron más claras las intenciones de ellos de ensuciarme sin ninguna prueba, induciendo a error al juez. Una vez que quedé detenido desarticularon el funcionamiento de la Dirección. Era el cometido de ellos y lo lograron. Ahora estoy muy contento, creo nuevamente en la Justicia.

—¿Por qué lo detuvieron?

—En julio de 2013 se ordenó mi detención. Fui notificado telefónicamente por mi jefe e inmediatamente me presenté donde prestaba servicios y él me acompaño a Judiciales, donde me entregué. Llevo 25 años de servicios y gran parte de mi carrera la desempeñé en la Unidad Regional XVII de San Lorenzo. Después llegué a Rosario. Mi paso por Drogas fue breve, no llegué a estar cuatro meses allí. Recuerdo que en esa época hubo un incremento de los homicidios en Rosario y se me pidió que obtuviera resultados. Se hicieron varios operativos. Promediando mayo uno que se denominó "Otoño Blanco" con 23 allanamientos al mismo tiempo donde se desarticuló una organización de producción, distribución y venta con la detención del cabecilla. Se logró desarticular una banda que se dedicaba a la distribución de marihuana en Rosario y en Buenos Aires y secuestramos mas de 300 kilos de marihuana en pleno centro de Rosario. Estábamos trabajando demasiado bien y la gente de Judiciales encontró la forma de correrme ensuciándome.

—¿Cuánto tiempo estuvo preso?

—Alrededor de 50 días en un penal en Rosario y posteriormente en la alcaidía de San Lorenzo. Después fue atemperada la libertad y sigo con el mismo régimen: no puedo abandonar el distrito judicial de la zona sur de la provincia de Santa Fe y me presento a firmar una vez por mes al juzgado. Actualmente estoy en disponibilidad en la policía,con una reducción de casi el 50 por ciento del sueldo. Y tengo otra actividad que es un negocio familiar, una granja que me ayuda a solventar los gastos.

—¿Qué perjuicios le ocasionó ser implicado en esta causa?

—Esta cuestión se llevó puesto mi matrimonio y fue el final de mi carrera. Después de lo que se ha dicho de mí, no sé quién podría llegar a elegirme para comandar alguna dependencia policial. A nivel personal he tenido una condena social en el transcurso de estos cinco años que creo que no se puede reparar con nada. Fui criado en San Lorenzo, llevé la mayor parte de mi carrera ahí, todo el mundo me conoce, conocen a mi familia, a mis hijos, uno de ellos adolescente.

—¿Piensa volver a la fuerza?

—Tengo que charlar con mi familia. Salí de la secundaria y arranque en la profesión. Tengo toda una carrera en la policía desde los 18 años y termino siendo considerado un narcotraficante. No es algo bueno. Yo quería que todo ésto se aclare de una vez por todas.

—¿Qué evaluación hace del juicio?

—Cada uno lo ve desde su perspectiva y cada imputado tiene su defensor. No tengo vinculación con el resto ni estrategias en conjunto. Fui a todas y cada una de las jornadas. No escuché absolutamente nada que me involucre, vincule o relacione a mí, excepto ese par de escuchas. Sí hubo una declaración de un testigo encubierto que me mencionaba a mí como que era parte de esta asociación. Pero el mismo testigo aclara que a él, estando preso por otra causa, se le prometió su libertad con tal de que firmara una declaración que no había leído en el juzgado del doctor Vienna. Esa declaración fue armada por Judiciales. Eso refuerza mi teoría.


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