Estafas

Desbaratan una banda de gitanos que cometía estafas telefónicas

Ocho de los apresados son cordobeses. Les imputarán al menos 41 hechos denunciados en los últimos meses.

Sábado 27 de Junio de 2020

Nueve personas fueron detenidas la noche del jueves en un complejo de viviendas de Roldán y en una casa de Rosario y el miércoles serán acusadas de conformar una asociación ilícita dedicada a cometer estafas telefónicas cuyas víctimas eran adultos mayores que entregaban dinero y joyas tras ser engañados con diversos argumentos. El fiscal de Investigación y Juicio Mariano Ríos Artacho sostuvo que hasta el momento tiene constatados 41 hechos cometidos por la banda por un monto millonario.

Los primeros días de junio, cuando las estafas telefónicas (cuento del tío) y las extorsiones (falsos secuestros virtuales) parecían haber llegado a un pico, desde la Fiscalía Regional se informó que se habían registrado al menos 16 hechos por 25 millones de pesos desde el 20 de marzo, cuando se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio ante la pandemia de coronavirus. Ese hecho inédito hizo que las personas mayores se recluyeran en sus viviendas y quedaran expuestas a los delincuentes que los llamaban y atemorizaban por teléfono.

Seguimiento

En ese marco, anteancohe agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) llegaron hasta dos casas de Leloir al 2400, un complejo de cabañas dentro del barrio Tierra de Sueños 2 de Roldán, donde fueron apresados ocho integrantes de la comunidad gitana oriundos de Córdoba a los que se achaca ser quienes cometían las estafas y extorsiones.

De acuerdo a fuentes de la investigación, el grupo llegó a Roldán después de haber estado afincado en las localidades de Alvear y Álvarez, lo que "mostraba un permanente movimiento del grupo para no ser detectado". Incluso, un mes atrás los policías los habían ubicado y se hicieron tareas de inteligencia. "Una noche toda la familia compartía un asado y se observó que tres mujeres salieron de una casa y estuvieron más de cuatro horas dentro de los autos del grupo haciendo llamadas telefónicas, todo lo que indica que estaban llevando adelante su accionar delictivo". Pero entonces los efectivos no tenían suficientes elementos para pedir las órdenes de allanamiento y detención.

Al otro día el grupo abandonó Alvear y los policías registraron las casas donde habían estado. Entre la basura se hallaron varios chips de telefonía celular y otra documentación que les permitió localizar números de teléfonos desde los cuales realizaban las maniobras. Así pudieron intervenir dos líneas telefónicas que impulsaron la investigación.

Así llegaron la noche del jueves al complejo de Roldán, donde observaron cuando dos autos salían de las casas observadas: un Chevrolet Prisma patente AC-971-TS y un Peugeot 408 dominio ORT407 que fueron interceptados. Tras ello procedieron a identificar y detener a sus ocupantes, identificados como Matías H., Julio César T., Vanesa Paola T. y Blanca Violeta M.

Posteriormente, y con la orden de allanamiento librada por el fiscal, los policías ingresaron a las propiedades y apresaron a otros cuatro integrantes del grupo cordobés a los que identificaron como Diego Roberto T., Vanesa Aldana M., Lucía del Valle T. y Florencia Sofía T. Además incautaron 360.620 pesos, 1.177 dólares, ocho celulares, dos netbooks (una de las cuales estaba abierta en la guía telefónica), numerosas joyas de oro y ropa.

En la zona sur

Tras el trabajo en Roldán, los policías llegaron a la zona sur de Rosario y allanaron cuatro viviendas de Pueyrredón al 5400, Anchorena al 2100 y bulevar Oroño al 4300. Como resultado de esos procedimientos fue apresado Franco Emanuel M., considerado la "pata local" de la banda por encargarse, según las fuentes, "de aportar la logística, los autos para buscar los botínes y a veces de recoger él mismo el dinero o joyas obtenidas mediante las estafas y extorsiones".

A este hombre le secuestraron un VW Polo dominio AD-418-GR y un VW Suran patente AD-222-UV además de 43 dólares, 312.090 pesos, documentación de varios vehículos, trece celulares y equipos informáticos para el almacenamiento de datos.

Tras concluir el procedimiento, el fiscal Ríos Artacho sostuvo que "se presume que ésta no es la única organización que se dedica a cometer este tipo de delitos" en la zona de Rosario y que es asombroso el poder de trabajo que tenían, a tal punto que se constató que de dos de los teléfonos secuestrados "se realizaron 970 llamados en tres días, principalmente a números de domicilios particulares y no a celulares".

Ante ello, el funcionario del Ministerio Público de la Acusación (MPA) manifestó que los pesquisas entienden que "hay más personas involucradas en maniobras de este tipo por lo que hay que mantener alerta a la ciudadanía por este tipo de hechos, los que podrían repetirse".

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