Policiales

Empieza el juicio al "rey de la cocaína", detenido en una quinta de Funes

David Delfín Zacarías fue apresado en una casa de la vecina ciudad con 300 kilos de pasta base y 400 litros de precursores. Junto a él hay otros 10 acusados.

Miércoles 16 de Mayo de 2018

El responsable de una de las cocinas de cocaína más con mayor capacidad de producción verificada en la zona de Rosario será juzgado desde hoy a las 9 en los Tribunales Federales de Oroño al 900. David Delfín Zacarías, detenido en septiembre de 2013 en un chalé de Funes con 300 kilos de pasta base de cocaína y 400 litros de precursores químicos, se sentará en el banquillo junto a otras diez personas, consideradas eslabones imprescindibles de una red que integraba a los abastecedores de insumos, pasando por los cocineros hasta los vendedores de la sustancia terminada e incluso dos policías que ofrecían cooperación y protección. La duración del trámite está prevista hasta la feria de julio en el Tribunal Federal Oral 1 a cargo de los jueces Ricardo Vázquez, Otmar Paulucci y Germán Sutter.

Delfín Zacarías fue apresado por agentes de la Policía Federal hace casi cinco años en una residencia de Las Achiras 2528, a la altura de la garita 16 de Funes, en un procedimiento encabezado por el entonces secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. Lo detectaron tras una investigación que incluyó escuchas en tiempo real mientras se encontraba en proceso de cocinar cocaína. Paralelamente, tanto Zacarías como su entorno familiar eran investigados por la Secretaría de Delitos Complejos de la provincia por su vertiginoso crecimiento patrimonial.

Además de la casa de Funes hubo 14 allanamientos en Rosario, Capital Federal y el conurbano bonaerense que arrojaron la detención inicial de otras trece personas (cuatro de ellas familiares de Zacarías) y el secuestro de unos 2 mil litros de precursores químicos, 11 vehículos y dinero.

"Lo que a nuestro criterio tiene de interesante este caso es que responderán todos los engranajes de esta organización, desde su máximo responsable, pasando por sus proveedores, hasta los que se encargaban de la comercialización", dijo el fiscal Federico Reynares Solari, quien cumplirá en el juicio el rol de acusador.

De La Cerámica a Funes

La pesquisa nació en marzo de 2013 luego de un tiroteo frente a un quiosco de venta de drogas de Boedo y Ghiraldo, en el barrio La Cerámica. En el hecho fue herida una mujer y eso ocasionó que los vecinos destruyeran el búnker cuya propietaria, según las actuaciones policiales, era Olga "La Tata" Medina, quien cumplió condena por narcotráfico.

En la investigación de ese suceso se detectó que el auto que usaba la mujer, un Chevrolet Spark, cambió de titularidad a nombre de Zacarías. Bajo la presunción de que esa transferencia se produjo por una deuda que la mujer tenía con el supuesto narco por la provisión de estupefacientes el fiscal Juan Patricio Murray ordenó profundizar la pesquisa. Eso derivó en el detección de la red y la captura de sus integrantes.

En el juicio también responderán Sandra Marín que es la esposa de Zacarías y sus hijos Joel Zacarías y Flavia Zacarías. Estos tres, junto a Ruth Castro, ex esposa de Joel, son acusados por tenencia de elementos y materias primas para producir y fabricar estupefacientes, y administración y disimulación de bienes provenientes de las ganancias recibidas por el tráfico de estupefacientes con el fin de que estas adquirieran apariencia lícita.

Como proveedores de precursores químicos para la fabricación de la cocaína serán juzgados Hugo Silva, Alfredo Silva y Javier Alfredo Silva, residentes en Don Torcuato, al norte del Gran Buenos Aires.

La red

En la resolución elevada a juicio consta que el 4 de septiembre de 2013, un día antes de ser él mismo detenido, Delfín Zacarías viajó a Don Torcuato a buscar 2 mil litros de acetona que según la acusación le vendieron los Silva, quienes a su vez la habían comprado a la empresa "Alconar".

Zacarías pagó 340 mil pesos, cargó el producto en una camioneta Volkswagen Amarok y enfiló hacia Rosario. Llegó a la autopista y en un estacionamiento se encontró con su hijo Joel, que se trasladaba en una Ford Ranger, y con su esposa Sandra Marín, que manejaba una lujosaToyota Rav.

Zacarías se subió a esa Toyota y le dejó la Amarok a Sandra que fue directo a Funes. Un par de horas después Zacarías llamó a Silva para recriminarle que la acetona no cumplía su función de precursor y la llamada fue registrada por la Justicia federal siendo parte de la prueba incriminatoria sobre los Silva.

Los restantes implicados que van a juicio son Néstor Fabián Fernández, que era el encargado de la remisería Frecuencia Urbana que Zacarías tenía en la ciudad de Granadero Baigorria. También se sentarán en el banquillo dos uniformados. Uno es el policía federal José Luis Dabat, de estrecha relación con Zacarías, a quien integrantes de la organización delictiva mencionaban como "He-Man" en sus comunicaciones. El otro es el ex jefe de la Brigada Operativa de Drogas de la Policía santafesina Diego Martín Comini

Según la pesquisa, el policía federal Dabat fue el que advirtió a Ruth Castro que "cierre las persianas" de los búnkers porque iban a ser allanados por la Justicia. Esos quioscos eran regenteados por "La Tata" Medina y provistos por la banda que lideraba Zacarías. La acusación contra Comini se basó en escuchas telefónicas que lo incriminan como protector de la banda.

en prisión. Delfín Zacarías está preso desde septiembre de 2013.

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