Policiales

Detuvieron a un convicto por el crimen de un policía

Estaba prófugo tras violentar una salida transitoria. Lo apresaron con dos heridas de bala y lo acusan de matar a Nelson Lillo en un tiroteo

Lunes 29 de Enero de 2018

Un hombre de 56 años fue detenido ayer acusado de participar en un tiroteo en el que murió un policía tras el asalto de un camión que descargaba mercadería en un supermercado, en la localidad bonaerense San Pedro. Se trata de Roberto Gerardo Branto Ayala, de 56 años, quien cumplía una condena a 28 años de prisión y a quien además le secuestraron 19.900 pesos. Estaba prófugo por violar salidas transitorias y permanece internado con dos heridas de bala.

El acusado de participar del crimen del policía Nelson Lillo, de 27 años, ocurrido el pasado viernes en San Pedro, había sido condenado por el Tribunal en lo Criminal Nº 2 de San Isidro a una pena de prisión de 28 años y seis meses, con vencimiento en 2027, y puesto a disposición del Juzgado de Ejecución Penal Nº 1 de San Isidro.

En el fallo había sido condenado por los delitos de robo doblemente calificado por el uso de arma en poblado y en banda y portación ilegal de arma de guerra. La condena vencía en 2027. En el marco de la progresión de su pena el Juzgado de Ejecución Penal 1 de San Isidro le había otorgado el beneficio de las salidas transitorias.

Pero tras salir de prisión el 17 de octubre pasado, Branto Ayala no regresó. Desde entonces se encontraba prófugo. El sábado fue detenido durante un operativo realizado en forma conjunta por efectivos de la Policía Bonaerense y la Prefectura Naval.

El hombre presentaba una herida de bala en el abdomen y otra en la pierna izquierda. Tras ser trasladado al Hospital Subzonal de San Pedro permanecía internado con custodia de personal de Prefectura Naval. El sospechoso fue puesto a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 5 de San Pedro.

Asalto frustrado

El asalto y posterior homicidio por el que está acusado ocurrió el jueves a las 11.30 en la intersección de Rivadavia y Oliveira Cézar, de esa localidad de la zona norte de Buenos Aires. Allí dos delincuentes redujeron al chofer y el acompañante de una empresa de distribución de galletitas de una empresa de Baradero para robarles el dinero de la recaudación.

El policía Lillo recorría la zona cuando advirtió la situación, enfrentó a los delincuentes y se produjo un feroz tiroteo. A raíz del enfrentamiento murieron baleados el efectivo y uno de los asaltantes, mientras que un segundo logró escapar herido con el dinero de la recaudación a bordo de una motocicleta conducida por un cómplice.

Del tiroteo también partició una policía que acompañaba Lillo, Laura Lencina, de 33 años. Tanto el policía baleado como el asaltante que quedó herido en el lugar del hecho fueron trasladados de urgencia al hospital local, donde el primero murió minutos después de ser asistido y el segundo arribó fallecido.

La plata del botín

En poder de Branto Ayala los investigadores secuestraron unos 19.900 pesos que se creen eran parte del botín. Si bien en un comienzo de la pesquisa el fiscal de la causa, Marcelo Manso, también había requerido la detención del ex convicto Nazareno Jesús Branto, de 35 años, en las últimas horas pidió dejar sin efecto la captura ante la posibilidad de que uno de los testigos presenciales lo haya confundido con su padre, el apresado Branto Ayala, de 56.

El "campana"

Fuentes judiciales informaron que las sospechas apuntan a que en la moto que interceptó el camión repartidor en San Pedro iban el fallecido Pablo Morel y Branto Ayala y que éste escapó herido tras el tiroteo junto a un tercer cómplice que actuó de "campana" en el frustrado asalto.

Ahora la investigación se centra a identificar a esa tercera persona que escapó de la escena del crimen. Los voceros señalaron que Morel quedó tendido boca arriba a mitad de la calle, al costado de la moto marca Yamaha color azul utilizada en el robo.

En poder de ese delincuente se secuestró un arma y, de acuerdo a lo que se ve en las filmaciones de las cámaras de la zona, el que escapó también estaba armado. Para continuar la fuga, el asaltante baleado intentó robarle el auto a un hombre aunque finalmente fue asistido por un tercero que se lo llevó del lugar.

Cumplía una condena a 28 años de prisión y le secuestraron 19.900 pesos. Está internado con dos heridas de bala

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