El jefe de policía de San Lorenzo, comisario mayor Armando Perot, quedó
desplazado ayer de su cargo a raíz de la imposición de una licencia obligatoria. La directiva,
dispuesta por el jefe de policía de la provincia, Daniel Cáceres, fue resultado de una situación
controvertida generada por la detención de un suboficial de esa departamental en un garito de juego
clandestino de esa ciudad.
La misma medida fue extendida al jefe de la Agrupación Unidades Especiales
(AUE), José Luis Juárez, uno de los oficiales de la cúpula de la Unidad Regional XVII.
La controversia que derivó en el desplazamiento de Perot se dio en el contexto
de un visible intercambio de opiniones por este procedimiento.
El martes pasado hubo un allanamiento judicial a un bar de San Lorenzo donde
funcionaba un casino clandestino. Empleados de la Dirección de Asuntos Internos reportaron a un
juzgado de Faltas que en el garito de Oroño y Perón, donde fueron encontrados cuatro jugadores en
plena actividad, detectaron a dos custodios, uno de los cuales es un sargento en actividad de
AUE.
Tras el procedimiento de Asuntos Internos, el jefe de AUE San Lorenzo defendió
el desempeño del sargento en cuestión: adujo que hacía tareas de inteligencia para una
investigación sobre desarmaderos clandestinos y explicó su presencia en el lugar por ese motivo. En
los últimos treinta días, hubo tres operativos contra negocios clandestinos con autopartes robadas
en esa jurisdicción.
El elemento que colocó en zona resbaladiza al titular de la UR XVII es el hecho
de que esta discusión emergió en torno de un establecimiento de juego ilegal. Eso precipitó el
relevo.
En Carcarañá. Este episodio fue una complicación para Perot a la luz de sucesos
recientes: en Carcarañá, que pertenece a la jurisdicción de San Lorenzo, en los últimos 60 días
hubo dos operativos judiciales contra el juego clandestino en los efectivos de la Tropa de
Operaciones Especiales (TOE) sorprendieron a apostadores y secuestraron máquinas de juego.
Uno de los operativos fue en mayo pasado en el bar Fonzo, a 30 metros de la
comisaría de Carcaraña. Allí fueron decomisados una ruleta electrónica y cuatro máquinas tipo
tragamonedas.
El 19 de julio un allanamiento en el parador Cassini de esa ciudad, en la ruta 9
intersección de calle Malvinas Argentinas, detectó tres máquinas tragamonedas.
El subjefe de la Unidad Regional XVII, Ariel Córdoba, quedó a cargo en forma
interina.