Banda de Los Monos

Fiscales van por el armado del circuito económico de Los Monos

Citaron a testigos que les vendieron inmuebles o les construyeron casas. Señalaron que pagaban en efectivo y que tenían testaferros.

Martes 12 de Diciembre de 2017

Los fiscales que acusan a Los Monos se dedicaron ayer a desnudar lo que consideran lo fundamental de la asociación ilícita: su finalidad económica a partir de la adquisición de bienes con fruto de sus ganancias procedentes del delito. Para ello citaron a testigos que les vendieron inmuebles, a arquitectos que refaccionaron sus casas y que aludieron a una lógica propia del circuito de dinero negro, como los pagos de sumas importantes de dinero en efectivo o la participación de testaferros en las inscripciones de esas propiedades.

En el recorrido que propuso el fiscal Gonzalo Fernández Bussy aparecieron detalles de la historia de los bienes en proceso de ser decomisados a la banda.

Relaciones

En abril de 2016 los fiscales pidieron que el Estado recuperara seis inmuebles, 28 autos, tres camionetas, un camión, 15 motos y cinco licencias de taxi entre otras posesiones. Ayer se expusieron las relaciones comerciales detrás de varios de esos bienes, algunos de ellos que cobraron notoriedad como la finca de tres hectáreas de Pérez, las casas de Granadero Baigorria de Ariel Máximo "Guille" Cantero, o dos viviendas de Ramón "Monchi Cantero" Machuca en Rosario y Funes.

Por la famosa casa de tres hectáreas de Pérez concurrieron al juicio como testigos los dos hombres que vendieron el lote a Vanesa Barrios, esposa de Guille Cantero, y a un primo de ella. Primero declaró Leo R, quien contó que junto con su socio Enzo G. compraron esa finca en 2001 para una producción de arándanos pero les fue muy mal, por lo que disolvieron la sociedad y vendieron el terreno. El fiscal le preguntó si recordaba haber visto la casa en los medios de prensa y R. respondió que sí. "Leí que se había hecho una construcción muy grande. Cuando estábamos nosotros había sólo un cerco perimetral bien alto y una sala de riego", dijo.

Enzo G. coincidió con el relato de su antiguo socio. Refirió que puso un cartelito en la zona del campo y recibió el llamado de un muchacho interesado. "Después de venderla vi la foto del campo en una hoja de LaCapital. ¿Qué vi? Las casuarinas que planté una por una y una construcción en el segundo sector. No eran las mismas construcciones que dejamos nosotros". Lo refirió porque allí se estaba levantando un chalé de importantes dimensiones. En esa casa además se hallaron partidas de materiales comprados con cheques sin fondos a Colomé Hermanos por Roberto Cavalli, un hombre próximo a la banda que fue asesinado en noviembre de 2015.

El fiscal buscó dejar constancia, con mención a la foja 10291 del expediente que derivó en el juicio, de que ambos socios habían vendido en 288 mil pesos el inmueble a Vanesa Barrios y Alejandro Gómez, quienes en abril de 2011 les pagaron en efectivo la finca en una escribanía. Alejandro Gómez le cedió a Vanesa este año su parte en la propiedad de la chacra de Pérez, para que ella como única dueña pudiera entregarla en el juzgado, a fin de obtener una probation y no estar en el juicio.

Vehículos

Otro testimonio relevante para la fiscalía fue el de Carlos Ariel F. A la acusación le interesaba exponer la relación de este testigo con Mariano Ruiz, quien fue condenado en juicio abreviado 2015 a tres años de prisión en el rol de agente financiero de la banda.

Carlos F. declaró que en 2009 le había vendido a Ruiz, a quien consideró su amigo, un taxi por 46 mil dólares. Dijo también que le vendió una casa en Funes, en Mosconi y Vera, que tenía como supuesto comprador a un tal Claudio G.. Carlos F. tenía esa casa a medias con un socio. Aseguró que Mariano le dijo que quería adquirir la totalidad de la vivienda pero que hasta que los dos socios efectuaran la venta pondría la propiedad a nombre de su hermano Agustín, que por esta razón —ser un prestanombre para una asociación ilícita— está imputado en este juicio.

Antes de retirarse Carlos F. contó que Mariano tenía distintos vehículos: "Una Hilux de doble cabina, un Audi A3, un VW Fox Cross. También lo vi en una CRV Honda y se había comprado un Audi A4", dijo.

El socio de Carlos F. era César A., quien declaró con anterioridad. Sostuvo que Mariano Ruiz le pagó su parte de la casa que escrituró tiempo después, porque dudaba a nombre de quién inscribirla, colocando como dueño a su hermano Agustín. Dijo recordar que había vendido la vivienda en 2008 o 2009 pero el defensor de Monchi, Fausto Yrure, hizo constar que fue a fines de 2011.

Trabajos

Hubo también dos citados por el trabajo de una casa en Hilarión de la Quintana al 1100 que decomisada a Silvana Gorosito, mujer de Monchi y acusada en el juicio. Primero compareció la arquitecta Florencia A., que dijo que su trabajo fue proyectar refacciones en esa vivienda.

Luego declaró su socio Juan Ignacio M., maestro mayor de obras, quien dijo que trataba con Gorosito. Comentó que a él le traían los materiales de construcción a medida que los requería y que por su trabajo le pagaron en efectivo. También recordó que le pidieron hacer los planos en otra casa de Funes que se atribuye a Monchi ubicada en Los Olmos 439 pero que finalmente no terminó ese trabajo.

Al ser allanada en octubre de 2013, en esa casa de Los Olmos atendió a los policías Gustavo Pupo, un hombre de 47 años que estuvo imputado de ser testaferro de Los Monos pero fue desvinculado con falta de mérito. Hace ocho meses, el 22 de abril, Pupo fue asesinado a quemarropa y ante testigos en Berheim al 8600, barrio Gráfico de Rosario.

Aunque nunca fue nombrado, Pupo también está enlazado con los temas por los que fue convocada la última testigo de la jornada, Mónica R., una arquitecta que trabajó en el proyecto de refacción de dos viviendas de Granadero Baigorria, y que fue contratada por la pareja de Guille. La profesional contó que fue llamada para una remodelación y ampliación de una casa ubicada en Viamonte 80 y que le pidieron además que realizara un croquis —"un relevamiento de la construcción"— de otra vivienda situada en Pasco 1028.

Ambas casas, en trámite de decomiso, están a nombre de personas que según la fiscalía prestaron sus identidades para encubrir con ellos la verdadera propiedad de los inmuebles que eran Guille Cantero y su esposa. En la casa de Pasco 1028 fue justamente detenido en 2010 Guille cuando fue implicado —luego desvinculado— del homicidio de Walter Cáceres, un chico de 14 años que venía en un micro de hinchas de Newell's atacado a balazos frente a barrio Las Flores. Al ser ubicado en esa vivienda había estacionada en la puerta una camioneta Toyota Hilux que usaba Guille. Los papeles de ese vehículo estaban a nombre del malogrado Pupo.

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