Buenos Aires. — Una banda dio un ingenioso golpe en pleno centro porteño
contra una empresa de transporte de caudales y huyó con alrededor de cinco millones de pesos. Parte
de la gavilla utilizó ropa similar al uniforme de Policía Federal. Los maleantes contaban con un
dato preciso, ya que el movimiento del dinero robado era "excepcional para un día domingo", según
explicó un vocero. El golpe comenzó con el asalto a un blindado y continuó con el copamiento de la
empresa de caudales, donde redujeron a siete empleados. "Robaron una cifra que llega tranquilamente
a los cinco millones de pesos", comentó una fuente.
El hecho comenzó cerca de las 6.30 de la mañana en el
barrio porteño de Barracas, donde dos ladrones redujeron al chofer de un camión blindado de la
firma Transplata S.A., que salía vacío de una playa de estacionamiento utilizada por la firma. Los
delincuentes también redujeron al empleado de seguridad. Con el vehículo en su poder se dirigieron
hacia la sede de la compañía, ubicada en una planta baja de Sarmiento 643, entre Florida y Maipú.
Allí el camión debía retirar unas sacas con dinero en efectivo. "Se trataba de una operación
excepcional para un domingo, por lo que los delincuentes contaban con datos precisos sobre la
maniobra", explicó un vocero policial.
"Estas operaciones habitualmente las
hacían en la puerta de la empresa, con los custodios vigilando la vereda, ya que no hay un
estacionamiento", describió el vocero. Una vez dentro del edificio se sumaron otros delincuentes
vestidos con uniformes de la policía, quienes se encargaron de salir con el botín sin despertar
sospechas. La banda se retiró del edificio y se fugó en un auto.
La figura del entregador surgió entre
los investigadores por el cúmulo de buena data con el que contaba la banda, enterada de que se iba
a hacer un movimiento de dinero atípico para un día domingo. Los voceros indicaron que los ladrones
se apoderaron de una serie de sacas con dinero de varios clientes que estaban en el tesoro, por lo
que se estima que se llevaron "hasta cinco millones de pesos". La banda cargó las sacas en un
utilitario, conducido por un quinto integrante de la gavilla, en el que huyeron.
Cuando pudieron los empleados
alertaron al 911. "No hubo personas lesionadas, ya que los trabajadores no se resistieron", añadió
la fuente. El caso es investigado por el personal de la Fiscalía en lo Criminal de Instrucción 35ª
de esta Capital Federal, a cargo de Rodolfo Cudicio.
"Los ladrones dieron varias vueltas en el recorrido, como si
hubieran estado haciendo tiempo", precisó la fuente. Luego los delincuentes estacionaron el
blindado en la puerta de la empresa de caudales y otros dos maleantes ingresaron al edificio para
reducir a cinco empleados que, ajenos a todo, esperaban para cargar el portacaudales.
l
(Télam)