Banda de Los Monos

"Firmé una declaración que ya estaba armada y llenaron con datos que les di"

Sin prensa ni imputados en la sala, el testigo inculpó a policías de la División Judiciales de inventar el acta por la cual él tenía que declarar

Jueves 07 de Diciembre de 2017

Un testigo de identidad reservada que durante la instrucción de la causa contra la banda de Los Monos había aportado información sustancial para dar cuenta del funcionamiento de la presunta asociación ilícita y de los roles que los acusados cumplían dentro de la misma, sorprendió ayer en la audiencia en la que fue citado a brindar declaración. Es que después de que los imputados y la prensa fueran retirados de la sala, el hombre dijo no saber qué dice su declaración previa porque él no la hizo y sólo se limitó a firmarla. "Yo sólo dije que los conocía a los Cantero. Todo lo demás lo pusieron ellos" (los policías), dijo el testigo en relación a un acta que lleva su firma. Y aseguró que el que pergeñó todo fue un ex policía de la División Judiciales que colaboró con el juez instructor Juan Carlos Vienna durante la primera etapa de la investigación. En ese marco, la Fiscalía pidió que el testigo fuera investigado por "falso testimonio".

La primera vez que el testigo brindó información a la Justicia acerca de Los Monos fue en 2013 y el aporte que hizo fue clave: los datos que figuran en el expediente bajo su firma hablan de la estructura y los roles de los miembros del clan, de los bienes que tenían, del negocio del narcotráfico y las modalidades que utilizaban para ganar territorios.

Dejemé explicarle

A todo eso apuntaba ayer el fiscal Gonzalo Fernández Bussy cuando comenzó a interrogarlo. Le preguntó por las relaciones que los Cantero y otros imputados tenían entre sí, sobre sus actividades económicas, sobre su día a día. En cada una de esas preguntas, el testigo contestó con vaguedades y sostuvo que a la mayoría apenas los conocía de los boliches. Y repitió lo mismo cada vez que el fiscal le hacía una consulta: "Yo quiero explicar cómo llegué hasta acá", "yo estuve en un lugar, pero quiero explicar lo que pasó en ese lugar", "si usted me dejara explicarle por qué yo estoy acá se harían más simple un montón de preguntas", manifestó insistentemente el testigo.

Fernández Bussy no dio lugar a las explicaciones e incluso solicitó más de una vez al tribunal la posibilidad de tratar al testigo como "hostil", es decir una persona que con su testimonio en el juicio perjudica a la parte que lo llamó a declarar. Manfrín no hizo lugar al pedido.

Ante eso, Fernández Bussy quiso marcar las permanentes evasiones del testigo y lo hizo leer algunos fragmentos de su declaración anterior. En ese acta se consignaba, entre otras cosas, que las drogas que la banda comercializaba en Rosario venían por ruta desde Buenos Aires o Bolivia; que el negocio en un principio no había sido el narcotráfico sino vender protección a otros narcos ("Lo que hacía «Guille» era mandarte a tirar tiros a un búnker y te dejaba el número de teléfono, entonces ahí se arreglaba y te protegía y entonces ya se decía que ese búnker era de «Guille», se decía que estaba protegido por «Guille»); y que Ema Chamorro y Leandro Vilches (también acusados) eran los lugartenientes de "Guille" en un búnker de barrio República de la Sexta.

Ninguno de esos datos salió de la boca del testigo ante las preguntas. Después de una serie de objeciones de las defensas y de que el juez Manfrín llamara a las partes al estrado, la Fiscalía decidió no preguntar más.

Así las cosas, y antes de que las defensas comenzaran el contraexamen, Manfrín pidió al testigo que dijera lo que había querido explicar antes.

Una declaración armada

"Yo tenía una relación con Germán Almirón, (policía) de la Brigada de Judiciales. Caigo detenido y él me dice que me iba a ayudar con mi causa. Me pide un dinero para arreglar mi libertad y un día me citan en Tribunales. Yo pensé que era por mi causa, pero me encuentro en el despacho del juez Vienna. Lo saludo y paso a otra oficina donde estaba Almirón con otra persona (que sería la secretaria del magistrado). Me dicen que me iban a ayudar con el tema de mi causa. Me preguntaron si los conocía a los Cantero y dije lo mismo que acá", contó el testigo en relación a su declaración anterior.

"Esa declaración estaba armada y la rellenaron con mi conocimiento de la calle. Por eso hay cosas que no sé. Yo le pedía la palabra desde el primer momento porque hay cosas que no sé. Yo les dije que los conocía del boliche, de cenas, asados. Después, de qué vivía cada uno no lo sé. Deberían preguntarle más a Almirón que a mí", agregó.

La causa a la que el testigo hizo referencia es un homicidio ocurrido en 2012 en la puerta de un boliche de Maipú al 800. Por ese hecho, en abril pasado fue condenado a 11 años de prisión como partícipe primario del crimen. Esa pena se unificó con otra por narcotráfico por lo que los años que debía pasar tras las rejas sumaban 16. Sin embargo, hace unos días la Cámara de Apelaciones cambió la carátula y lo consideró actor secundario en la mecánica del crimen por lo que redujo la pena de 11 a 6 años. Unificada con la otra causa, el testigo estará 9 años en prisión.

Germán Almirón, a su vez, es un ex policía de la División Judiciales que hace unos meses fue condenado a 6 años de prisión por extorsionar a la esposa de Juan Domingo Ramírez (miembro de Los Monos) para liberarlo. Pero además, Almirón aparece en escuchas telefónicas hablando con el testigo de identidad reservada de matar al juez Vienna y al fiscal de Cámara Guillermo Camporini.

Después de escuchar las aclaraciones del testigo, la Fiscalía pidió que fuera investigado por el delito de "falso testimonio".

En ese marco el defensor Fausto Yrure retomó el tema de la reducción de su condena y lo consultó por esa causa: "Mi abogado me dijo que si yo avalaba esa declaración me iban a dar un abreviado o iba recibir un beneficio en la causa. No aceptamos", respondió el testigo.

rompió el silencio. Ariel Máximo "Guille" Cantero habló ayer por primera vez en forma pública.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario