Policiales

Denunciaron apremios contra un joven arrestado

Allegados a un chico de 17 años que estaba cumpliendo una medida de arresto domiciliario en su casa del barrio La Tablada denunciaron que la noche del martes efectivos del Comando...

Viernes 14 de Junio de 2013

Allegados a un chico de 17 años que estaba cumpliendo una medida de arresto domiciliario en su casa del barrio La Tablada denunciaron que la noche del martes efectivos del Comando Radioeléctrico ingresaron por la fuerza a su vivienda, de donde lo sacaron "a los golpes e inventando delitos que no cometió". El menor fue trasladado en un primer momento a la comisaría 16ª, desde donde lo derivaron al Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar). Pero al ver el estado en el cual el menor llegó a esa institución, la misma en la cual permanecía alojado al cierre de esta edición, las autoridades decidieron comunicar los presuntos apremios al Poder Judicial así como a la Secretaría de Derechos Humanos y a la Dirección de Asuntos Internos de la provincia, tal como indica para esos casos el protocolo interno.

Alejandro N., conocido como "Chucky", se encontraba arrestado en su casa luego de un hecho ocurrido hace unos seis meses, cuando "lo detuvieron acusado de un abuso y portación de armas". Según relató Marcos Cella, abogado del menor, en el marco de aquella detención el adolescente fue herido de un balazo disparado por un policía que le ocasionó una fractura de fémur.

"Tuvieron que operarlo y ponerle clavos, entonces dictaminaron que atravesara el posoperatorio arrestado en su domicilio. Luego el forense entendió que el chico estaba en condiciones de volver al Irar y así fue. Estuvo alojado allí, pero como fue golpeado en un incidente con otros internos y le torcieron uno de los clavos que le aplicaron en la pierna, pedimos que volvieran a darle arresto domiciliario", explicó el defensor.

Irrupción. En ese contexto, comentó Cella, el martes a la noche personal del Comando Radioeléctrico entró a la casa del menor, ubicada en Necochea al 3800, para llevárselo detenido. "Lo acusaron de haberse robado un lavarropas roto que estaba tirado al lado de un contenedor cerca de la casa y que los vecinos reconocen que estaba tirado. También le inventaron que estaba con un revólver calibre 22 no apto para disparar", señaló el abogado de "Chucky".

"El chico —agregó Cella— dijo que le pegaron, que lo insultaron, lo escupieron y hasta lo orinaron adentro del patrullero en el que lo trasladaron a la seccional. La policía puso en un acta que el pibe había trepado una pared para escaparse y que por eso se golpeó, pero teniendo un clavo en el fémur es imposible que eso haya pasado. Además tiene dos notables trompadas en la cara, a la altura de la frente, una de cada lado. Difícil golpearte de esa manera si te caíste de un tapial", reflexionó.

Según el relato del abogado, el adolescente fue trasladado a la comisaría 16ª desde donde lo derivaron al Irar. "La dirección del Irar denunció que el chico estaba golpeado y luego la madre también hizo la denuncia en Tribunales", explicó Cella en diálogo con este diario.

Protocolo. Por su parte, el director provincial de Justicia Penal Juvenil, Alcides Leicker, confirmó anoche que el Irar denunció la situación ante la Justicia en función de un protocolo interno generado para estos casos. "Cada vez que llega un chico se le realiza una revisión médica de rigor. Si además él denuncia apremios por parte del personal policial, directamente avisamos de la situación a la fiscalía y al juzgado de Instrucción en turno, al juzgado de Menores correspondiente y también a la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia", explicó el funcionario.

Leicker confirmó que al arribar este menor al Irar "se aplicó ese protocolo y se hicieron las denuncias correspondientes". No obstante, aclaró que la decisión de que continúe o no alojado allí le compete a la Justicia y no a los responsables del Instituto. "Según los médicos que lo revisaron este chico puede estar acá", añadió.

"No les peguen más". "Pedimos el egreso de este chico del Irar porque no violó el arresto domiciliario sino que fue sacado de su casa a la fuerza y en el marco de una causa inventada", añadió Cella, quien requirió algunas medidas como la toma de huellas dactilares "a todos los elementos secuestrados y que declare el dueño del lavarropas que dicen que él se robó" y que, presuntamente "no existe".

"Y, por favor, que no les peguen más a los pibes", dijo finalmente el abogado de "Chucky".

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