Policiales

Dos condenados a ocho años por violentos robos

Dos hombres fueron condenados en un juicio abreviado a ocho años de prisión por nueve hechos de robo calificado.

Jueves 28 de Junio de 2018

Dos hombres fueron condenados en un juicio abreviado a ocho años de prisión por nueve hechos de robo calificado. La modalidad era siempre la misma: escogían casas en las que se hacía alguna obra y, aprovechando que los albañiles dejaban puertas abiertas para entrar materiales o sacar escombros, ingresaban, ataban a las víctimas, las amenazaban de muerte y se fugaban con dinero, alhajas y electrodomésticos.

Los condenados actuaban con otras personas, de las cuales dos están identificadas y a la espera de firmar acuerdos abreviados en las próximas semanas.

Diego Maximiliano Gómez, de 26 años, y Alejandro Gabriel Rojas, de 31, fueron condenados ayer mediante un procedimiento abreviado fue firmado por los defensores Adrián Ruiz y José Ferrara, y el fiscal Nicolás Foppiani, que expuso los hechos que les atribuyó a cada uno. La jueza Paula Alvarez homologó el acuerdo.

En la sala de audiencias también estuvo Vanina P., que iba a ser alcanzada por el procedimiento pero su abogado no se presentó, por lo que su situación se expondrá en otra audiencia de la que participará también un cuarto acusado.

Foppiani expuso ante la jueza los delitos por los que Gómez y Rojas aceptaron ocho años de prisión. Ocurrieron entre noviembre de 2015 y julio de 2016. En total, fueron ocho robos y uno que no se concretó porque una víctima saltó a la casa de un vecino y llamó a la policía. La acusación contra Gómez incluyó siete de esos asaltos y el hecho en el que cayó preso. Rojas estaba acusado por seis hechos y el de la detención.

La misma mecánica

Los atracos se cometieron en distintas zonas de la ciudad sin seguir un patrón geográfico. Lo que sí se repetía era la mecánica. En cada asalto actuaban al menos tres personas que ingresaban en viviendas en las que se estaban llevando adelante reformas o arreglos edilicios.

En ese contexto, cuando los albañiles entraban los materiales o sacaban escombros para descarte, los asaltantes aprovechaban para entrar en las casas. Armados y a fuerza de amenazas ataban a los presentes, los encerraban y se alzaban con lo que encontraran. "En una oportunidad le pusieron un arma en la boca a una de las víctimas para que revelara dónde guardaba el dinero", explicó Foppiani, que hizo hincapié en la violencia que ejercían contra las víctimas, algunas de las cuales llegaron a recibir patadas en la cabeza.

Además, el fiscal explicó que en algunos de esos robos los ladrones vestían ropa de albañil para camuflarse con el resto de los obreros.

Los acusados admitieron haber participado de los hechos —tipificados como robos agravados por haber sido cometidos en lugar poblado y en banda, privación ilegítima de la libertad y amenazas agravadas por la violencia ejercida— y llegaron a un acuerdo con la fiscalía en una pena de ocho años.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario