Violada, semidesnuda y estrangulada. Así fue hallada ayer en un descampado
cercano al bosque de los Constituyentes Tatiana Agüero, una nena de 8 años que el sábado al noche
se había ido de su casa de barrio Ludueña al parecer en dirección a la vivienda de una hermana
mayor. Por este crimen, la policía demoró a dos hombres, uno de los cuales sería allegado a la
chica.
El macabro episodio se descubrió ayer cerca de las 3 de la tarde. Según fuentes
policiales, dos chicos que cazaban pajaritos en el predio ubicado al costado de la colectora este
de Circunvalación, a pocos metros de la empresa Cristalería de Cuyo, hallaron el cuerpo. "Los pibes
venían tirando gomerazos a las palomas y de pronto vieron que una cayó detrás de esos matorrales.
Entonces fueron corriendo a buscarla y ahí se encontraron con el cadáver", contó ayer una mujer que
es familiar de uno de los menores.
"Al principio pensaron que era un muñeco", agregó la mujer. Pero enseguida los
chicos se dieron cuenta que se trataba de una criatura. Primero llamaron a un hombre que pasaba
cerca del lugar. Después, se fueron juntando vecinos de las humildes barriadas de los alrededores y
así alguien se llegó hasta la estación de servicios ubicada en Baigorria y Circunvalación, donde
suele haber apostados policías que dieron la alarma al Comando Radioeléctrico.
Terreno inhóspito. Minutos después convergieron al lugar efectivos de la
subcomisaría 2ª, por razones de jurisdicción, y de las brigadas de Homicidios e Investigaciones. La
nena se encontraba en el interior de un estrecho cañaveral, cerca de una pequeña laguna, al costado
de la colectora de Circunvalación que desemboca en calle Baigorria. Se trata de una zona de
descampados, con yuyales y malezas que en muchos lugares llegan a tener más de dos metros de
altura. Es una franja de terreno que linda al sur con el bosque de los Constituyentes y al este con
Cristalería de Cuyo.
El pequeño cuerpo no podría haber sido divisado si alguien no penetraba
directamente entre un pequeño monte de cañas. La nena apareció tirada boca abajo. Tenía puesta una
remera musculosa camuflada, estilo de combate, pero estaba desnuda de la cintura para abajo. El
pantalón de la pequeña, utilizado como lazo, estaba amarrado al cuello. Las primeras observaciones
de los forenses en el lugar del hecho indicaban que la menor presentaba signos compatibles con los
de una agresión sexual.
"Todo esto es preliminar. Habrá que esperar el resultado de la autopsia para
confirmar la causa de muerte y si hubo violación", remarcaba uno de los investigadores que trabaja
bajo directivas del juez de Instrucción Nº 11 Hernán Postma. Fuentes consultadas más tarde
convalidaron la existencia de la agresión sexual. La chica habría muerto poco antes de las 9 de
ayer.
De acuerdo a los pocos datos que trascendieron de la causa, Tatiana Agüero vivía
con su mamá Norma y tres hermanos en jurisdicción de la seccional 12ª, en barrio Ludueña. De allí
se habría marchado cerca de las 20 del sábado hacia la casa de su hermana mayor Valeria, que tiene
20 años y vive en la zona de Cullen y Sorrento. Al parecer la chica fue llevada hasta allí por su
mamá para dejarla al cuidado de la joven. ¿Qué sucedió después con la nena? Para la policía esa
pregunta anoche no tenía respuesta aún.
Una versión indicaba que Valeria le habría pedido a Tatiana que fuera a comprar
algo. La nena salió a hacer el mandado y nunca volvió. Otra hipótesis es que la criatura haya
quedado al cuidado de algún vecino de la muchacha y desaparecido. Los voceros indicaron que la mamá
de la nena radicó una denuncia por averiguación de paradero de la chiquita ayer alrededor de las 15
en la seccional 12ª, es decir, prácticamente a la misma hora en que se producía el hallazgo del
cadáver.
Un conocido. Los investigadores creen que el homicida puede estar en el círculo
de allegados a la víctima. En ese sentido apuntaban a un ex concubino de Norma. Ese hombre estuvo
varios años en pareja con la mamá de Tatiana cuando vivía en Nuevo Alberdi hasta que se separó hace
unos seis meses. Entonces Norma se mudó con sus cuatro hijos a Ludueña.
Según contaron algunos vecinos en el lugar donde apareció la nena, que queda muy
cerca de Nuevo Alberdi, el hombre siempre se portó muy bien con los hijos Norma y lo consideraban
incapaz de hacer algo semejante. "A Tatiana la crió desde los tres meses. Es más, la nena le decía
papá. Es un tipo que nunca se portó con mal con ellos", sostuvo una mujer, que fue una de las
primeras en ver el cadáver de la nena.